Gays Mormones
De MormonWiki
La Iglesia Mormona enseña que el género es una parte esencial de nuestra identidad y propósito eternos. Otro principio de la Iglesia es que Dios mandó a sus hijos multiplicarse y henchir la tierra, y que los sagrados poderes de la procreación deben usarse sólamente entre marido y mujer legalmente casados. Dios dio estos mandamientos porque la unidad familiar es una parte crucial del plan de nuestro Padre Celestial para Sus hijos. Todos los hijos tienen el derecho de nacer bajo los vínculos del matrimonio y de ser criados por un padre y una madre.
Estos principios son la razón por la que las violaciones a la castidad, tal como la actividad homosexual, son pecados tan serios. Es una distorsión del plan de Dios para Sus hijos. La actividad Homosexual impide que las personas reciban las bendiciones de la vida familiar y además impide que los hijos espirituales de nuestro Padre Celestial reciban cuerpos mortales.
Muchas personas hoy en día dicen que la homosexualidad es un acto de la naturaleza; que es simplemente la manera de ser de una persona. Pero nuestro Padre Celestial ha explicado a través de Sus profetas que éste no es el caso. El Presidente Spencer W. Kimball ha dicho: “...La homosexualidad es un pecado horroroso, repugnante para aquellos que no son tentados en eso, así como también para muchos ofensores pasados que están tratando de escapar de sus garras... Todas estas desviaciones de las relaciones heterosexuales normales y apropiadas, no son solamente poco naturales sino incorrectas a la vista de Dios.”
La posición de la Iglesia Mormona referente a la homosexualidad se ha enfatizado más recientemente por causa de asuntos relacionados con matrimonios del mismo sexo. Elder Dallin H. Oaks del quórum de los doce apóstoles ha dicho, “..Ésto va más allá del sólo hecho de que si la sociedad debe o no debe ser más tolerante con el estilo de vida homosexual. En los últimos años hemos visto a los defensores de este tipo de vida ejercer una presión implacable para que aceptemos como normal lo que no es normal, y de caracterizar a aquellos que están en desacuerdo como estrechos de miras, intolerantes y poco razonables. Tales defensores son prontos para exigir libertad de expresión y de pensamiento para ellos, pero igualmente prontos para criticar a aquellos con un punto de vista diferente, y de ser posible, silenciarlos al apodarlos de “homófobos”. En al menos un país donde los activistas homosexuales han ganado grandes privilegios, hemos visto aún a un pastor de una iglesia amenazado de prisión por predicar desde el pulpito que el comportamiento homosexual es pecaminoso. Dadas estas tendencias, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días debe tomar su lugar en doctrina y en principio. Esto es más que sólamente un asunto social—en última instancia podría ser una prueba para nuestras más básicas libertades religiosas el enseñar lo que sabemos que nuestro Padre Celestial quiere que enseñemos.”
La homosexualidad es un pecado tan serio porque ignora el primer y gran mandamiento de Dios de multiplicarse y henchir la tierra. Sin embargo, la Iglesia no considera sin esperanza a aquellos que han cometido este pecado. Se les pide a todos aquellos que han cometido transgresiones sexuales o que tienen pensamientos homosexuales que hablen con su obispo. El obispo les ayudará y les guiará de regreso al camino de la felicidad. Es importante notar que la Iglesia Mormona no promueve la persecución o el maltrato hacia aquellos que escogen vivir un estilo de vida homosexual. Aún cuando la Iglesia no esté de acuerdo con sus acciones, todavía son hijos de nuestro Padre Celestial.
