Bautismo por Inmersión
De MormonWiki
El bautismo por inmersión es el término de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona) para describir un bautismo en el que el cuerpo entero de una persona se sumerge bajo agua y luego es sacado del agua. De hecho, en la fe mormona, a menos que toda parte del cuerpo, incluyendo el pelo, sea sumergido bajo el agua, el bautismo no es válido, y se debe repetir.
En el diccionario bíblico de la Iglesia, dice:
- La palabra "bautismo" viene de la palabra griega que significa "sumergir". El bautismo en el agua es la primera ordenanza del Evangelio. El bautismo siempre se ha practicado cuando el Evangelio de Cristo ha estado sobre la tierra y ha sido enseñado por hombres que tenían el santo sacerdocio y que podían administrar las ordenanzas.
La acción del bautismo por inmersión tiene significados simbólicos. Simboliza "la muerte, sepultura y resurrección, y se puede llevar a cabo solo por inmersión" (Diccionario Bíblico). De la Biblia sabemos que Juan el Bautista y Felipe bautizaron por inmersión. En Mateo, capítulo 3, Jesucristo llega a Juan el bautista, para ser bautizado en el río Jordán. Si otros métodos de bautismo fueran aceptables a Dios, no hubieran tomado el tiempo para ir a un lugar donde hubiera bastante agua. Lo mismo aplica a Felipe en Hechos 8:37-39 cuando bautiza al eunuco.
Cuando Cristo fue a Juan el Bautista y le pidió que lo bautizara, Juan protestó y dijo que él necesitaba ser bautizado por Cristo. Cristo respondió: "Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó." (Mateo 3:15). Esencialmente Cristo explica que el bautismo es necesario para recibir la salvación. Para los Santos de los Últimos Días, el bautismo es el primer paso para poder entrar al cielo. El élder Robert D. Hales, del Quórum de los Doce dijo ésto acerca del convenio del bautismo:
- Al bautizarnos, hacemos un convenio con nuestro Padre Celestial de que estamos dispuestos a entrar en Su reino y guardar Sus mandamientos a partir de ese momento, aun cuando sigamos viviendo en el mundo. En el Libro de Mormón se nos recuerda que nuestro bautismo es un convenio de "ser testigos de Dios [y de Su reino] en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar en que estuviéseis, aun hasta la muerte, para que seáis redimidos por Dios, y seáis contados con los de la primera resurrección, para que tengáis vida eterna" (Mosíah 18:9; cursiva agregada). Cuando comprendemos nuestro convenio bautismal y el don del Espíritu Santo, éste cambiará nuestra vida y asentará nuestra total lealtad al reino de Dios. Si al salirnos al paso las tentaciones prestamos atención, el Espíritu Santo nos traerá a la memoria que hemos prometido recordar a nuestro Salvador y obedecer los mandamientos de Dios. ("El Convenio del Bautismo: Estar en el Reino y Ser del Reino",Elder Robert D. Hales, Liahona julio 2000).
El diccionario bíblico ofrece lo siguiente sobre el propósito del bautismo:
El bautismo el agua tiene varios propósitos. Es para la remisión de pecados, para ser miembros de la Iglesia, y para entrar en el Reino Celestial, también es la puerta para la santificación personal cuando es seguido por la recepción del Espíritu Santo.
Esta declaración recalca otra parte importante del bautismo, que es la recepción del don del Espíritu Santo. Cuando Cristo fue bautizado, una paloma descendió sobre Él. Esta paloma represento al Espíritu Santo y la recepción de Cristo de este don.
La Biblia es un poco ambigua en cuanto al bautismo antes de Cristo, pero por medio de la revelación moderna y la traducción del Libro de Mormón y de los escritos del Mar Muerto, se le enseña a todos los miembros que todos los profetas practicaban el bautismo. En el Libro de Moisés aprendemos que Adán, el primer profeta, fue bautizado.
La edad adecuada para el bautismo es un punto en donde los Santos de los Últimos Días difieren de otras religiones. La Biblia no da una edad específica para el bautismo pero se puede notar que una persona debe de tener la edad suficiente como para entender la ordenanza, y ser responsable por su decisión. La revelación moderna fija la edad mínima para el bautismo en ocho años. En la Traducción de José Smith de Génesis 17:11 leemos: "Y estableceré el convenio de la circuncisión contigo, y será mi convenio entre yo y tú, y tu descendencia después de ti, en sus generaciones; para que sepas para siempre que los niños no son responsables ante mí sino hasta la edad de ocho años." Se revela la misma idea en Doctrina y Convenios.
