John Taylor
De MormonWiki
John Taylor (1808 – 1887) fue el tercer Profeta y Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Durante su presidencia fue reconocido por ayudar a los Santos con los problemas de las persecuciones que producían encarcelamientos, multas y de negárseles el derecho a voto debido a sus creencias.
John Taylor nació el 1 de Noviembre de 1808, en Milnthorpe, Inglaterra. A la edad de catorce años terminó su escuela secundaria y se transformó en un experto trabajador en maderas. Se unió a la Iglesia Metodista y llegó a ser un pastor sin título. John Taylor inmigró a Canadá en 1832 y ahí conoció a su futura esposa Leonora Cannon. Tanto John como Leonora pertenecieron a un grupo religioso que oraba por la restauración del cristianismo del Nuevo Testamento. Después que conocieron La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días creyeron que era una respuesta a sus oraciones y fueron bautizados en 1836.
Los Taylor se mudaron a Far West, Missouri en 1837 y el 19 de Diciembre de 1838, John Taylor fue llamado a ser un Apóstol. John Taylor llegó a ser un instrumento esencíal en ayudar a los Santos a medida que ellos huían de las persecuciones de la muchedumbre en Missiouri y huían a Illinois. El sirvió una misión en las Islas Británicas y ayudó a abrir la misión en Escocia y en la Isla de Manitoba. El Profeta José Smith apodó a John Taylor como un verdadero “defensor de la fe.”
En Nauvoo John Taylor publicó un periódico “El Tiempo y Estaciones” desde 1842 a 1846 junto a otro periódico, “El Vecino de Nauvoo” desde 1843 a 1846. John Taylor fue uno de los hombres que estaba con José y Hyrum Smith en la Cárcel de Cartago cuando ellos fueron asesinados. John Taylor fue baleado varias veces por el mismo populacho que mató al profeta y a su hermano. John Taylor escribió D. y C. 135 como un tributo a José y Hyrum. El pasaje más famoso de esta sección es:
- José Smith, el Profeta y Vidente del Señor, ha hecho más por la salvación del hombre en este mundo, que cualquier otro que ha vivido en él, exceptuando sólo Jesús. En el breve espacio de veinte años ha sacado a luz el Libro de Mormón, que tradujo por el don y el poder de Dios, y lo ha hecho publicar en dos continentes; ha enviado la plenitud del evangelio sempiterno, que el libro contiene, a los cuatro ángulos de la tierra; ha publicado las revelaciones y los mandamientos que integran este libro de Doctrina y Convenios, así como muchos otros sabios documentos e instrucciones para el beneficio de los hijos de los hombres; ha congregado a muchos miles de los Santos de los Últimos Días; ha fundado una gran dciudad y ha dejado un nombre y una fama que no pueden fenecer. Vivió grande y murió grande a los ojos de Dios y de su pueblo; y como la mayoría de los ungidos del Señor en tiempos antiguos, ha sellado su misión y obras con su propia esangre; y lo mismo ha hecho su hermano Hyrum. ¡En vida no fueron divididos, y en su muerte no fueron separados!
En 1847 después de haber sido forzado salir de Nauvoo, la ciudad que ellos habían construído, John Taylor ayudó a guiar a los Santos nuevamente. Con la ayuda de Parley P. Pratt, John Taylor guió a 1500 Santos a Utah. John Taylor entonces sirvió en varias posiciones civiles como juez del Condado de Utah, superintendente territorial de las escuelas.Y como presidente de la Cámara de Representantes por cinco periodos. En 1849, John Taylor fue mandado a Europa de nuevo y dirigió el trabajo misional en Francia y Alemania. El también dirigió la traducción y publicación del Libro de Mormón en Alemán y Francés. En 1880, después de la muerte de Brigham Young, John Taylor fue ordenado Presidente de la Iglesia. El lema de su vida, el cual mucha gente le escuchó decir fue “el Reino de Dios o Nada.”
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Citas del Presidente John Taylor
- “Y esta provisión [la Expiación] se aplica no solo a los vivos, sino también a los muertos, para que todos los hombres que han existido en todas las épocas, que no existen ahora, o los que existirán mientras la tierra exista, puedan ser colocados en los mismos pasos, y que todos los hombres puedan tener el privilegio, ya sea vivos o muertos, de aceptar las condiciones del gran plan de redención proporcionado por el Padre, a través del Hijo, antes que el mundo fuese; y que la justicia y misericordia de Dios se pueda aplicar a cada ser, vivo o muerto, que haya existido alguna vez, que exista ahora o que existirá alguna vez”.
- La Mediación y la Expiación, 1882
- “No hay hombre viviente que por sí mismo pueda guiar la nave de Sión o regular los asuntos de la Iglesia y el reino de Dios sin la ayuda del Espíritu de Dios, y por lo tanto Él ha organizado la Iglesia como Él lo ha hecho, con todos los diferentes quórumes y organizaciones que existen hoy en día”.
- El reino del Evangelio, sel. G. Homer Durham, 1943
- "¿Fracasar esta Iglesia? No! Los tiempos y las estaciones pueden cambiar, puede haber revolución tras revolución; se pueden echar abajo tronos; se pueden dissolver imperios; los terremotos pueden rajar la tierra desde el centro a la circunferencia; las montañas se pueden mover de sus lugares, y el poderoso océano puede ser movido de su lecho, pero en medio del choque de mundos y el resquebrajar de la materia, la verdad, la eterna verdad, debe permanecer invariable, y aquellos principios que Dios ha revelado a Sus santos permanecerán indemnes en medio de elementos en guerra, y permanecer tan firmes como el trono de Jehová."
- El reino del Evangelio
Véase también Citas de los Profetas
Enlaces externos
John Taylor—Parte 1
John Taylor—Parte 2