Doctrina Mormona por Bruce R. McConkie
De MormonWiki
Doctrina Mormona, por Bruce R. McConkie es un libro escrito en el año 1958. Fue escrito cuando Bruce R. McConkie era un Setenta, una posición de autoridad en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, pero menor en autoridad que un apóstol o profeta. El libro fue escrito sin la revisión o la orientación de los líderes de la iglesia, e incluía una nota del autor en la que indicaba que él era totalmente responsable de su contenido. El libro nunca ha sido una fuente oficial de la doctrina de la Iglesia.
¿Qué es una fuente oficial?
"Si alguna persona, independientemente de su posición en la Iglesia, piensa fomentar una doctrina que no está fundamentada en las obras estándares de la Iglesia, es decir en la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios, y La Perla de Gran Precio, usted debe saber que su declaración no es más que su opinión personal. La única persona autorizada para sacar a la luz cualquier nueva doctrina es el Presidente de la Iglesia, quien, cuando lo hace, la declarará como revelación de Dios, y será aceptada por el Consejo de los Doce y sostenida por los miembros de la Iglesia. Y si alguno quiere hablar de una doctrina que contradice a lo que está escrito en las obras estándares de la Iglesia, usted debe saber por la misma razón que es falsa y que no está obligado a aceptarla como verdad". [1]
Se creó una segunda edición bajo la dirección de Spencer W. Kimball, quien más tarde se convertiría en el profeta de la Iglesia. Él guió al élder McConkie durante la preparación de la segunda edición, sugiriendo hacer aproximadamente cincuenta cambios, y el élder McConkie hizo otros cambios por su cuenta. No se modificó ninguna doctrina oficial en el libro, pero el autor suavizó el tono, eliminó el material ajeno a la finalidad del libro, y también sacó material que no constituía doctrina oficial y aclaró otros temas. Sin embargo, el libro aún no es una fuente oficial de doctrina y el editor de la segunda edición dice en la portada que el libro es "una reflexión sobre los tiempos y la cultura en la que fue escrito" y que "no debe considerarse una declaración oficial de doctrina".
El libro sigue siendo un clásico mormón. El élder McConkie explica bien los principios básicos de la Iglesia en una forma comprensible. El formato es enciclopédico, por lo tanto los temas se encuentran ordenados alfabéticamente. A continuación, algunos extractos de la segunda edición del libro:
Pobres: “El hecho de que la gente sea rica o pobre no determina que sean justos o inicuos. Los ricos y pobres se encuentran dentro y fuera de la iglesia; y el Señor, en su infinita sabiduría prueba a algunos de sus santos con los riesgos de la pobreza y a otros con el lazo de la riqueza mundana. Sin embargo es verdad, tal como lo testimonia toda la historia de los nefitas, que cuando los santos se enriquecen según la riqueza del mundo, con frecuencia se vuelven orgullosos y arrogantes y caen en prácticas apóstatas e inicuas”.
Intelectualidad: “Pero la espiritualidad y no la intelectualidad, es lo más importante en la salvación del hombre. La intelectualidad en sí no tiene virtud salvadora; es solamente cuando va junto con la espiritualidad que resultan los mayores beneficios”.
Primera Visión de José Smith: “Por ejemplo, si él hubiera dicho que el Padre le había enseñado ciertas verdades (en lugar de decir que el Padre le había presentado al Hijo para que éste se dirigiera a él), esto habría demostrado que su historia era falsa. Inexperto como era, no podía saber que por ley eterna de Dios, se ha ordenado para siempre, que todas las revelaciones vengan a través de Cristo y que el Padre nunca hace más que presentar y dar testimonio del Hijo.
Revelación: “Personas devotas de todos los credos cristianos aceptan con facilidad la verdad que la revelación se derramaba sobre los fieles de tiempo en tiempo, desde Adán hasta los días de Cristo y los apóstoles. Sin embargo, suponen que a partir del tiempo de los apóstoles los cielos fueron sellados y que la revelación cesó. En realidad las almas son tan preciosas a la vista de Dios hoy como lo han sido siempre, y la revelación se derrama aún abundantemente para que las almas puedan ser guiadas a la salvación”.
Referencias
- ↑ Harold B. Lee, La Primera Conferencia General de Área para Alemania, Austria, Holanda, Italia, Suiza, Francia, Bélgica y España de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que se celebró en Munich, Alemania, del 24 al 26 de agosto de 1973, con Informes y Discursos, pág. 69. Extraído de "Official Church doctrine and statements by Church leaders", en Fair Wiki