Cada Miembro Un Misionero
De MormonWiki
En la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días los misioneros de tiempo completo no son los únicos que tienen la responsabilidad de compartir el evangelio. A los miembros se les pide que estén pendientes de oportunidades misionales. La idea se resume a menudo en el dicho “cada miembro un misionero” que uso el Presidente David O. McKay. La obra misional siempre ha sido una prioridad dentro de la Iglesia, y los miembros están familiarizados con las escrituras que enfatizan la importancia de la obra misional, tales como Marcos 16:15-16, DyC 84:106 y DyC 108:7. El presidente actual de Iglesia, Gordon B. Hinckley dijo “en nombre de los misioneros…quiero suplicar a los santos que hagan todo lo que esté a su alcance por proporcionar referencias [de personas] que tengan interés en aprender más sobre el Evangelio. Serán felices si los hacen.” (“Pensamientos Inspiradores”Liahona, Oct. 2003, 3)
A menudo se les recuerda a los miembros que siempre deben seguir los principios del evangelio porque pueden ser misioneros con su ejemplo. Elder David A. Bendar, del Quórum de los Doce expresó esto cuando dijo: “todos los días somos misioneros tanto en nuestra familia, como en nuestras escuelas, en nuestros lugares de trabajo y en nuestras comunidades. Sin importar nuestra edad, experiencia o condición en la vida, todos somos misioneros.” (“Llegar a ser misioneros”, Liahona, Nov. 2005)
Aparte de dejar que sus acciones ayuden en la obra misional, se anima a los miembros a que también hablen y compartan el evangelio de Jesucristo con todos los que conozcan porque “jamás se pueden predecir las consecuencias de nuestros actos. El hombre, la mujer, el niño o la niña a quien visitan hoy, con quien hablan, a quien dan un Libro de Mormón, pero que tal vez rechace la oportunidad de aprender más sobre el Evangelio, puede más adelante llegar a tener interés en la Iglesia y unirse a ella.” (“Pensamientos Inspiradores”Liahona, Oct. 2003, 3)
Las oportunidades misionales incluyen hacer que las personas nuevas se sientan bienvenidas en la Iglesia. El Presidente Hinckley ha instado a los miembros a que se aseguren que todos los que se unan a la Iglesia se sientan bienvenido, puedan sentirse como en casa, y que tengan amigos en la Iglesia y una responsabilidad para que su fe y testimonio puedan crecer. Los líderes de la Iglesia enseñan que el dar la bienvenida y el ser amigos de los nuevos miembros es responsabilidad de los miembros y no de los misioneros de tiempo completo. Aun que los misioneros lo hacen donde es posible, no siempre se puede hacer así y los miembros tiene que tomar este papel. Numerosos líderes de la Iglesia han hablado de la importancia de asumir este papel. El Elder Richard G. Scout dijo:
- Simultáneamente con la conversión doctrinal debe haber un transición social. Amigos, hábitos, costumbres y tradiciones que no están en armonía con la vida de un Santo de los Últimos Días, son abandonadas, reemplazadas por nuevos amigos y actividades que apoyan una nueva vida. De los dos cambios importantes que deben ocurrir en la vida de un converso—el obtener un testimonio, o conversión doctrinal, y aprender a vivir como Santo de los Últimos Días, o la transición social—la última es la más difícil de lograr. Es más fácil cumplirla con el amor y apoyo de los miembros. Sus dignos ejemplos de cariño y apoyo pueden guiarlos por cada paso requerido para vivir como Santo de los Últimos Días. Esta transición social requiere cuidadoso cuidado y ayuda par enseñar un nuevo modelo de vida, para presentar nuevos amigos y ayudar a los nuevos conversos a ser obedientes y comenzar a servir en la Iglesia. En su último mensaje en la conferencia general, el Presidente Hinkley, como representante del Señor, enfatizó el papel esencial de los miembros y líderes de ayudar a cada nuevo converso a sentirse cómodo y con apoyo al vivir los requisitos de una nueva vida. Él dijo: ‘con un número cada vez mayor de conversos, debemos hacer un esfuerzo más grande para ayudarlos mientras encuentran su camino.’” (“¿Por qué cada miembro un misionero?” Liahona Nov. 1997)
Se anima a los misioneros a que promuevan la obra misional preparando a sus hijos para servir como misioneros, participando en la historia familiar, asistiendo al templo a menudo para hacer la obra por los antepasados ya fallecidos, y prestando servicio en misiones de medio tiempo y proveyendo servicio en general.
Véase también Conversión y Retención de Conversos
