La Iglesia Mormona y los derechos de los homosexuales

De MormonWiki

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La postura de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre los derechos de los homosexuales ha sido claramente establecida. Las normas de la Iglesia con respecto a la moralidad son inquebrantables y ninguna voz que lo solicite puede cambiar esto. La Iglesia es dirigida por un profeta de Dios, y obtiene su información referente a lo moral e inmoral directamente del Señor. La norma es la siguiente:

"Como Iglesia, nuestra posición doctrinal es clara: cualquier actividad sexual fuera del matrimonio es errónea, y definimos el matrimonio entre un hombre y una mujer".

Esta norma se describe en La Familia: Una Proclamación para el Mundo. No puede existir ninguna negociación sobre esta norma. Siempre se mantendrá. Esto presenta un reto especial para muchas personas. Hay algunos que nunca se casarán, simplemente porque nunca van a encontrar a esa persona especial. Hay algunas personas discapacitadas que nunca se casarán, pero pueden hacerlo. Otros sufren de atracción hacia el mismo sexo. Para estas personas, podría ser un reto enamorarse de alguien del sexo opuesto. Una vida de celibato podría ser la única alternativa a fin de mantener las leyes de Dios. La Iglesia reconoce que este es un camino difícil, y al mismo tiempo insta discursos basados en la ciencia real y en los verdaderos principios religiosos.

En lo concerniente a los derechos civiles:

"Aunque la Iglesia está firmemente registrada como opuesta al matrimonio entre personas del mismo sexo, ha apoyado abiertamente otros derechos de gays y lesbianas tales como las protecciones en la vivienda o el empleo".

Las leyes de Utah fueron liberalizadas con el fin de cumplir con este criterio. La Iglesia defiende los derechos civiles de los homosexuales, excepto los que adulteran la institución del matrimonio, es decir, el matrimonio y la adopción.

La Iglesia lamenta el sufrimiento de los homosexuales en sus experiencias en la vida y exhorta a los miembros de la iglesia a ser cada vez más compasivos:

"Jesucristo, a quien seguimos, fue claro en su condena sobre la inmoralidad sexual, pero nunca cruel. Su interés siempre fue levantar a la persona, nunca derribarla...La doctrina de la Iglesia está basada en el amor. Creemos que nuestro propósito en la vida es aprender, crecer y desarrollarnos y que el amor incondicional de Dios, permite a cada uno de nosotros alcanzar nuestro potencial. Ninguno de nosotros está limitado por nuestros sentimientos o inclinaciones. En definitiva, somos libres para actuar por nosotros mismos.
"La Iglesia reconoce que aquellos de sus miembros quienes son atraídos por otros del mismo sexo experimentan profundos sentimientos emocionales, sociales y físicos. La Iglesia distingue entre sentimientos o inclinaciones por un lado y el comportamiento por el otro. No es un pecado tener sentimientos, solo lo es ceder a la tentación.
No hay duda que esto es difícil, pero los líderes de la Iglesia y miembros están disponibles para ayudar a levantar, apoyar y alentar a quienes deseen seguir la doctrina de la Iglesia. Su lucha es nuestra lucha. Aquellos de la Iglesia que se sienten atraídos por alguien del mismo sexo, pero se mantienen fieles a las enseñanzas de la Iglesia pueden ser felices en esta vida y realizar servicios significativos en la Iglesia. Pueden disfrutar de la hermandad de otros miembros de la Iglesia incluyendo el asistir y servir en los templos, y finalmente recibir todas las bendiciones que brinda a los que viven los mandamientos de Dios. Unimos nuestra voz con otros en condena sin reserva por los actos de crueldad o intentos de menosprecio o burla a cualquier grupo o individuo que es diferente – si esas diferencias surgen de raza, religión, problemas mentales, condición social, orientación sexual o por cualquier otra razón. Tales acciones, simplemente no tienen cabida en nuestra sociedad".

Fanatismo

Aquellos que persiguen vigorosamente un programa de derechos para los gays, lesbianas, transexuales, bisexuales (GLTB) han logrado avances en la difusión de los problemas que enfrentan en la vida y en la adquisición de derechos civiles. Al hacer esto, han prometido a los que se encuentran afuera de su índole que el acceso a todo derecho, incluido el derecho a casarse y adoptar niños, no tendrá ningún efecto perjudicial sobre los demás. Ellos han desacreditado especialmente las declaraciones proféticas de los apóstoles de la Iglesia Mormona que han afirmado que el programa para los GLTB comprometerá los derechos religiosos. Parece, sin embargo, que su programa condena como fanatismo y odio la misma creencia de que la actividad homosexual es un pecado.

En la conferencia general n° 180 de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el apóstol Boyd K. Packer pronunció un discurso reiterando la postura de la Iglesia sobre el pecado sexual, inclusive el ver pornografía, la actividad heterosexual fuera del matrimonio y la actividad homosexual. Dado que la Iglesia está dirigida por profetas que están obligados a seguir y enseñar los mandamientos de Dios, esta política no puede cambiar pues Dios considera estas actividades como pecaminosas. El discurso levantó un grito en el cielo y muchas manifestaciones contra la Iglesia.

Maurine Proctor de Meridian Magazine escribió una respuesta intuitiva a los que injuriaron contra el élder Packer (véase aquí). Ella cita al élder Packer:

"No obstante la oposición, estamos resueltos a persistir hasta el final. Nos apegaremos a los principios y a las leyes y ordenanzas del Evangelio. Si se malinterpretan, ya sea de manera inocente o intencional, así sea. No podemos cambiar; no cambiaremos la norma moral. Rápidamente nos extraviamos cuando desobedecemos las leyes de Dios. Si no protegemos y cuidamos a la familia, la civilización y nuestras libertades necesariamente han de perecer".

Proctor también citó al difunto profeta Joseph F. Smith:

"No quiero ver nunca un día en que estos hombres, en quienes ustedes han confiado el derecho y la potestad de presidir, cierren la boca porque no se atrevan a condenar el pecado ni a reprochar la iniquidad... Es nuestro deber hacerlo. Estamos aquí con ese propósito; somos los atalayas en las torres de Sión [véase Ezequiel 3:17–19]. Tenemos la responsabilidad y la obligación de señalar los errores y la insensatez de las personas; y si éstas no lo reciben, deben seguir su propio camino y sufrir las consecuencias. Los que no obedezcan los consejos rectos serán los que habrán de sufrir, y no los que condenen la iniquidad".

Proctor dijo:

"¿Por qué una organización activista como Human Rights Campaign (Campaña de Derechos Humanos, HRC) cree que tiene el derecho a interferir en lo que un líder de una Iglesia predica a su propia congregación? Porque asume que la práctica religiosa de otra persona es un asunto de HRC y que, puede, de hecho, ejercer presión sobre una religión para alterar su mensaje a fin de agradarlos, puede demonizar a los líderes religiosos como un ataque de odio y público por seguir preceptos bíblicos.
"Ellos tendrían a todas las religiones, que siguen la Biblia en el tema de la homosexualidad, caracterizadas como homófobas y fanáticas, no sólo en cultura, sino también en leyes. Durante años, han sentido que la religión los ha puesto en el clóset, y ahora ellos esperan revertir las cosas, poniendo la religión en el clóset".


El mismo tipo de presión se está imponiendo en contra de las organizaciones científicas, algunas de las cuales han completado estudios extensos que demuestran que la homosexualidad no está relacionada con el ADN de la persona. Un ejemplo es un estudio amplio publicado en el 2008. Un grupo de investigadores europeos observó a más de 3000 pares de gemelos suecos para clasificar estadísticamente la causa de la homosexualidad y la heterosexualidad. Como se publicó en la revista Archives of Sexual Behavior, los investigadores determinaron que no había un factor que causara la homosexualidad o la heterosexualidad - más del 60 por ciento de los casos fue causado por factores ambientales y más del 30 por ciento estaba relacionado biológicamente. Uno de los autores del estudio mencionó, "Los factores que influyen en la orientación sexual son complejos". La prensa ignoró este estudio.

Proctor informa:

"Ruth Jacobs, un médico de Maryland, que se especializa en enfermedades infecciosas, ha descubierto que se considera homofóbico citar las estadísticas del Centro para el Control de Enfermedades sobre la prevalencia de enfermedades en las poblaciones de homosexuales en comparación con las poblaciones heterosexuales.
"La National Association for the Research and Therapy of Homosexuality (Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad), una organización profesional y científica, ha encontrado que es etiquetada como homofóbica por estar dispuesta a ayudar a clientes que luchan con la no deseada homosexualidad— aunque la superación de esta tendencia sea la elección expresa de su cliente. Su liderazgo incluye a un ex presidente y a junta directiva de la Asociación Americana de Psicología. También es detestada por revisar objetivamente los estudios sobre homosexualidad y por no poder decir que "la gente nace de esa manera".
"El doctor Francis Collins, ex director del Proyecto Genoma, también podría ser considerado con desconfianza según los activistas, ya que ha dicho que, si bien la homosexualidad puede estar influenciada genéticamente, no está... relacionada con el ADN, y que cualquier gen involucrado representa predisposiciones, no predeterminaciones".

¿Por qué está el llamado a la tolerancia de la comunidad de GLBT, cuya convocatoria es al amor y no al odio, convirtiéndose en un relámpago militante de odio que exige el control sobre la prensa, la comunidad científica, los programas educativos y todas las religiones en la tierra? Los líderes mormones están llamando a sus miembros a ser amables y tolerantes, incluso recomendando la liberalización de la ley de Utah para el beneficio de la comunidad homosexual. Sin embargo, las doctrinas de Cristo son inamovibles. Las religiones cristianas predican el arrepentimiento y el esfuerzo de llevar una vida como la de Cristo. Para ello, el pecado tiene que ser definido. De lo contrario, los creyentes no tienen idea de lo que Dios exige y lo que es necesario para vivir una vida de paz y progreso espiritual. Esto no es fanatismo. Se trata de retransmitir la verdad eterna.

Actualizaciones

En noviembre de 2010, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días publicó un nuevo manual para los administradores de la iglesia. La HRC elogió el cambio en la redacción con respecto al tratar con miembros que informan atracción hacia el mismo sexo, y la organización afirmó la responsabilidad de influir en la tolerancia del liderazgo de la Iglesia El portavoz de la Iglesia SUD, Scott Trotter, desacreditó tanto un cambio en la política de la iglesia como una influencia del HRC

"Los simbolismos del HRC sobre cambios en el nuevo manual son simplemente absurdos".

La Iglesia SUD siempre ha diferenciado entre las tendencias homosexuales y el comportamiento homosexual. La atracción hacia el mismo sexo no se considera pecaminosa, pero el comportamiento homosexual es un pecado. Esta siempre ha sido y siempre será la política de la Iglesia. Ningún grupo de presión va a cambiar esta postura. Un profeta está a la cabeza de la Iglesia, y Jesucristo dicta lo que es pecado y qué no lo es. El nuevo manual se ha desarrollado durante años, fue impreso y estuvo listo para su distribución meses antes de que el HRC presente su petición a la Iglesia.

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