Antiguo Testamento

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El Antiguo Testamento de la Biblia, se considera como parte del canon oficial de escrituras de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. A pesar de una idea equivocada común, los mormones creen en la Biblia y la estudian a menudo (véase Artículo de Fe No. 8). En español, la Iglesia utiliza la versión Reina Valera de la Biblia. Hablando específicamente del Antiguo Testamento, se considera como un fundamento indispensable para entender las ordenanzas y los convenios que hacemos en esta vida. Para decirlo de otra manera, “el Antiguo Testamento es como la raíz de un gran árbol espiritual, y se necesita conocer las raíces para comprender el árbol y las ramas” (George A. Horton Jr., “Un cimiento indispensable,” Ensign-en inglés, marzo de 2002, 38).

Muerte de Abel por Gustave Doré • los mormones leen el Antiguo Testamento y creen que es la palabra de Dios

Importancia del Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento consiste de escritos de profetas antiguos que testificaron de Jehová (Cristo) y su ministerio por venir. Contiene el registro de la Creación, la Caída, y la gran inundación en los tiempos de Noé. También relata la historia de Abraham y sus descendientes, y del convenio que Dios hizo con Abraham y su posteridad. El Antiguo Testamento contiene verdades importantes que se deben entender para tener un entendimiento firme del evangelio de Jesucristo. En el Antiguo Testamento se pone la fundación de los convenios que han gobernado al pueblo de Dios desde el principio. El Antiguo Testamento es importante porque todas las demás escrituras de la Iglesia están cimentadas sobre él. El Antiguo Testamento era la historia y el legado de las personas que vivían en los tiempos del Nuevo Testamento. La historia del Libro de Mormón y la de la Perla de Gran Precio se entienden mejor bajo la luz del Antiguo Testamento. Hasta Doctrina y Convenios es más accesible si se conocen las enseñanzas del Antiguo Testamento. El Élder Joseph B. Wirthlin dijo:

"Nos regocijamos en el conocimiento del Señor que encontramos registrado en el Antiguo y Nuevo Testamento. Sabemos que Jehová del Antiguo Testamento y Jesús del Nuevo Testamento son uno y el mismo. Estamos agradecidos que este registro sagrado de los tratos de Dios con las personas del Antiguo Israel ha sido preservado y ha llegado a nosotros para iluminar nuestras mentes y fortalecer nuestros espíritus. La naturaleza fragmentaria del registro bíblico y los errores en él, que han sido resultados de transcripciones, traducciones e interpretaciones, no debilitan nuestra creencia de que es la palabra de Dios “hasta donde esté traducida correctamente.” Leemos y estudiamos la Biblia, enseñamos y predicamos de ella, y nos esforzamos por vivir acuerdo a las verdades eternas que contiene. Amamos esta colección de escritos sagrados. (“Cristianos en Creencia y Acción”, Ensign-en inglés, noviembre de 1996, pág. 70).

Libros y Divisiones en el Antiguo Testamento

Los libros en el Antiguo Testamento como los conocemos hoy, vienen de un consejo de Judíos que se reunió en el tercer siglo BC y tradujo la Biblia del hebreo al griego. Esta versión se usaba de una manera regular durante el tiempo de Cristo. Los judíos dividen el Antiguo Testamento en tres partes: la ley, los profetas, y los escritos. El mundo cristiano lo divide en cuatro partes: la ley, los profetas, los escritos históricos y la poesía.

Abraham y los Ángeles por Gustave Doré • La Perla de Gran Precio, canonizada por la Iglesia Mormona, dice más acerca del llamado profético de Abraham

La Ley

La ley, conocida como el Torah o el Pentateuco, consiste de los primeros cinco libros del Antiguo Testamento: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio. Estos libros fueron escritos por Moisés. Génesis es único por que enseña acerca del origen de la tierra, el hombre, los idiomas, las diferentes razas humanas, y los comienzos de la casa de Israel. Éxodo describe la esclavitud del pueblo de Israel en Egipto, su éxodo, y su devoción religiosa después de su salida. Levítico explica los deberes del sacerdocio del pueblo de Israel, y habla del conducto moral y los principios religiosos por medio de rituales. Números relata la historia de la travesía del pueblo de Israel, desde Monte Sinaí hasta los planos de Moab. Ilustra que el pueblo de Dios debe tener fe en Él. Deuteronomio contiene las instrucciones finales de Moisés al pueblo de Israel.

El Libro de Moisés en la Perla de Gran Precio fue tomado de la Traducción de José Smith de los primeros capítulos de Génesis. La revelación adicional recibida por el profeta incluye más información acerca de Adán y Eva, y su conocimiento del Evangelio, la Creación y la Caída, Enoc y la Ciudad de Dios, y el relato de Moisés cuando hablo cara a cara con Dios.

Los Profetas

Los libros de Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías son libros escritos por los profetas que vivieron en los tiempos del Antiguo Testamento. Estos hombres profetizaron de la venida de Cristo, su Expiación, y la Segunda Venida. Predicaron el arrepentimiento a las personas, y les advirtieron de las consecuencias de no arrepentirse. Estos libros enseñan temas como los diezmos, el ayuno, la vida premortal y la preordenación, la importancia de los templos y de los profetas y del amor de Dios a todas las naciones. También contienen profecías específicas de eventos que sucederían estos últimos días: el regreso de Elías el Profeta, la unión de los palos (escritos) de Juda y Efraín, y la piedra cortada del monte no con mano (que representa el Evangelio de Cristo) que eventualmente llenara toda la tierra.

La muerte de Sansón por Gustave Doré

Libros Históricos

Los libros de Josué, Jueces, Primer y Segundo Samuel, Primer y Segundo Reyes, Primer y Segundo Crónicas, Esdras, Nehemías, Rut y Estér son considerados libros históricos. Relatan partes de la historia del pueblo de Israel. El libro de Josué reanuda la historia donde quedó Deuteronomio, y relata el liderazgo de Josué al llevar al Pueblo de Israel a la tierra prometida. Jueces habla del conflicto de Israel al intentar unirse y establecerse en la tierra bajo el liderazgo de algunos individuos. Los jueces más prominentes fueron Gedeón, Débora y Sansón.

Los libros de Samuel, Reyes y Crónicas dan un bosquejo de la historia de los reinados de Israel y Juda. Los libros de Samuel cuentan del reino unido de Saúl, David y Salomón. Reyes y Crónicas continúan con la historia de los reinos divididos de Israel y Juda. Relatan las guerras internas y externas, la caída ante el reino de los asirios, y la caída de Jerusalén al reino de Babilonia. Estos libros mencionan a los grandes profetas Elías y Eliseo. Esdras y Nehemías continúan con la historia del regreso de algunos judíos a Jerusalén. Los únicos libros de escritura de mujeres, Rut y Estér, tienen historias más personales, aun que sus efectos tuvieron efectos de mucha importancia al pueblo de Israel y a los judíos. El libro de Rut relata la historia de una viuda Moabita que se olvida de su familia y su tierra para seguir a su suegra Naomi a la tierra de Israel. Rut se casa con Boaz y es por está línea donde nace el Rey David y eventualmente Jesucristo. El libro de Estér relata los eventos que se llevaron a cabo para instituir la fiesta judía de Purim que se llevo a cabo durante la cautividad de los judíos.

Poesía

Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, el Salmo de Salomón y Lamentaciones, son los libros poéticos que registran la sabiduría de los profetas.

La historia de Job, aun que no necesariamente explica por que los justos deben sufrir, demuestra cómo sufren los justos. A lo largo de sus aflicciones, Job confía en el Señor, crece en su testimonio, y eventualmente recibe más bendiciones del Señor de las que tenía al comenzar.

Salmos es libro del Antiguo Testamento que es citado más veces en el Nuevo Testamento. Setenta y tres de los Salmos fueron escritos por el Rey David, incluyendo quizás el más conocido, Salmo 23, en el que David proclama que Jehová es su pastor. El libro de Proverbios contiene máximas intuitivas así como poemas más largos. Aun que típicamente trata de sabiduría en cuanto a los asuntos de este mundo y no tanto con lo espiritual, tiene como preámbulo: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová.” (Proverbios 1:7). Eclesiastés, posiblemente escrito por Salomón, son reflexiones acerca de los problemas más profundos de la vida. La naturaleza romántica de Cantar de los Cantares ha hecho que la gente pregunte por qué se incluyo en la Escrituras. Algunos lo ven como una alegoría del amor de Dios por Israel y Su Iglesia. En el manuscrito de la Traducción de José Smith se dice que “Cantar de los Cantares no es escritura inspirada.” Lamentaciones fue escrito por Jeremías, el profeta cuando cayó Jerusalén, y su lamento por la iniquidad de los judíos, la caída del reino y la destrucción del templo.

(Véase también Deuteronomio, Ley de Moisés, 1-2 Crónicas, 1 Samuel, 1 Reyes, 2 Samuel, 2 Reyes, Babilonia, Cautiverio Babilónico, Creación, Eclesiastés, Jueces, Lamentaciones, Levíticos, Números, Proverbios, Salmos.)