Bautismo por los Muertos

De MormonWiki

Bautismo por los Muertos, o Bautismo Vicario es el medio por el cual aquellos que en vida nunca tuvieron una oportunidad adecuada de aceptar a Cristo, pueden tener la oportunidad de ser bautizados.

La doctrina Mormona enseña que el Bautismo es una ordenanza necesaria para volver a vivir con el Padre Celestial. No sólo se tiene que efectuar la ordenanza, sino se debe hacer también en la manera apropiada y con la autoridad del Sacerdocio de Cristo.

Font.jpg

“Debido a que no todas las personas tienen la oportunidad de aceptar el evangelio durante su vida terrenal, el Señor ha autorizado que se efectúen bautismos en representación de los muertos (vicarios). Por tanto, las personas que acepten el evangelio en el mundo de los espíritus pueden llenar los requisitos para entrar en el reino de Dios.” (Véase Guía para el Estudio de las Escrituras). Una cosa que debe quedar perfectamente clara acerca de los bautismos vicarios, es que cuando un bautismo se realiza por una persona, esa persona tiene la opción de aceptarlo o rechazarlo. No hay nada en la doctrina Mormona que diga que una persona que es bautizada por una persona terrenal está obligada a aceptar esta ordenanza. Sin embargo, el realizar bautismos por los muertos por lo menos les da la capacidad de hacer una elección.

Los bautismos por los muertos sólo se pueden realizar en Templos. El Apóstol Mark E. Petersen explicó este requisito:

Siempre el centro de interés es la pila bautismal. En cada uno de los [Templos], la pila descansa sobre los lomos de doce bueyes de piedra o bronce, siguiendo el modelo dado por el Profeta José Smith cuando él instituyó la edificación de templos mientra fue profeta, bajo la dirección del Señor. ¿Por qué hay una pila bautismal en el templo? ¿Las personas no se pueden bautizar en cualquier lugar? Las personas vivientes, sí. Pero el tipo de pila en el templo es para bautismos efectuados en nombre de las personas fallecidas (Mark E. Petersen, “Por Qué Nosotros Construimos Templos”, Tambuli, Octubre. 1980, 34).

El bautismo por los muertos es una Ordenanza que se ha realizado a través de la historia de la Iglesia de Cristo. En Primer Corintios 15:29 dice:

”De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?”

Esta declaración enseña mucho en sólo dos oraciones cortas. Un Dios justo y digno, no castigaría a millones de personas que han vivido en la tierra que nunca tuvieron la oportunidad de aprender del evangelio y de ser bautizados. El propio Salvador declaró que él era Dios de los vivos y de los muertos, porque ‘para él todos viven’ (Lucas 20:38), mostrando que él los considera a todos en la misma forma. El bautismo por los muertos da la oportunidad a los que hubieran recibido a Cristo y Su Iglesia, de aceptar el evangelio después de la muerte. Élder Mark E. Petersen explicó este hecho:

Las personas que mueren sin que se les enseñara el evangelio todavía pueden ser salvos para vivir en la presencia de Dios. Esto se aclara en las escrituras. ¿Pero cómo? Esa es la pregunta. Jesús predicó a los muertos. El Apóstol Pedro enseñó esto en su época, diciendo que después de la muerte del Salvador, y mientras su cuerpo descansaba en la tumba, el Señor, como espíritu, fue al mundo de los muertos y allí les predicó a los espíritus de las personas que habían vivido previamente en la tierra (1 Pedro 3:18–20). Él nos explica por qué se les predicó: “Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios “(1 Pedro 4:6).

Élder Petersen explica lo que estos pasajes nos enseñan:

  1. Que Jesús era un personaje de espíritu y carne, como todos nosotros.
  2. Que cuándo Jesús fue al Mundo de los Espíritus y era todavía él mismo, una persona, el humilde “Carpintero de Nazaret”, aun siendo un espíritu despojado de su cuerpo de carne y huesos que había sido crucificado.
  3. Que los muertos —aún los que murieron en el diluvio— eran también personas inteligentes, todavía eran individuos, aunque eran espíritus en el mundo de los espíritus igual como Jesús en ese instante.
  4. Que estos muertos eran capaces de razonar y escuchar el evangelio como hombres en la carne. aunque vivieran en un mundo de espíritus, y que ellos estaban vivos y alerta y podían utilizar su discreción para aceptar o rechazar las enseñanzas de Cristo.
  5. Que Jesús les enseñó el evangelio, que era su oportunidad para recibir la salvación.
  6. Que habiendo escuchado el evangelio, ellos podrían aceptarlo o rechazarlo y así ser “juzgados en la carne según los hombres” o si lo aceptaran, podrían “vivir en espíritu según Dios” como indicó la escritura.

Ver también:

Herramientas personales
Otros idiomas