Control de la natalidad

De MormonWiki

Los mormones creen, que si una pareja puede tener hijos, entonces generalmente es su privilegio de traerlos al mundo. Reflexionando en el primer mandamiento dado a Adan y Eva, los mormones creen que se nos ha mandado multiplicarnos y henchir la tierra, traer hijos al mundo. ya que los mormones creen que todos nosotros vivimos como espíritus antes de venir a la tierra, el tener hijos es proporcionar cuerpos para hijos espirituales de nuestro Padre Celestial, para que ellos también puedan experimentar la mortalidad.

Tener y criar hijos es una responsabilidad sagrada. Los líderes de la iglesia alientan a las parejas a no posponer el tener hijos por razones egoístas. Tener una familia es una prioridad muy alta en la fe mormona y los hijos deben ser vistos como una bendición.

Sin embargo, existen circunstancias excepcionales, en vista de las cuales se comprende que la pregunta de cuántos hijos se deben tener, cuándo tenerlos, e incluso si deben tenerlos, es un asunto privado entre el esposo, la esposa y el Señor. Estas circunstancias excepcionales incluyen problemas de salud que pueden hacer difícil o aún imposible el tener hijos. Es posible que haya factores por los que sea necesario tener hijos posteriormente en lugar de tenerlos más pronto. La salud de la madre siempre debe ser una prioridad en cualquier decisión que tome la pareja. Otra vez, éste es un asunto privado y un asunto para considerar con oración.

Las parejas deben recordar también que el propósito de las relaciones sexuales no es sólo tener hijos, sino también el acercarse como una pareja.

De aquí se desprende que el control de la natalidad no es prohibido por la Iglesia, ni es para nada considerado igual que el aborto, aunque la decisión de utilizarlo es un asunto que la pareja debe considerar con mucha oración.

Respecto al control de la natalidad, leemos en la página oficial de la Iglesia (en inglés), lo siguiente:

Los niños con una de las más grandes bendiciones en la vida, y su nacimiento a familia amorosas y protectoras es central dentro de los propósitos de Dios para la humanidad. Véase Plan de Salvación. Cuando el esposo y esposa son físicamente capaces, ellos tienen el privilegio y la responsabilidad de traer hijos al mundo y cuidarlos. La decisión de cuántos hijos y cuándo tenerlos es un asunto privado entre esposo y esposa.
Dios tiene un plan para la felicidad de todos los que viven en la tierra, y el nacimiento de hijos a familias amorosas es una parte central de Su plan. El primer mandamiento que Él le dio a Adán y Eva fue "fructificad y multiplicaos; llenad la tierra" (Génesis 1:28). Las Escrituras declaran: "herencia de Jehová son los hijos" (Salmos 127:3). Aquellos que son físicamente capaces tienen la bendición, gozo, y obligación de tener hijos y criar una familia. Esta bendición no se debe posponer por razones egoístas. Las relaciones sexuales dentro del matrimonio no solamente tienen el propósito de procreación, sino es un medio para expresar amor y de fortalecer los lazos emocianales y espirituales enre el esposo y la esposa.
Se anima al esposo y la esposa a que oren y se aconsejen juntos a medida que planifiquen sus familias. Los temas a considerar incluyen la salud física y mental de la madre y el padre y su capacidad de proveer las necesidades básicas de vida para sus hijos.
Las decisiones acerca del control de la natalidad y las consecuencias de esas decisiones descansan solamente con cada pareja casada. Sin embargo, el aborto electivo como un método para el control de la natalidad es contrario a los mandamientos de Dios.
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