Espiritus
De MormonWiki
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días enseña el Plan de Salvación. Este es el plan del Padre Celestial para Sus hijos. Entender el plan le permite a uno saber el lugar y la naturaleza de los espíritus en un sentido terrenal y eterno.
- Existimos como espíritus en una existencia premortal en presencia de Dios Padre y Jesucristo.
- Dios Padre es el padre literal de nuestros espíritus. Jesús es Su Primogénito en la existencia premortal y por lo tanto nuestro hermano mayor. Satanás fue un "hijo de la mañana", en otras palabras, uno de los primeros y de los más inteligentes hijos espirituales de Dios.
- Para probarnos a nosotros mismos y ganar la exaltación, aceptamos participar en el plan del Padre Celestial, por medio del cual nos convertiríamos en mortales con cuerpos físicos y viviríamos en la tierra por un corto tiempo para que nuestra fe fuese probada.
- Satanás no estuvo de acuerdo con ese plan, buscó coaccionar a los hombres a que tengan una conducta recta (frustrando el eterno principio del albedrío y negando cualquier oportunidad de ejercer la fe), y buscó gloria para sí mismo. Por lo tanto, fue arrojado del cielo a la tierra con sus seguidores (una tercera parte de las huestes del cielo). Satanás y sus seguidores son espíritus, que nunca tendrán cuerpos mortales, ni tampoco serán resucitados.
- Cuando los hombres mueren sus espíritus son enviados al “mundo de los espíritus”, un lugar con dos reinos: paraíso espiritual y prisión espiritual. Ahí disfrutan de la felicidad de sus seres queridos fallecidos y pueden ejercer el albedrío hacia el arrepentimiento y el aprendizaje del evangelio. Las personas permanecen en el mundo espiritual hasta que resucitan y son asignados a un reino de gloria. (Véase Reinos Celestial, Terrestre y Telestial).
El entender el Plan de Salvación le ayuda a uno a entender que hay dos formas de espíritus sin cuerpo: los espíritus malos (Satanás y sus seguidores, que fueron arrojados del cielo a la tierra), y los espíritus de aquellos que han muerto y aún no han resucitado. No existe tal cosa como el espíritu de una persona fallecida deambulando por la tierra con asuntos pendientes.
Los espíritus de personas fallecidas que ahora viven en el mundo de los espíritus se interesan en el bienestar de sus seres queridos que permanecen como mortales en la tierra. El Señor los puede emplear como ángeles guardianes o en circunstancias singulares, podría permitírseles visitar a un ser querido que aún vive en la tierra para dar consuelo. Estos espíritus también pueden ofrecer información del evangelio como parte de la obra del Señor en la tierra.
Los malos espíritus, seguidores de Satanás, siempre desean atormentar a los hombres, obtener control sobre los cuerpos físicos de los hombres, y disuadir a los hombres de seguir a Cristo hacia la salvación. Harán todo lo posible para alcanzar estos objetivos. Pueden comunicarse a través de médiums, aparecerse como fantasmas, comportarse como poltergeists (espíritus burlones), poseer los cuerpos de los hombres e incluso aparecen como ángeles de luz.
Es necesario el discernimiento para identificar a estos espíritus como lo que son para no ser engañados. Una historia en el Libro de Mormón presenta un ejemplo. Un hombre llamado Korihor (alrededor del año 75 a.C.) circulaba entre la gente predicando que no habría Cristo, que no había pecado, y que un hombre podría tener lograr todo sólo usando sus talentos, que no había ninguna gracia y que no había vida después de la muerte. Él y sus seguidores utilizaban estas filosofías para justificar todo tipo de pecado sexual y comportamiento deshonesto. Cuando fue confrontado por Alma, un profeta, Korihor finalmente confesó:
- Entonces Korihor le dijo: No niego la existencia de un Dios, mas no creo que haya un Dios; y también digo que tú no sabes que hay un Dios; y a menos que me muestres una señal, no creeré.
- Y Alma le dijo: Esto te daré por señal: Quedarás mudo según mis palabras; y digo que en el nombre de Dios quedarás mudo de modo que no podrás expresarte más.
- Y cuando Alma hubo dicho estas palabras, Korihor quedó mudo, según las palabras de Alma, de modo que ya no podía expresarse.
- Ahora bien, cuando el juez superior vio esto, extendió su mano y escribió a Korihor, diciendo: ¿Estás convencido del poder de Dios? ¿En quién querías que Alma te manifestara su señal? ¿Querías que afligiera a otros para mostrarte una señal? He aquí, te ha mostrado una señal; y ahora, ¿disputarás más?
- Y Korihor extendió la mano y escribió, diciendo: Sé que estoy mudo, porque no puedo hablar; y sé que nada, sino el poder de Dios, pudo haber traído esto sobre mí; sí, y yo siempre he sabido que había un Dios.
- Mas he aquí, me ha engañado el diablo; pues se me apareció en forma de ángel, y me dijo: Ve y rescata a este pueblo, porque todos se han extraviado en pos de un Dios desconocido. Y me dijo: No hay Dios; sí, y me enseñó lo que había de decir. Y he enseñado sus palabras; y las enseñé porque deleitaban a la mente carnal; y las enseñé hasta que hube logrado mucho éxito, al grado que realmente llegué a creer que eran ciertas; y por esta razón me opuse a la verdad, hasta traer esta gran maldición sobre mí (Alma 30:48-53).
Nadie debe tentar a los malos espíritus a acercarse. Los tableros de ouija, las sesiones de espiritismo, y similares, son herramientas peligrosas. Debe hacerse todo lo posible para protegerse a sí mismo, incluyendo evitar las sustancias adictivas que pueden debilitar la conciencia y la voluntad, contra el poder de los malos espíritus.
José Smith fue visitado con bastante regularidad por los mensajeros celestiales quienes le enseñaron y confirieron autoridad a fin de restaurar el evangelio de Cristo a la tierra. Su familiaridad con el reino espiritual se pone de manifiesto en la Sección 129 de Doctrina y Convenios:
- Hay dos clases de seres en los cielos, a saber: Ángeles, que son personajes resucitados con cuerpo de carne y huesos.
- Por ejemplo, Jesús dijo: Palpad, y ved; porque un espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.
- En segundo lugar: Los espíritus de hombres justos hechos perfectos, aquellos que no han resucitado, pero que heredan la misma gloria.
- Cuando venga un mensajero diciendo que tiene un mensaje de Dios, extiéndele tu mano y pídele la suya para estrecharla.
- Si es un ángel, lo hará, y sentirás su mano.
- Si es el espíritu de un hombre justo hecho perfecto, vendrá en su gloria; porque sólo de esa manera se puede aparecer.
- Pídele que te estreche la mano, pero no se moverá, porque es contrario al orden de los cielos que un hombre justo engañe; sin embargo, aun así comunicará su mensaje.
- Si es el diablo, fingiendo ser un ángel de luz, cuando le pidas que estreche tu mano, te ofrecerá la suya, pero no sentirás nada; así podrás descubrirlo.
- Éstas son tres grandes claves mediante las cuales podrás saber si una administración procede de Dios.