Engaño
De MormonWiki
La definición que brinda el diccionario de la palabra engaño es la misma que farsa, fraude o mentira. Es hacer una declaración que la persona sabe que no es verdadera o una declaración falsa con el objeto de engañar. En todos los casos, salvo aquellos muy excepcionales (espionaje patriótico, o en situaciones en las que una persona inocente puede ser asesinada o lastimada sin decir la mentira, con la intención de proteger o hacer lo correcto), este engaño no es correcto. Las formas de engaño (fraude o perjurio, por ejemplo) pueden llevar a un juicio en la mayoría, sino en todos los países, pero también es contrario a la ley del evangelio. El engaño viola el mandamiento que el Señor dio a Moisés: “No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro” (Lev. 19: 11). Pablo dijo en Efesios 4:25: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo…” Ya que la mentira y el engaño son pecados, éstos son condenados enérgicamente, y los “mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la segunda muerte” (Ap. 21:8). En la doctrina mormona, los mentirosos son enviados al Reino Telestial, el cual es el reino menor, sólo más alto que las tinieblas exteriores donde habita Lucifer.
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Ejemplos
Dios es el ejemplo de verdad, porque Él no miente (“Dios no es hombre, para que mienta”, Num. 23:19. Es “…imposible que Dios mienta” Heb. 6:18). Deu. 32: 4 dice que él es “Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él…” Lucifer es el ejemplo del engaño y la mentira, siendo el gran mentiroso y el padre de todas las mentiras (Juan 8), siendo “un mentiroso desde el principio” (D&C 62:6). Él es la serpiente que “procuró igualmente la miseria de todo el género humano. Por tanto, dijo a Eva…Come del fruto prohibido, y no morirás… (2 Nefi 2:18). La influencia de Lucifer se encontró después en el hijo de Eva, Caín, quien después de matar a su hermano, mintió. En respuesta a la pregunta de Dios: “¿Dónde está Abel tu hermano?” (Gen. 4:9), Caín respondió: “No sé”. (Gen. 4:9). Hoy Lucifer aún procura que los hombres se conviertan en mentirosos (2 Nefi 2:18).
Requisitos para que exista engaño
La intención y el conocimiento son requisitos para el engaño o la mentira. Una persona que no sabe que está haciendo una declaración incierta no es culpable de engaño ya que no lo hace con el propósito de engañar a otro. Lo que esta persona ha hecho es distorsionar o afirmar incorrecta o falsamente. Es un error, no el pecado del engaño.
Creencias mormonas
Donde las creencias mormonas pueden variar de otras es que los mormones también creen que el engaño puede ocurrir sin realizar una declaración. Una persona puede engañar cuando oculta la información que necesita otra persona para dar un consentimiento habiendo sido bien informado o para hacer su elección, obstaculizando su albedrío. Esta manipulación de información, en la teología mormona, es semejante a las tácticas de Lucifer. Los mormones creen que en un concilio pre-mortal en el cielo, Lucifer se ofreció voluntariamente a ser el Salvador de este mundo y deseó forzar a toda la humanidad a hacer lo correcto, de tal modo que negaba a los hombres su albedrío y su derecho a elegir. Esto habría dado lugar a que los hombres nunca fueran capaces de convertirse en adultos espiritualmente, al igual que nunca se permitiría que los hijos terrenales aprendieran el bien de lo incorrecto de sus elecciones y daría lugar a que nunca fueran capaces de comportarse como adultos. Por lo tanto, para el pensamiento mormón, engañar es frustrar el albedrío al negar a alguien el poder de elegir entre sus opciones y sufrir las consecuencias.
Cómo evitar ser engañado
Pablo dice que las personas que creen en las doctrinas falsas “creen una mentira” (2 Tes 2:1-12), y Jeremías 16:16-21 dice que las personas que aceptan credos falsos “tienen mentiras heredadas”. Claramente ser engañado no es un bueno, entonces ¿cómo una persona evita ser engañada, especialmente sobre doctrina religiosa?
El Espíritu Santo es el “Espíritu de verdad” (Juan 15:16), el que “os guiará a toda la verdad” (Juan 16:13). Los mormones creen que cualquier persona puede recibir conocimiento del Espíritu Santo para que pueda juzgar, con la ayuda del Espíritu Santo, la verdad de lo que los misioneros mormones, miembros y líderes afirman sobre la Iglesia: que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la iglesia personal y oficial de Cristo. Después del bautismo en la Iglesia, se les confiere a los nuevos miembros el don del Espíritu Santo en forma permanente para ayudarlos a evitar ser engañados y para permanecer en “el camino angosto y estrecho”.
