¿Mormones Creen en otro Jesucristo?

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¿Los Mormones Creen en un ¿Jesús Diferente?

Muchas personas creen que los Mormones no creen en Jesus o creen en otro Salvador. Esta creencia es equivocada, aunque es el mismo Jesus las enseñanzas son diferentes que las de muchas iglesias. Creen en el Jesús cuyos actos y enseñanzas se encuentran en la Biblia, pero la doctrina Mormona rechaza los credos y las adiciones hechas por teólogos cristianos medievales. El Mormonismo enseña que para corregir los errores en la comprensión acerca de Dios, Dios el Padre y Jesucristo aparecieron a José Smith en su Primera Vision, cuando tenía 14 años y lo llamó a ser un profeta así como en tiempos Bíblicos para enseñar la verdad acerca de Jesús y para llamar a todo hombre al arrepentimiento. En una revelación al Profeta José Smith el 2 de Enero de 1831, el Señor Jesucristo declaró quien era El: Así dice el Señor vuestro Dios, Jesucristo, el Gran Yo Soy, el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el mismo que contemplo la vasta expansión de la eternidad y todas la huestes seráficas del cielo antes que el mundo fuese hecho; el mismo que conoce todas las cosas, porque todas están presentes ante mis ojos. Soy el mismo que hablé, y el mundo fue hecho, y todas las cosas llegaron a existir por mi. Soy el mismo que he llevado la Sión de Enoc a mi propio seno; y de cierto digo, aun por cuantos han creído en mi nombre, en virtud de la sangre que he derramado, he abogado por ellos ante el Padre. -D y C 38:1-4 Esto muestra quién es el Jesús que los Mormones adoran: el gran YO SOY, el principio y el fin, omnisciente, omnipotente, el Creador del mundo, el Salvador del mundo, y el abogado del hombre ante Dios el Padre. El siguiente es el testimonio de José Smith concerniente a Jesucristo:

Y ahora, después de los muchos testimonios que se han dado de él, éste es el testimonio, el último de todos, que nosotros damos de él: ¡Que vive! Porque lo vimos, si a la diestra de Dios; y oímos la voz testificar que él es el Unigénito del Padre; que por él los mundos son y fueron creados, y sus habitantes son engendrados hijos e hijas para Dios.

-D y C 76:22-24 Es verdad que los Mormones no creen en la Trinidad tal como la mayoría de otras Iglesias Cristianas. El Mormonismo cree en tres seres separados unidos en propósito, pero no en cuerpo. El Nuevo testamento contiene suficiente para disputar la doctrina Trinitaria. Jesús declaró eso "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el unico Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado." (Juan 17:3.) Conocer a Dios y Jesucristo es la vida eterna, por lo tanto, por la gracia y La Expiación de Jesucristo el hombre puede conocer a Dios. Esto es muy diferente del Dios desconocido del El Credo de Athanasian que es Un Dios en trinidad y la Trinidad en unidad, ni confundiendo las personas ni dividiendo el ser divino. Por lo tanto, el Padre es una persona, el Hijo es otro, y el Espíritu es todavía otro. Pero la deidad del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son uno, igual en gloria, coeternos en majestad. Lo que es el Padre, es el Hijo, y así el Espíritu Santo. Increado es el Padre; increado es el Hijo; increado es el Espíritu. Jesús, por otro lado, declara la naturaleza de Su unidad con el Padre: Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mi, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. - Juan 17:20-22 Jesús declara que Sus discípulos pueden ser uno así como El y el Padre son uno. Esta unidad obviamente no es que ellos van a llegar a ser la misma persona, sino unidos en propósito, en gloria, en perfección, y en amor. Este pasaje también muestra a Jesús orar al Padre, que no tendría sentido si El fuera el Padre. Otros pasajes en el Nuevo Testamento demuestran que Jesús es distinto del Padre: En el bautismo Jesucristo se encontraban los tres personajes la trinidad, El Mormonismo se refiere a Dios, Jesucristo, y el Espíritu Santo, (Mat. 3:15-17.) En la gran oración de intercesora registrada en Juan 17, Jesús ora al Padre. En el Jardín de Getsemaní y en la cruz, Jesús otra vez oró al Padre y le preguntó a Su Padre por qué lo había abandonado (ve Mat. 27:46; Marque 15:34). En el Martirio de Esteban en Hechos 7, Estaban declara, "y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios” (Hechos 7:56). Todo estos pasajes sólo tienen sentido si Jesús y Dios son individuos separados.