Investidura mormona
De MormonWiki
Introducción
La investidura mormona es uno de los varios ritos y ordenanzas que se realizan, bajo la dirección del Salvador, y por Su autoridad, en los templos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
El santo templo es un lugar que transmite paz, belleza y adoración para los Santos de los Últimos Días (mormones). Es, literalmente, la Casa del Salvador en la tierra, una Casa del Señor, en donde a los que adoran se les enseña, se les enviste con poder, y se les instruye a medida que labran su curso mortal de regreso a su Hogar Celestial. Los templos mormones, como recintos sagrados, son centrales, fundamentales incluso, para los propósitos eternos de Dios para cada uno de Ssus hijos en la tierra. Todos están invitados a entrar, los que se prepararán y cumplirán con los pre-requisitos del Salvador. Dentro de estas cortes santas de La Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días (los templos mormones), los hijos de Dios que se preparan y califican espiritualmente, se bautizan por amados parientes fallecidos, investidos mediante la investidura mormona que se describe a continuación, y selladas para siempre como familias. Allí ellos son llenos más allá de toda medida con Su poder, paz y sostenedora presencia y permanece con ellos en su diario caminar como discípulos de Cristo. Allí reciben las ordenanzas que les permitirán regresar a la presencia de Dios.
Como mormones cristianos, al entrar en el santuario o templo de Dios, participan en los ritos sagrados u ordenanzas --instrucciones y procesos para hacer convenios, si usted desea-- llevadas a cabo por los siervos autorizados de Dios, necesarios para la vida eterna en la presencia de Dios. Los convenios, en el mormonismo, son vistos como promesas bi-partitas entre nuestro Padre Celestial y Sus hijos. Las ordenanzas, en la doctrina mormona, son símbolos externos de un compromiso interno (tales como el bautismo y confirmación). Estas ordenanzas tienen lugar en las salas o ambientes respectivos en la Casa del Señor, cada uno diseñado meticulosamente, mantenido de forma inmaculada, impecablemente iluminado, lleno del Espíritu Santo. Estos incluyen el bello y simbólico baptisterio, las áreas iniciatorias, las salas de investiduras mormonas, y los altares de sellamiento. Los oficiantes apartados para la obra del templo presiden y sirven y ministran a los usuarios que asisten; ellos trabajan bajo la Presidencia del Templo, llamada por Dios por un profeta viviente. Las ordenanzas del templo iluminan y preparan a los mormones para esta vida y los preparan a ellos y a otras personas que acepten estas ordenanzas que se realizan en su nombre, para una alegre y gloriosa existencia, con los seres amados redimidos de aquí en adelante.
Al comprometerse a vivir leyes altamente morales y espirituales en los templos mormones, y al recibir la instrucción simbólica y literal a través de la investidura mormona, los miembros de La Iglesia de Jesucristo son capaces de reclamar las bendiciones prometidas en proporción a lo que realizaron cada hora y día, por ahora y la eternidad. Estas incluyen un mayor ímpetu y gracia para superar los problemas y sortear todas las circunstancias de la vida; la protección espiritual para ellos y sus hijos; ministración de ángeles; poder; derramamiento de conocimiento; santificación o la capacidad de ser cada vez más como el Salvador, y, en última instancia, reflejar Su rostro. Estas hermosas y reales bendiciones realmente dones divinos o "investiduras", son accesibles en virtud y a través de la expiación y el poder curativo y la autoridad que emana de Jesucristo mismo y Sus cortes. Según consta en la Biblia, "Plantados en la casa de Jehová, florecerán en los atrios de nuestro Dios (Salmos 92:13).
Los mormones realmente encuentran gozo en servir en los templos sagrados de Dios, restaurados en nuestros días en la plenitud de los tiempos del evangelio.
Investidura mormona
Hay muchas ordenanzas que se realizan en la Casa del Salvador (Templos “mormones”/SUD). Una investidura, entonces ¬–a la que a menudo los amigos de otras religiones se refieren como la investidura mormona, ceremonia en el templo mormón, o ritual del templo mormón– es una serie de estas ordenanzas supremas del Evangelio. Otras ordenanzas incluyen el bautismo por los muertos, a través del cual un Dios misericordioso permite a aquellos que han muerto sin el conocimiento del Evangelio el recibirlo en forma vicaria; sellamientos en matrimonio en el cual las parejas se unen en matrimonio para siempre; así como las ordenanzas de lavar, ungir y vestir, también conocidas como las iniciatorias mormonas. (El lavado y la unción son simbólicos, usando una gota de agua y gota de aceite). Las ordenanzas de iniciación son consideradas una preparación para participar de la ceremonia de investidura mormona. Durante la iniciatoria, los miembros también son limpiados espiritualmente, reciben dones de renovación y protección espiritual a través del Espíritu, bendiciones que preceden a la investidura completa. También se visten con el santo garment mormón, un bello y simple recordatorio de sus convenios, que se usa debajo de la ropa de diario fuera del templo, y dentro de sus muros. (Garments es el término apropiado; “ropa interior mormona" es un término informal, y mucho menos respetuoso acuñado generalmente por aquellos que sacan a la luz esta práctica sagrada).
La investidura mormona se lleva a cabo en una sesión del templo de hora y media e implica un intercambio personal entre dos partes de convenios o promesas entre la persona que asiste al templo o usuario y el Señor. Un miembro de la Iglesia del Salvador entra, se cambia a ropas blancas (dejando las vestiduras del mundo detrás); las mujeres llevan vestidos modestos, de manga larga y los hombres, pantalones blancos y camisa blanca, símbolo tanto de la pureza del alma y la igualdad de los miembros como hijos de Padres Celestiales. Cada usuario viene tratando de aprender, servir y hacer promesas a Dios y el Salvador. La investidura mormona incluye una película o una presentación en vivo del plan de felicidad o el plan de salvación desde la Creación hasta la vida eterna en la presencia de Dios.
Incluye el aprendizaje ampliado sobre el Jardín de Edén, el camino de la reconciliación con Dios y con Jesucristo, la expiación, la apostasía, las estrategias de Lucifer, la restauración del Evangelio en su plenitud, y los pre-requisitos para la pureza personal y devoción consagrada a Dios. Durante este tiempo de aprendizaje, los miembros reflexionan y se relacionan con las enseñanzas a través del Espíritu que les asiste. Los mormones a menudo encuentran soluciones a los problemas difíciles a medida que participan en este proceso espiritual. En las palabras de un apóstol viviente, Boyd K. Packer: “En el templo el polvo de la distracción parece asentarse, la niebla y la bruma parecen elevarse, y podemos ‘ver’ cosas que no hemos podido ver antes y encontrar una salida a nuestros problemas que no habíamos conocido previamente.
Los obreros y obreras del templo también hacen una pausa específica dentro de la investidura mormona para comprometerse a obedecer las más altas, más exaltadas y completas leyes del evangelio, de una manera progresiva y, a cambio, reciben de Dios la promesa de Sus bendiciones celestiales para esta vida y la siguiente. Estas leyes son liberadoras y edificantes, para todos los que las reciben voluntariamente.
Las ordenanzas son la expresión externa de un compromiso interno. Cuando se llevan a cabo con la autoridad de Cristo, y no simplemente una suposición profesa de esa autoridad, ellas cambian nuestras vidas y traen verdades a nuestra mente y corazón que alteran nuestra perspectiva y aumentan nuestra visión y tenacidad espiritual. Un fallecido profeta de Dios, Brigham Young, resumió la investidura mormona en estas palabras:
- Permítame darles una definición breve. Su investidura consiste en recibir todas aquellas ordenanzas en la Casa del Señor, que son necesarias para que, después de haber salido de esta vida, puedan caminar de regreso a la presencia del Padre, pasando por los ángeles que están como centinelas, para que sean capaces de darles las palabras claves, los signos y señas, pertenecientes al santo sacerdocio, y ganar su exaltación eterna a pesar de la tierra y el infierno. (Discursos de Brigham Young, compilados por John A. Widtsoe, Salt Lake City:. Deseret Book Co., 1971).
Investidura mormona: Completa en su curso de instrucción
Un antiguo erudito mormón reconoció la mezcla perfecta del pensamiento y sentimiento que se produce en el templo a medida que aprendemos sobre nuestro destino eterno, y comentó que le hubiera deseado que tuviéramos una palabra para ello, como "obligar-sentir". En las ordenanzas, "ocurre una combinación sinfónica de todos los aspectos del yo", opina él acertadamente (Truman Madsen, 'The Highest in Us”, p.39). Las ordenanzas, como Madsen sugiere, también provocan memorias espirituales y nos permiten acceder a una reserva de fortaleza y el conocimiento que ha venido aquí con nosotros y lo que el Salvador nos ha brindado a través de Su sacrificio expiatorio por nuestros pecados. La forma de enseñar en el templo es la manera del Maestro. Es sublime. Uno nunca deja de aprender en la Casa del Señor (templos mormones) al igual que uno nunca deja de aprender de las Escrituras.
Un reciente líder de la Iglesia testifica de la naturaleza cohesiva de la investidura:
- Las ordenanzas del templo comprenden el plan de salvación, como es enseñado de tiempo en tiempo por los líderes de la Iglesia, y aclaran cuestiones difíciles de entender. No hay deformación o torsión en adaptar las enseñanzas del templo al gran esquema de la salvación La integridad filosófica de la investidura es uno de los grandes argumentos de la veracidad de las ordenanzas del templo. Además, esta integridad de investigar y exponer el plan del Evangelio, hace la adoración en el templo uno de los métodos más eficaces para refrescar la memoria sobre la estructura completa del Evangelio (Utah Genealogical and Historical Magazine, Apr. 1921, p. 58).
La verdad sobre la investidura mormona: sagrada no secreta
Exactamente como Andrew Skinner explica claramente en su obra, Adoración en el templo”, no nos debe sorprender que el Señor tenga un requisito de pureza para entrar en Su casa, la casa del Señor o "Templo", construido para Su gloria y para nuestra edificación. Citando al hermano Skinner:
- Debido a que los Templos de los Santos Últimos Días poseen el mismo grado de santidad y carácter de sagrado que los antiguos templos, donde el Señor se aparecía, el mismo grado de dignidad se requiere de cada invitado hoy como antiguamente. Tenga en cuenta la norma establecida en Ezequiel 44:9: “Así ha dicho Jehová el Señor: Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los extranjeros que están entre los hijos de Israel”.
- Así como el antiguo Israel no podía, por decreto divino, permitir a ningún extranjero entrar en la casa sagrada de Dios, así también el Israel moderno, por decreto divino, no puede permitir que ningún extraño pueda entrar a la casa sagrada de Dios. La riqueza o posición social no cuenta para nada si las personas no son reconocidas como legítimos invitados por el Dueño de la casa o Sus siervos autorizados (Deseret Book, 2005, p.155).
El Salvador camina por los pasillos de Su casa. Nos pide que seamos discípulos esforzados, y ser obedientes a lo que Él nos pide, como requisito previo para entrar en Su casa. Cualquier persona que cumpla y es digno del templo puede entrar en Su casa. No es que no se invite a nadie a participar en los bautismos por los muertos, la investidura mormona, o el sellamiento en el templo, es sólo que la invitación requiere Su firma a través de un representante autorizado, por medio de lo que se conoce como una "recomendación", una declaración de que la persona que está a punto de entrar en el templo está viviendo lo mejor que puede en cumplimiento de las leyes del evangelio. Así como Jesucristo mismo declara en la revelación moderna:
- Para todos los que quieran recibir una bendición de mi mano han de obedecer la ley que fue decretada para tal bendición, y sus condiciones, según fueron instituidas desde antes de la fundación del mundo (D & C 132:4-5).
Lo que sigue a la investidura mormona: El matrimonio eterno en los templos mormones
El matrimonio eterno, en lugar de ser una unión civil de una pareja, que termina con la muerte, es una enseñanza espiritual en la Iglesia verdadera y viviente del Salvador (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos amigos pueden conocernos a través del error en los medios de comunicación, como la Iglesia Mormona. José Smith, el profeta mormón en las manos del Salvador para restaurar Sus enseñanzas a la tierra en nuestra época, enseñó que:
- El matrimonio eterno era una institución de los cielos, instituida en el Jardín del Edén, y que debe ser solemnizado por la autoridad del sacerdocio perpetuo (Doctrina de Salvación, 2:70).
Adán y Eva se unieron o "sellaron" juntos para siempre por el poder de Dios en el Jardín del Edén. Y, al igual que Adán y Eva, cada uno de nosotros tendrá la oportunidad de participar en la ceremonia de sellamiento en matrimonio en un lugar sagrado en los templos mormones o casas de Dios, personalmente o de manera vicaria, a fin de que se nos conceda estos poderes, bendiciones, promesas para una vida exaltada y gloriosa en la siguiente vida. Esta es una verdadera doctrina que defienden los mormones como revelada por Dios en nuestros días, y como una verdad restaurada en la tierra para que todos oigan y declaren. Las relaciones familiares están destinadas a ser eternas y aunque habrá, debido al albedrío, algunos eslabones perdidos de la cadena, la familia en general se reunirá y serán exaltados por esta ordenanza del sacerdocio y aquellos que la precedieron.
Un último apóstol de Jesucristo, Bruce R. McConkie, añade sobre los requisitos para el matrimonio eterno, que sigue, para los que se casan, a la investidura mormona:
- Con el fin de obtener un matrimonio adecuado, uno debe hacer esto: primero, buscar, y perseguir el matrimonio celestial, encontrar la ordenanza correcta; en segundo lugar, buscar un administrador legal, alguien que tenga el poder de sellar, y ese poder se ejerce sólo en los templos que el Señor ha hecho construir por los diezmos y el sacrificio de Su pueblo, en nuestros días; y tercero, vivir en justicia, rectitud, integridad, virtud y moral de modo que tenga derecho a que el Espíritu Santo de Dios, lo ratifique, selle, justifique y apruebe, y en ese caso su matrimonio es sellado por el Espíritu Santo de la promesa, y es vinculante en el tiempo y la eternidad (Nueva Era-revista SUD en inglés, "Celestial Marriage", junio de 1978).
Bendiciones de la adoración y rituales en el templo mormón,y la investidura mormona
Es a través del servicio y adoración puros en los templos SUD ("Mormones") que los seguidores de Cristo –mormones dignos, que estén esforzándose y aquellos que llegan a serlo a través del bautismo en Su Iglesia– adquieren conocimientos a un ritmo acelerado a través de Su Espíritu, aumentan su conocimiento y perspectiva con respecto a su identidad, su propósito en la tierra, en el aquí y ahora, la realidad de la vida antes del nacimiento, y reciben recordatorios convincentes de su destino divino–, que son más gloriosos de lo que incluso muchos cristianos de otras confesiones podrían suponer. Es en ésta, Su casa, y a través de este convenio, el intercambio de la investidura mormona que los asistentes, invitados en la Casa del Señor, que reciben el poder divino prometido que supera con creces los recursos propios de la persona, aumenta su progreso espiritual y temporal, tiene un impacto y brinda protección espiritual para ellos mismos, sus hijos y los miembros de la familia de manera significativa, calma los apetitos por las cosas del mundo, inspira e impulsa a los fieles seguidores hacia adelante en su respectivo caminar diario con Cristo y en sus esfuerzos de edificar el reino, y los promueve de manera significativa en su búsqueda de la garantía máxima de la vida eterna.
La adoración en el templo satisface el hambre espiritual y el hambre de Dios que es parte de nuestro patrimonio espiritual como hijos Suyos. Es una invitación a que el hambre se satisfaga en Su presencia, para aprender a subir a Su presencia. Sus dones nos llenan con lo que el mundo no puede, lo que la empresa más grande y mejor, las compras más extravagantes, aplausos, medallas, no pueden proporcionar por sí mismas. Llena como sólo las ordenanzas sagradas de Dios, las enseñanzas, y de adoración en Su casa puede hacer. En las palabras de un profeta viviente:
- Como resultado de las sagradas ordenanzas realizadas en la santa casa de Dios, ninguna luz estará permanentemente apagada, ninguna voz estará permanentemente callada, ningún lugar en nuestro corazón estará permanentemente libre (Thomas S. Monson, citas de los Templos)
A través de servicio en el templo, inclusive la investidura mormona y el sellamiento en matrimonio, se proporcionan y verifican respuestas a las preguntas del alma, se traza el plan en forma simbólica, y cada uno recibe lo que se necesita para finalmente partir el velo de la mortalidad y volver a la presencia de Dios.
¡Nos enfrentaremos a Dios otra vez! Podemos estar preparados. Todas las verdades, los procesos, y la autoridad que necesitamos para lograr nuestra salvación aquí y volver a entrar en Su presencia, están en la tierra. No es de extrañar que el ángel suene la trompeta, en sentido figurado, desde la parte superior de casi todos los templos mormones. En verdad, este es un mensaje glorioso para todo el mundo.



