Arrepentimiento en el lecho de muerte

De MormonWiki

Algunas personas han tomado la historia narrada por Lucas en la que el Salvador les dice al malhechor que estaban junto a él en la cruz “Hoy estarás conmigo en el paraíso",[1] como una prueba de que se puede obtener la salvación en el lecho de muerte. La revelación nos da más información sobre el concepto del arrepentimiento en el lecho de muerte.

El profeta José Smith dijo:

“El infiel se aferra a cualquier cosa que le viene a la mano hasta que se ve frente a la muerte, y entonces su infidelidad desaparece, porque las realidades del mundo eterno descienden sobre él con gran poder; y cuando le fallan todo apoyo y sostén terrenal, entonces percibe sensiblemente las verdades eternas de la inmortalidad del alma. Debemos estar prevenidos y no esperar hasta hallarnos en nuestro lecho de muerte para arrepentirnos, porque así como vemos que la muerte arrebata al niño pequeño, también el joven y el de edad madura pueden ser llamados repentinamente a la eternidad, igual que el niño pequeño. Así pues, sirva esto de amonestación a todos, para que no posterguen el arrepentimiento, o esperen hasta encontrarse en su lecho de muerte, porque es la voluntad de Dios que el hombre debe arrepentirse y

rendirle servicio mientras goza de salud, y con la fuerza y el poder de su mente, a fin de obtener Su bendición, y no que espere hasta estar próximo a morir”.

Además, el Presidente Spencer W. Kimball escribió en su libro El Milagro del Perdón:

“Es verdad que el gran principio del arrepentimiento siempre está disponible; sin embargo, la anterior expresión tiene graves reservas para el impío y el rebelde. Por ejemplo, el pecado tiende intensamente a arraigar hábitos y a veces conduce a los hombres al trágico punto irreversible. Sin arrepentimiento, no puede haber perdón; y sin perdón, todas las bendiciones de la eternidad penden de un hilo. A medida que el transgresor se hunde más y más en su pecado, y el error se arraiga más profundamente y se debilita la voluntad para cambiar, la situación va cobrando una desesperanza cada vez mayor, y él continúa su descenso hasta que, o se niega a volver a subir, o ha perdido la facultad para hacerlo” [2]

Estas enseñanzas sugieren que mientras que el Salvador es capaz de salvar a cualquiera, incluso en su lecho de muerte, el hecho de esperar el arrepentimiento hasta el lecho de muerte es extraordinariamente una mala idea y contraria a la intención del Salvador y al Plan de Salvación.


  1. (Lucas 23:39-46)
  2. (Kimball, El milagro del perdón, pág.118).
Herramientas personales
Otros idiomas