Ciudad de Enoc
De MormonWiki
Enoc, hijo de Jared, fue el séptimo patriarca en la línea genealógica de Adán, que nació en Canaán. Fuentes seudoepigráficas aluden al poder y autoridad de Enoc, y especialmente sus visiones. La mejor y más fiable información sobre Enoc y la ciudad que él fundó se halla en La Perla de Gran Precio, Libro de Moisés, traducido y recibido por revelación a través de Jose Smith.
Adán le confirió el Sacerdocio de Melquisedec. Enoc fue llamado de Dios para ser un profeta de un pueblo inicuo.
- Y oyó una voz del cielo que decía: Enoc, hijo mío, profetiza a los de este pueblo y diles: Arrepentíos, porque así dice el Señor: Estoy enojado contra este pueblo, y mi furiosa ira está encendida en contra de ellos, pues se han endurecido sus corazones, y sus oídos se han entorpecido, y sus ojos no pueden ver lejos;
- y durante estas muchas generaciones, desde el día en que los creé, se han desviado, y me han negado y buscado sus propios consejos en las tinieblas; y en sus propias abominaciones han ideado el asesinato, y no han guardado los mandamientos que yo di a su padre Adán.
- Por consiguiente, se han juramentado entre sí, y a causa de sus propios juramentos han traído la muerte sobre sí mismos; y tengo preparado un infierno para ellos, si no se arrepienten;
- y éste es un decreto que he enviado, de mi propia boca, desde el principio del mundo, desde la fundación de éste; y lo he decretado por boca de mis siervos, tus padres, tal como ha de ser enviado al mundo, hasta sus confines.
- Y cuando Enoc oyó estas palabras, se humilló a tierra ante el Señor, y habló ante él, diciendo: ¿Por qué he hallado gracia ante tu vista, si no soy más que un jovenzuelo, y toda la gente me desprecia, por cuanto soy tardo en el habla; por qué soy tu siervo?
- Y el Señor dijo a Enoc: Ve y haz lo que te he mandado, y ningún hombre te herirá. Abre tu boca y se llenará, y yo te daré poder para expresarte, porque toda carne está en mis manos, y haré conforme bien me parezca.
- Di a este pueblo: Elegid hoy servir a Dios el Señor que os hizo. (La Perla de Gran Precio, Moisés 6: 27-33)
El Señor le mandó a Enoc untarse los ojos con barro. Cuando Enoc lo hizo, el presenció grandes visiones.
- Y vio los espíritus que Dios había creado; y también vio cosas que el ojo natural no percibe; y desde entonces se esparció este dicho por la tierra: El Señor ha levantado un vidente a su pueblo.(Moisés 6:36).
Enoc continuó viendo visiones a medida que cumplía con su llamamiemnto. Ël es conocido por sus experiencias visionarias.
Enoc estableció una ciudad llamada Sión (que significa “los puros de corazón”) la cual, como resultado del ministerio de Enoc, estaba llena de gente justa. Ellos vivieron la ley de consagración, y “no había pobres entre ellos” (Moisés 7:18). El pueblo de Enoc estaba totalmente unido al vivir una ley celestial de Dios en un mundo telestial como el nuestro. Enoc “vió al Señor y anduvo con él, y estuvo delante de su faz continuamente” (D&C 107:49). El Señor aun moró en la ciudad de Enoc y enseñó al pueblo de Enoc allí. El Libro de Moisés describe las manifestaciones del poder del sacerdocio en la ciudad:
- y tan grande fue la fe de Enoc que dirigió al pueblo de Dios, y sus enemigos salieron a la batalla contra ellos; y él habló la palabra del Señor, y tembló la tierra, y huyeron las montañas, de acuerdo con su mandato; y los ríos de agua se desviaron de su cauce, y se oyó el rugido de los leones en el desierto; y todas las naciones temieron en gran manera, por ser tan poderosa la palabra de Enoc, y tan grande el poder de la palabra que Dios le había dado.
- El temor del Señor cayó sobre todas las naciones, por ser tan grande la gloria del Señor que cubría a su pueblo. Y el Señor bendijo la tierra, y los de su pueblo fueron bendecidos sobre las montañas y en los lugares altos, y prosperaron.
- Y el Señor llamó SIÓN a su pueblo, porque eran uno en corazón y voluntad, y vivían en rectitud; y no había pobres entre ellos.
- Y Enoc continuó su predicación en justicia al pueblo de Dios. Y aconteció que en sus días él edificó una ciudad que se llamó la Ciudad de Santidad, a saber, SIÓN. (Moisés 7:13, 17-19).
Enoc y el pueblo de Sión fueron tan justos que el Señor los trasladó junto con su ciudad a los cielos después de 365 años (Moisés 7:69). Enoc tenía 430 años cuando esto ocurrió. La ciudad de Enoc entonces recibió un grado de gloria terrestre, que es más alto que el nuestro.
- Y Enoc y todo su pueblo anduvieron con Dios, y él moró en medio de Sión; y aconteció que Sión no fue más, porque Dios la llevó a su propio seno, y desde entonces se extendió el dicho: SIÓN HA HUIDO.
El Señor le prometió a Enoc que sus descendientes permanecerían en la tierra, lo que ocurrió a través de su hijo Matusalén. Matusalén quedó en la tierra cuando Enoc y su gente fueron trasladados, para que continuara la línea de sangre(genealógica) a través de la cual Noé vendría a la tierra (Moisés 8:3-4). Matusalén fue el padre de Noé.
La ciudad de Enoc regresará a la tierra después de La Segunda Venida de Jesucristo, al comienzo del Milenio, llegando a ser parte de la Nueva Jerusalém que va a ser construída en lo que se llama ahora el Condado de Jackson, Missuri en los Estados Unidos (véase Moisés 7:58-64).
- y justicia enviaré desde los cielos; y la verdad haré brotar de la tierra para testificar de mi Unigénito, de su resurrección de entre los muertos, sí, y también de la resurrección de todos los hombres; y haré que la justicia y la verdad inunden la tierra como con un diluvio, a fin de recoger a mis escogidos de las cuatro partes de la tierra a un lugar que yo prepararé, una Ciudad Santa, a fin de que mi pueblo ciña sus lomos y espere el tiempo de mi venida; porque allí estará mi tabernáculo, y se llamará Sión, una Nueva Jerusalén.
- Y el Señor dijo a Enoc: Entonces tú y toda tu ciudad los recibiréis allí, y los recibiremos en nuestro seno, y ellos nos verán; y nos echaremos sobre su cuello, y ellos sobre el nuestro, y nos besaremos unos a otros;
- y allí será mi morada, y será Sión, la cual saldrá de todas las creaciones que he hecho; y por el espacio de mil años la tierra descansará.(Moisés 7:62-64).