Hombres mormones
De MormonWiki
Los miembros varones de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia Mormona, suelen ser tranquilos, sanos y accesibles, sin importar su condición en el mundo. A través de sus experiencias en el servicio de la iglesia (la Iglesia Mormona tiene un clero laico - todo el mundo sirve), tienen la capacidad de liderar y seguir dependiendo de las circunstancias. Muchos son Scout Águila y están muy cómodos trabajando con niños y participando en el hogar junto con sus esposas. Esto se debe en parte al énfasis de la Iglesia en la familia y al hecho de que las familias mormonas tienden a ser más grandes. Aunque algunas personas piensan que por los altos estándares morales, los mormones no pueden tener ningún tipo de diversión, es todo lo contrario. Una vez que se gane un sólido testimonio de Jesucristo, y la base moral sea sólida, los hombres mormones tienen mayor libertad de participar en las profesiones, pasatiempos y actividades de su elección, las cuales están desligadas de adicciones, confusión, orgullo o una conducta no ética.
Prácticamente todos los hombres mormones poseen el sacerdocio. El sacerdocio es la autoridad y el poder para actuar en nombre de Dios, y es necesario para cumplir con varias posiciones en la Iglesia, y también para llevar a cabo las ordenanzas y dar las Bendición del Sacerdocio para la curación, el bienestar, y conferir el don del Espíritu Santo. Imagine tener este poder en el hogar a través del esposo e hijos, y en el barrio y el mundo a través de los millones de hombres y niños que magnifican sus llamamientos en el sacerdocio.
La importancia de la familia
Los mormones creen en el matrimonio eterno y el convenio por la eternidad en sus ceremonias de matrimonio. Los hombres y las mujeres son parejas mutuamente iguales con funciones complementarias en la familia. Los matrimonios se basan en el amor, la caridad, el respeto, la honestidad, la comunicación, la cooperación y la intimidad. Los mormones no practican la poligamia. Practican la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad dentro del matrimonio.
Mucho se ha dicho acerca de las mujeres mormonas y su potencial satisfacción, debido a que la Iglesia enseña que la familia es su responsabilidad más importante y siempre debe tener prioridad. No obstante, esta prioridad también es la número uno para los hombres de la Iglesia. El profeta David O. McKay dijo: "Ningún éxito puede compensar el fracaso en el hogar."
“La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, emitida por la Primera Presidencia de la Iglesia en 1995, explica al mundo la importancia de las familias, así como las funciones espiritualmente inspiradas de los hombres y las mujeres:
- “Todos los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a la imagen de Dios. Cada uno es un amado hijo o hija espiritual de padres celestiales y, como tal, cada uno tiene una naturaleza y un destino divinos. El ser hombre o mujer es una característica esencial de la identidad y el propósito eternos de los seres humanos en la vida premortal, mortal,
y eternal…
- “El esposo y la esposa tienen la solemne responsabilidad de amarse y cuidarse el uno al otro, y también a sus hijos…
- “Por designio divino, el padre debe presidir sobre la familia con amor y rectitud y tiene la responsabilidad de protegerla y de proveerle las cosas necesarias de la vida. La responsabilidad primordial de la madre es criar a los hijos. En estas responsabilidades sagradas, el padre y la madre, como iguales, están obligados a ayudarse mutuamente” (Liahona, noviembre de 1995, pág. 102).
Lo anterior describe de forma sucinta las responsabilidades que Dios espera que los hombres y las mujeres en última instancia cumplan en su vida. Los hombres mormones deben presidir sobre su familia en justicia, siendo poseedores del poder del sacerdocio. Ellos nunca deben considerarse reyes o dictadores en sus casas y de ningún modo deben emplear en el hogar la coerción o la fuerza. Ningún hombre es digno asistir al templosi es poco amable en el hogar. También se espera que los hombres vean por el bienestar de sus familias, y se espera que participen plenamente en la formación espiritual y moral de los hijos. Esta es una gran responsabilidad. Dios espera mucho. Las relaciones familiares fuertes y significativas traen un sentido de satisfacción, seguridad y gozo. De hecho, muchos estudios muestran que los hombres casados son más sanos y más felices, y que los hombres de familia mormona son los más sanos y más felices en la tierra.
Cómo los hombres mormones se convierten en lo que son
La Iglesia Mormona cuenta con estrictas normas de moral y conducta para todos sus miembros. Los líderes de la Iglesia animan a que en el hogar se enseñen estas normas a los niños para que conozcan el bien y el mal desde una edad temprana. Los mismos principios se enseñan durante la niñez, la adolescencia y la edad adulta. Los principios que se enseñan son los mismos para todos, pero se centran en las habilidades que cada persona debe desarrollar para cumplir con su sagrado llamamiento personal mientras está en la tierra. Estas normas no están destinadas a limitar o debilitar, sino de hecho todo lo contrario. Es a través de la vivencia de los principios del evangelio de Jesucristo que podemos alcanzar en mayor medida la felicidad.
Uno de los propósitos de los programas de la Iglesia es ayudar a enseñar habilidades a los miembros, lo cual traerá felicidad a sus vidas. Estas incluyen habilidades sociales, de aprendizaje y de liderazgo, la capacidad de desarrollar los talentos personales, la importancia del principio de trabajo, el servicio y muchos, muchos otros más. Cada congregación (llamada barrio - organizada geográficamente) puede ser una comunidad en sí misma, en la que los miembros cooperan y se ayudan los unos a otros en tiempos difíciles, y gozan juntos en los momentos de felicidad. Las habilidades que son necesarias para ser feliz se imparten en cada grupo de edad.
Los varones aprenden desde muy temprana edad a respetar el sacerdocio y a trabajar para recibirlo. El poseer y ejercer el poder del sacerdocio es un asunto serio, uno que exige respeto, reverencia y dignidad.
Además de buscar con interés el momento en que poseerán el sacerdocio, los jóvenes están fuertemente animados a servir en una misión de dos años cuando alcancen la edad de 19 años. Ellos pueden ser enviados a cualquier parte del mundo, dedicando completamente estos dos años a compartir el evangelio de Jesucristo con los demás y ayudando a construir el reino de Dios.
La Iglesia anima mucho a los jóvenes a servir en misiones, ya que puede convertirse en un período de intenso crecimiento espiritual de cada fiel misionero. También es una oportunidad maravillosa de servir a los demás sin pensar en recompensa alguna. Los hombres jóvenes que sirven a las misiones confían en su Salvador y ayudan a todos los hijos de Dios con amor. En su mayor parte, los hombres jóvenes (o sus familias) se mantienen económicamente a sí mismos con el fin de salir y participar en la obra de compartir el evangelio con los demás y realizar servicios sociales.
Servir en una misión le proporciona un período intenso de entrenamiento a cada hombre joven, los beneficios se extienden mucho más allá del desarrollo de una relación espiritual con Cristo, aunque esa es la bendición central. Los misioneros se enfrentan con frecuencia al rechazo de forma bastante constante, se retiran y luego salen al día siguiente y vuelven a intentarlo. A menudo, este servicio se realiza en una cultura extranjera en un idioma extranjero. Los misioneros regresan a casa con la confianza y la capacidad de comunicarse, mostrar compasión, y perseverar frente al rechazo. Ellos desarrollan habilidades de liderazgo, así como la capacidad de trabajar en grupo y seguir el liderazgo de otros. Desarrollan una alfabetización cultural para apoyar el aprendizaje de un nuevo lenguaje - un misionero en Taiwán no sólo habla chino, sino que domina y conoce la cultura china, una gran ventaja en el mundo de los negocios.
Por lo tanto, los misioneros mormones retornados tienen una alta demanda en el mundo corporativo. Su ética, orientación familiar, y normas morales, además de sus experiencias misionales los convierte en candidatos muy deseables.
¿Qué significa ser valeroso?
Los hombres mormones son tan valerosos como los demás hombres. Sin embargo, Jesucristo fue el ejemplo de mansedumbre. La mansedumbre no es debilidad, sino la certeza de que sin Dios no somos nada, y con Dios, podemos hacer milagros. Es lo opuesto al orgullo. A los hombres mormones se les recuerda constantemente no tomar el crédito total por sus logros terrenales. Además, muchos hombres en el mundo se sienten aislados, incapaces de compartir sus sentimientos, y obligados a ocultar su sensibilidad.
Dejar que cada persona se desarrolle espiritualmente puede ayudar a estar más en sintonía con el Espíritu Santo y con los propios sentimientos. Los hombres mormones no son condenados al ostracismo por mostrar su sensibilidad, sino más bien se alienta la sensibilidad. Al abrirnos el uno al otro, se puede lograr una mayor unidad. La Iglesia ha demostrado una y otra vez que un hombre puede ser a la vez sensible y exitoso (tanto si se mide por los estándares espirituales o por los terrenales).
- Véase también Jóvenes mormones.







