Doctrina mormona - Una Introduccion

De MormonWiki

“Doctrina” es “aquello que se enseña como principios o credo de una religión…una ley, una teoría o un principio de ley. 1 Lo que se presenta a continuación es una lista de doctrinas básicas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, informalmente denominada Iglesia Mormona.

En Doctrina y Convenios, el Señor dice: “Y os mando que os enseñéis el uno al otro la doctrina del reino. Enseñaos diligentemente, y mi gracia os acompañará, para que seáis más perfectamente instruidos en teoría, en principio, en doctrina, en la ley del evangelio, en todas las cosas que pertenecen al reino de Dios, que os conviene comprender”. 2

Contenido

La naturaleza de deidad

Los mormones no creen en la trinidad (tres dioses en uno). Tampoco creen que Dios sea un espíritu incorpóreo que llena la inmensidad del espacio. Los mormones creen que Dios es un ser corpóreo con un cuerpo resucitado, glorioso y perfecto de carne y huesos. Los mormones creen en un Dios de amor, que es tanto omnipotente como omnisciente. Los mormones creen que Dios, aunque todo poderoso, es también individual. Ellos creen que Dios escucha y responde las oraciones de Sus hijos. Los mormones creen que Jesucristo es el Hijo de Dios, Su Unigénito engendrado en la carne, el Mesías y el Salvador del mundo. Ellos creen que Cristo es un ser resucitado, perfecto de carne y huesos. Creen que el Espiritu Santo es el tercer miembro de la Trinidad y es un personaje de espíritu, de manera que pueda habitar en los corazones de los justos y servir como consolador, conciencia y testador de la verdad. Estos tres seres siempre están de acuerdo. En ese sentido, son Un Dios.

Jesucristo

Los Santos de los Últimos Días no creen que Dios comenzó como un espíritu, que vino a la tierra como el Cristo encarnado y resucitó, y después abandonó Su cuerpo resucitado para regresar a Su estado incorpóreo original. Los Santos de los Últimos Días creen que Cristo fue el primer espíritu en la vida premortal, y que Él se ofreció como voluntario para ser la persona fundamental que realizara el Plan de Felicidad. Él estaba de acuerdo con entregarse en sacrificio por los pecados de la humanidad. Los mormones creen que Él nació de María, al igual que todos los cristianos lo creen, y que Él sólo hizo la voluntad del Padre toda Su vida. Ellos creen que Cristo no tuvo pecados. Creen que Él enseñó y vivió tal como lo descrito en el Nuevo Testamento, y que Él fue crucificado, que Él murió y se levantó al tercer día. Los mormones creen que Él visitó a Sus apóstoles y estableció Su iglesia, y entonces, como un ser resucitado, visitó y enseñó a los israelitas que habían inmigrado a las Américas y estaban esperando por Él. La narración de aquella visita está registrada en el Libro de Mormón. Los mormones creen que después Cristo visitó a las Diez Tribus Perdidas para también enseñarles. Los mormones creen que Cristo vendrá nuevamente en gloria y que el puro en corazón será alcanzado para reunirse con Él en su venida. Sin embargo, los Santos de los Últimos Días no creen en un “rapto de pre tribulación”. Los mormones creen en el Reino Milenario de Cristo en la tierra.

El Plan de Felicidad

Lo principal de las doctrinas de la Iglesia es el conocimiento de que Dios tiene un plan para cada uno de Sus hijos. Este plan es conocido por varios nombres; “El Plan de Felicidad”, y "El Plan de Salvación" son los dos más comunes. El Plan de Salvación enseña que los seres humanos vivieron antes de venir a esta tierra en una existencia premortal como hijos espirituales de Dios. De esta manera, son literalmente Sus hijos. Al nacer, los hijos espirituales de Dios reciben cuerpos mortales. La vida terrenal es un tiempo de prueba y descubrimiento, un tiempo de preparación para la resurrección y la gloria. La expiación de Cristo permite que las personas se arrepientan y regresen a Dios el Padre. La compañía del Espíritu Santo permite que las personas dignas tengan acceso a la revelación personal y a respuestas a las oraciones, brindando (junto a las escrituras) un ancla y un guía en el mundo malvado. Al morir, las personas pasan al Mundo de los Espiritus, donde pueden tener la misma libertad de elección que tuvieron en su vida mortal. Entonces, son resucitados -reciben un cuerpo perfecto- y después serán juzgados por Dios. Aquellos que verdaderamente son fieles entonces habitan en Su presencia eternamente.

Progreso eterno

El progreso eterno es una base del Plan de Salvación. Cada paso (o “estado) de existencia conduce al creyente a ser cada vez más como Dios. Su entendimiento y experiencia crecen mediante el “Primer Estado” o existencia premortal, mediante su “Segundo Estado” o vida en esta tierra e incluso en la vida después de la muerte, a medida que se agrega conocimiento eternamente. Este principio es muy emocionante para los Santos de los Últimos Días. Mientras la mayoría de sectas cristianas no tiene una visión de la vida después de la muerte, excepto por el descanso y el canto de alabanzas de Dios eternamente, los mormones visualizan una vida después de la muerte con constante aprendizaje y fortalecimiento. Una crítica de la Iglesia es que los mormones piensan que pueden llegar a ser dioses. Esta idea parece, en las mentes de algunos, minimizar el propio poder y majestad de Dios. Por el contrario, la bondad de Dios se manifiesta en Su deseo de exaltar a Sus hijos. [1], dice: “Porque, he aquí, ésta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre”. En la idea del progreso eterno se sobreentiende el concepto de que los justos finalmente heredarán “todo lo que Dios tiene”, incluso la habilidad de comprender el universo y la habilidad de crear. En Doctrina y Convenios 88:107 dice: Y entonces serán coronados los ángeles con la gloria de la potencia de él, y los santos serán llenos de la gloria de él, y recibirán su herencia y serán hechos iguales con él”. (Se entiende que “santos” son todos los justos). Los miembros de la Iglesia entienden que es imposible llegar a ser perfectos durante su permanencia en la tierra, y que llegar a ser como Cristo tomará millones de años de esfuerzo en la vida después de la muerte.

Salvación

Los mormones creen que todos los hombres y mujeres resucitarán, y que la resurrección es un don gratuito entregado por Cristo mediante su expiación. Los hijos que mueren antes de la “era de responsabilidad” (edad de ocho años), o aquellos que nunca llegan a ser responsables debido a impedimentos mentales, serán salvos en el más alto del reino del cielo, llamado Reino Celestial. Los mormones creen que el hombre no puede redimirse a si mismo mediante sus obras, pero que es necesario mantener los mandamientos y sufrir en rectitud para lograr la exaltación. Ellos creen que existe una multitud de mansiones en el reino del Padre, y que casi todos los hombres heredarán un reino de gloria. Solo los “hijos de perdición”, aquellos que han visto a Cristo y tienen un conocimiento perfecto de Él y después eligen negarlo, dejarán de heredar un reino de gloria. (Véase Doctrina y Convenios, sección 76.)

Los mormones no creen en el “pecado original”. Los bebés nacen inocentes y no están manchados por la trasgresión de Adán. Los Santos de los Últimos Días no ven a Adán como un pecador, sino como un héroe, un siervo elegido de Dios. Creen que el estado de Adán y Eva en el jardín fue estático – sin dolor, muerte o nacimiento. Si Adán y Eva no hubiesen transgredido y comido el fruto prohibido, nunca hubieran tenido hijos. Sin embargo, el jardín fue un paraíso, Adán y Eva caminaron y hablaron con el Señor allí. Habiendo transgredido, se volvieron sujetos a dos clases de muerte: muerte física y muerte espiritual, o separación de Dios. La expiación de Cristo triunfó sobre estas dos clases de muerte.

Un Evangelio

Los mormones creen que el Plan de Salvación fue establecido por Dios antes de la que la tierra fuera creada. La oposición fue parte del Plan. Satanás tentaría y probaría a los hombres en la tierra. Dios sabía que el hombre caería, y Él brindó un Salvador, Jesucristo, para hacer una Expiación eterna para salvar a la humanidad. Los mormones creen que Adán fue el primer profeta, vidente y revelador, y que Dios le reveló el Plan de Salvación completo. Los mormones creen que Adán y todos los profetas testificaron y conocían a Cristo, y que el Evangelio siempre ha sido el mismo, mientras que los profetas revelaban políticas y patrones de conducta que parecían propias para su dispensación. El gran número de iglesias que existen en la tierra es el resultado de un desvío de las verdades originales dadas desde principio de los tiempos. La mayoría de filosofías religiosas que existen es el resultado de buenos hombres que buscan la verdad y proponen las mejores ideas mediante ráfagas de inspiración. Aunque los Santos de los Últimos Días buscan la verdad y la belleza dondequiera que se encuentren, los mormones creen que toda la verdad del evangelio sólo puede provenir de su fuente, directamente de Dios, a través de los profetas elegidos. El Mormonismo, por lo tanto, no es una iglesia nueva, una iglesia moderna, o una iglesia americana, sino una restauración el evangelio original gracias a profetas modernos.

Autoridad

Los mormones creen que Dios elige a quien tendrá la autoridad de actuar en Su nombre, y que la autoridad es transmitida por alguien que tiene la autoridad de hacerlo. Cuando el Señor llamó a José Smith a ser profeta, no había nadie en la tierra que tuviera esa autoridad. Por lo tanto, la autoridad fue entregada a José Smith mediante mensajeros celestiales. (Véase Doctrina y Convenios 13:1 y José Smith Historia 1:72). La autoridad del sacerdocio es necesaria para que convenios, como el bautismo, sean vinculantes en la tierra y en el cielo.

Don del Espíritu Santo

Los mormones creen que después del bautismo, mediante la ordenanza de la imposición de manos por un Élder de la Iglesia, el arrepentido puede recibir el "don del Espiritu Santo". Entonces, El Espíritu Santo es un compañero constante del miembro, a menos que cometa un pecado o profane su cuerpo de tal manera que el Espíritu Santo lo abandone. Los mormones creen que el Espíritu Santo “guía, inspira, advierte y neutraliza los susurros del diablo” 3. Los mormones creen que cada ser humano nacido en la tierra es bendecido con la luz de Cristo, la cual sirve como conciencia. Alguna que otra vez, buscando, los hombres y mujeres sensibles recibirán susurros e inspiración del Espíritu Santo, pero sólo una persona digna bautizada bajo la autoridad verdadera recibe al Espíritu Santo como compañero constante.

Escrituras

Los mormones creen que Dios habla en cualquier lugar a los hombres que escuchan y lo ha hecho desde el comienzo. Por lo tanto, muchos hombres en diferentes lugares han escrito lo que Dios vio adecuado darles. Eso significa que las escrituras sagradas, las escrituras proféticas deben ser numerosas, mucho más numerosas que la pequeña colección conocida como la Biblia. Los mormones están listos para recibir Escritura inspirada dondequiera pueda encontrarse. Los mormones tienen un conjunto actual de escrituras denominada Obras Estándar que incluye la versión del Rey Santiago de la Biblia (tanto Antiguo como Nuevo Testamento), el Libro de Mormón, La Perla de Gran Precio, y Doctrina y Convenios. Los miembros de la Iglesia creen que las Diez Tribus Perdidas regresarán algún día trayendo su propia escritura para agregarlas a la colección actual. Seguramente se realizarán otros descubrimientos. Los mormones rechazan poner límites a la habilidad de comunicación de Dios con la humanidad:

¿No sabéis que hay más de una nación? ¿No sabéis que yo, el Señor vuestro Dios, he creado a todos los hombres, y que me acuerdo de los que viven en las islas del mar; y que gobierno arriba en los cielos y abajo en la tierra; y manifiesto mi palabra a los hijos de los hombres, sí, sobre todas las naciones de la tierra?
¿Por qué murmuráis por tener que recibir más de mi palabra? ¿No sabéis que el testimonio de dos naciones os es un testigo de que yo soy Dios, que me acuerdo tanto de una nación como de otra? Por tanto, hablo las mismas palabras, así a una como a otra nación. Y cuando las dos naciones se junten, el testimonio de las dos se juntará también.
Y hago esto para mostrar a muchos que soy el mismo ayer, hoy y para siempre; y que declaro mis palabras según mi voluntad. Y no supongáis que porque hablé una palabra, no puedo hablar otra; porque aún no está terminada mi obra; ni se acabará hasta el fin del hombre; ni desde entonces para siempre jamás.
Así que no por tener una Biblia debéis suponer que contiene todas mis palabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más. Porque mando a todos los hombres, tanto en el este, como en el oeste, y en el norte, así como en el sur y en las islas del mar, que escriban las palabras que yo les hable; porque de los libros que se escriban juzgaré yo al mundo, cada cual según sus obras, conforme a lo que esté escrito.

Familias

Los mormones creen que la familia es la unidad básica de todas las sociedades, pero más que eso, la familia puede ser una unidad eterna, sellada para siempre por convenios sagrados. José Smith dijo: “Y la misma sociabilidad que existe entre nosotros aquí, existirá entre nosotros allá; pero la acompañará una gloria eterna que ahora no conocemos”. 5. De esta manera, los mormones consideran el matrimonio y la vida familiar muy seriamente. Los matrimonios realizados en el templo son “para el tiempo y toda la eternidad”

Moralidad

Junto a las creencias relacionadas con la familia se encuentra la opinión de los mormones sobre la moralidad. Más que caminar sin rumbo con el estilo actual del pecado, la Iglesia se da cuenta de que Dios es el mismo, siempre, así la Iglesia se reafirma en los Diez Mandamientos con lealtad inquebrantable. La Iglesia condena el comportamiento sexual fuera del matrimonio, ya sea heterosexual u homosexual. La Familia: Una Proclamacion para el Mundo deja clara la opinión de la Iglesia sobre la familia y la moralidad. La Iglesia señala pautas a los jóvenes en un folleto denominado “Para la Fortaleza de la Juventud" para enseñar y aclarar estos principios morales. Además, la Iglesia condena el aborto excepto en casos especiales.

Arrepentimiento

A pesar de que la Iglesia tiene una postura clara y firme con respecto a la moralidad, se da cuenta de que todos los hombres pecan y el Señor ha brindado un plan de arrepentimiento mediante la expiación de Cristo. La “penitencia” no es una parte del proceso de arrepentimiento para los Santos de los Últimos Días. El proceso de arrepentimiento comprende lo siguiente: 1) pesar por el pecado, 2) abandonar el pecado, 3) confesar del pecado, 4) restituir por el pecado, y 5) hacer la voluntad de Dios después de haber abandonado el pecado. Los pecados inferiores se confiesan al Señor durante la oración personal. La confesión de pecados grandes se realiza al obispo. El peor pecado se denomina “pecado contra el Espíritu Santo” y consiste en negar a Cristo una vez que se tenga un conocimiento seguro de Su divinidad. Caín cometió este pecado. Él tenía una relación personal con Dios y después hizo convenios con Satanás. Después es el asesinato porque es imposible hacer una restitución. A continuación está el adulterio. (Véase Doctrina y Convenios, sección 42). Los mormones siguen la admonición de las escrituras de abstenerse de juzgar a otros injustamente y perdonar a todos los hombres.

Gozo

Algunas personas miran a los mormones y piensan cómo pueden sobrevivir con un estilo de vida tan restrictivo, especialmente con las restricciones de salud encontradas en la Palabra de Sabiduria. Sin embargo, los mormones creen en el principio que dio el Señor en 2 Nefi 2:25: “Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo”. Los mormones creen en la sana diversión. Su código de salud les libra de ser involucrarse con drogas, y su código moral los libra de enredarse con el pecado. Sin embargo, saben que no se puede obtener plenitud de gozo en esta tierra: “Y por esta causa tendréis plenitud de gozo; y os sentaréis en el reino de mi Padre; sí, vuestro gozo será completo, así como el Padre me ha dado plenitud de gozo; y seréis tal como yo soy, y yo soy tal como el Padre; y el Padre y yo somos uno” (3 Nefi 28:10). No se puede lograr una plenitud de gozo hasta que el espíritu y el cuerpo se encuentren unidos en perfección en la resurrección. El verdadero evangelio es el mapa que se sigue para obtener la plenitud.

Para un resumen de las creencias de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días véase Articulos de Fe.


1 "Webster's New World Dictionary"; 1988 2 "Libro de Mormón", Doctrina y Convenios 88:77-78 3 Elder Spencer W. Kimball, El Milagro del Perdón, págs. 14-15. 4 El Libro de Mormón, 2 Nefi 29:7-11 5 Doctrina y Convenios 130:2

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