Kólob

De MormonWiki

Kólob es un término que se usa en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, solamente en La Perla de Gran Precio en el Libro de Abraham. Abraham llega a saber acerca de Kólob mediante una revelación. En Abraham 3:2-3 y 9, Abraham supo que Kólob es la estrella que se encuentra más próxima al trono de Dios. Muchas personas confunden este hecho cuando creen que éste es el lugar donde Dios realmente vive. No lo es, simplemente es la estrella más próxima a la morada de Dios. Ésta es la estrella que gobierna a todas las creaciones de Dios y su nombre literalmente significa la primera creación. Abraham también aprendió en este capítulo que “el tiempo del Señor se calcula según el tiempo de Kólob”. Un facsímile del Libro de Abraham también enseña otras verdades acerca de Kólob (Ver [[Facsimile No. 2). El tiempo de Kólob es muy diferente al de la tierra. Según el facsímile, un día en Kólob corresponde a mil años en la tierra.

Muchas personas intentan utilizar el Libro de Abraham como un ejemplo de la supuesta traición de José Smith en inventar Escrituras. Sin embargo, una investigación reciente y el descubrimiento de los antiguos textos señalan el hecho de que el Libro de Abraham es auténtico. El hecho de que a Abraham se le haya mostrado y haya recibido información sobre las estrellas y los planetas puede parecer extraño para la mayoría de cristianos ya que la Biblia no hace ninguna referencia a que Abraham estuviera interesado en esta información. Sin embargo, como Daniel Peterson explica:

Muchos textos post - bíblicos presentan una imagen de [Abraham] que [concuerda] con lo que se nos dice en el Libro de Abraham. Por ejemplo, el historiador judío Josefo, que vivió en el primer siglo, cita a un antiguo escritor y describiendo a Abraham como “un hombre justo y grande, y experto en la ciencia celestial”. En el Testamento de Abraham 9-10, el cual se originó en Egipto y data del primer o segundo siglo d.C., el patriarca es llevado al cielo y se le da una vista espectacular de la tierra y de todos sus habitantes. Tanto los jubileos, redactado en el segundo siglo a.C. y el Muslim Qur’an, en el séptimo d.C., retratan a Abraham como un meditador contemplativo de los cielos. ::(Daniel C. Peterson, “News from Antiquity – Noticias desde la Antigüedad”, Ensing, 16 de enero de 1994)

También se hace referencia a Kólob en una canción que fue escrita en los primeros días de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. A continuación se presenta el texto de este himno en inglés y una traducción libre del mismo:

If You Could Hie to Kolob, LDS Hymns, no. 284

1. If you could hie to Kolob In the twinkling of an eye, And then continue onward With that same speed to fly, Do you think that you could ever, Through all eternity, Find out the generation Where Gods began to be?

2. Or see the grand beginning, Where space did not extend? Or view the last creation, Where Gods and matter end? Methinks the Spirit whispers, “No man has found ‘pure space,’ Nor seen the outside curtains, Where nothing has a place.”

3. The works of God continue, And worlds and lives abound; Improvement and progression Have one eternal round. There is no end to matter; There is no end to space; There is no end to spirit; There is no end to race.

Si pudieras ir a Kólob, Himno SUD n.° 284 (Himnario en Inglés)

1.Si pudieras ir a Kólob, con tan sólo parpadear, Si pudieras desplazarte a una gran velocidad Piensas que tal vez podrías en toda la eternidad El principio de los dioses quizás averiguar.

2.O ver el gran inicio del espacio y su final. Los dioses, la materia con su obra acabar El espíritu susurra: “Nadie solo espacio halló. Ni vio a través del velo todo sin organizar”.

3.Dios sus obras continúa, vida y mundos creará, La mejora y el progreso en eterno giro van La materia no se acaba, el espacio es sin final, El espíritu es eterno, la raza continuará.

4. La verdad es para siempre, No hay fin para el poder, La sabiduría no acaba, Ni hay fin para la luz. La unión jamás termina, tampoco la juventud No termina el sacerdocio, aún menos la virtud.

No hay final para la gloria, no hay final para el amor, La existencia es eterna, y no existe muerte allá.

Texto en inglés: William W. Phelps, 1792-1872 (Traducción libre: Delmy Pino) Música: melodía original en inglés, arr. Ralph Vaughan Williams, 1872–1958, del himnario en inglés. Utilizado con permiso de Oxford University Press. Prohibido realizar copias sin el permiso escrito del propietario de los derechos de autor. Para mayor información lea: "A Sci-Fi Connection in LDS Theology?" por Jeff Lindsey. (Disponible en inglés)|

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