Compañía de carrosas

De MormonWiki

Para 1855, muchos miles de Pioneros Mormones habían comenzado la dificultosa expedición al oeste para unirse al grupo principal de la Iglesia Mormona en Utah. Muchos otros miles querían emprender ese viaje pero no tenían fondos para comprar las carrosas tan caras y los bueyes. Para ayudarlos, la Iglesia Mormona, usó dinero de Fondo Perpetuo de Emigración, estableció compañías de carrosas cada una formada de un grupo de vagones con bueyes para cargar los artículos más pesados. Estos miembros viajaron desde Liverpool en barco hast Nueva York, entonces tomaron un tren hasta el punto mas oeste, la ciudad de Iowa. De la ciudad de Iowa caminaron y jalaron o empujaron carrosas por 1,300 millas.

Un Monumento dedicado a los Pioneros Manzana del Templo c2002 Brigham Young University. Derechos Reservados.


Un monumento dedicado a las carrosas peoneras en Manzana del Templo 2002 La Universidad de Brigham Young. Todos los derechos reservados.

Las primeras dos compañías de carrosas lograron llegar a Lago Salado el 26 de septiebre de 1856. En estas dos compañías habían 486 peoneros Mormones con 96 carrosas. Hicieron el viaje en dieciseis semanas. La tercera compañía llegó el 2 de octubre, con 320 personas. No obstante, dos compañías salieron tarde y usaron madera verde para construir las ruedas las cuales se quebraron con frecuencia. Esto y mal clima atrasó más a las compañías de pioneros que ya ivan tarde. Estas dos compañías son las muy conocidas Compañías de Martin y Willie.

Un grupo de misioneros guiados por Franklin D. Richards seguía el camino y pasaron a las dos compañías que ivan tarde. Llegaron a Lago Salado el 4 de octubre. Richards reportó el gran grupo de personas que todavía estaban en camino tan tarde en la epoca. Muchos se asombraron especialmente porque sabian que las compañías tenían muy pocas provisiones. Como era tan tarde en la epoca, los miembros habían dejado de enviar vagones con provisiones al camino porque pensaron que no vendrían más compañías.

El Presidente Brigham Young inmediatamente empezó a organizar el rescate. En una Conferencia General de la Iglesia llevada a cabo el 5 de octubre, alentó a todos los hombres y mujeres a que consideraran el rescate de estas compañías su mayor prioridad. Si no, les dijo, "su fe, religion y profesion de religion, nunca salvará un alma de ustedes en el reino celestial de nuestro Padre, a menos que ustedes consideren estos principios que les estoy enseñando. Vayan y traigan es esas personas que se encuentran en las llanuras, y atiendan extrictamente esas cosas que llamamos temporales, o responsabilidades temporales, o si no su fe será en vano; las enseñanzas que han oido serán en vano para ustedes, y se hundirán al infierno, a menos que hagan las cosas que les decimos"(Jornal de Discursos 4:112).

Veinticiete hombres salieron el 7 de octubre con dieciseis vagones con porvisiones. Al final fueron 200 vagones con provisiones los que salieron. Desafortunadamente el clima que entorpeció las compañías de carrosas también entorpeció el rescate. Dos semanas después de haber oido de las compañías que venían tarde, les llegó una gran tormenta de nieve más temprano de lo acostumbrado, dejando caer mucha nieve sobre las compañías que tenían muy pocas provisiones y acababan de llegar a las montañas rocosas, en el centro de Wyoming. Estas condiciones tan extremadas comenzaron a causar miertes.

Afortunadamente el primer grupo de rescate encontró a la Compañía de Willie el 21 de octubre, justo un día después de haberseles acabado la comida. El grupo de rescate les proveyó con comida y descanso de la tormenta, pero la compañía todavía tenia que luchar para cruzar caminos peligrosos en las Montañas Rocosas. La Compañía de Willie llegó a Lago Salado el 9 de noviembre. Sufrieron la perdida de 68 miembros de la compañía y muchos sufrienron congeladuras severas.

El haber permitido que las compañías de carrosas salieran tan tarde fue un desastre y el Presidente Brigham Young reprovó severamente a aquellos quienes lo permitieron. Sin embargo esto no paró el uso de compañías de carrosas, ya que las compañías que salieron temprano no tuvieron problemas. En los siguientes años seis más compañías de carrosas hicieron el viaje sin problemas desde la ciudad de Iowa hasta la ciudad de Lago Salado. Por todo, más de 2,962 personas caminaron a la ciudad de Lago Salado en compañías de carrosas. De esos 2,962, 250 murieron en el trayecto, solo 30 de estas personas no eran miembros de las compañías de Willie y Martin que salieron tarde.

Aquellos que vinieron a Utah con las compañías de carrosas no estaban amargos por lo que les había sucedido, y sus historias han servido para fortalecer a muchos. Uno de los miembros de la compañí de Martin escribió: Unos años después de que la compañía de Martin hizo el trayecto a la ciudad de Lago Salado, un maestro de la escuela dominical comentó que fue algo muy tonto de parte de la compañía de Martin haber cruzado las llanuras en esa epoca. El maestro criticó a los lideres de la Iglesia por haber permitido que la compañía hiciera ese trayecto sin tener suficientes provisiones para protegerlos. Yo era un hombre viejo sentado en esa clase eschuchando, entonces hablé, y dije que parara de criticar, ¿"Error en haber mandado la compañía de carrosa tan tarde en la epoca? Si. Pero yo estaba en esa compañía y mi esposa estaba ahi…sufrimos más de lo que se pueden imaginar y muchos murieron por estar expuestos al frio, pero ¿alguna vez has oido a alguno de los sobrevivientes de esa compañía pronunciar una sola palabra de queja? Ni una sola person de esa compañía apostató o dejó la iglesia, porque cada uno de nosotros salió de esa experiencia con un absoluto conocimiento de que Dios vive porque lo llegamos a conocer en nuestras extremidades. "Yo jalé mi carrosa cuando estaba tan debil por enfermedad, falta de comida y fatigado que casi no podía poner un pie enfrente del otro para continuar. He mirado hacia adelante y visto un pedazo de arena o una pequeña colina y he dicho, solo puedo seguir hasta ese punto y debo parar porque ya no puedo jalar mi carga más…He llegado hasta ese punto y la carrosa me ha empujado a mi. Miré hacia atras muchas veces para ver quién estaba empujando mi carrosa, pero mis ojos no vieron a nadie. Yo sabía entonces que los angeles de Dios estaban ahi. "¿Me sentí arrepentido de haber escogido venir en carrosa? No. Ni en ese momento ni en ningun momento en mi vida. El precio que pagamos para llegar a conocer a Dios fue un privilegio pagarlo, y yo estoy agradecido por el privilegio de haber venido en la compañía de carrosa de Martin."

Revista de la Sociedad de Socorro, enero 1948, p. 8.

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