Libro de Josué
De MormonWiki
El Libro de Josué en el Antiguo Testamento no lleva el nombre del autor, sino de su personaje principal. Es muy probable que Josué haya escrito o supervisado la mayor parte del escrito, sin embargo él no pudo haberlo escrito en su totalidad, ya que el libro también habla de su muerte y entierro.
En Hebreo la palabra Joshua significa, "Dios salva"; o "El Señor me da la victoria". En la traducción del Griego al Inglés significa "Jesús" -un interesante simbolismo, puesto que el libro de Josué es el registro de Josué guiando a los hijos de Israel a la Tierra Prometida, mientras que Jesuscristo nos guía a la 'tierra Prometida' de Vida Eterna.
El libro de Josué puede dividirse en 3 partes principales: 1) La conquista de Canaán, que abarca los capítulos 1-12; 2) La división de la tierra entre las tribus de Israel, comprendida en los capítulos 13-22; 3) Las intrucciones finales y el testimonio de Josué antes de su muerte, que se encuentran en los capítulos 23-24.
Las victorias logradas por los Israelitas en su intento por obtener la Tierra Prometida no hubieran sido posible sin la ayuda del Señor. El Libro de Josué testifica que el Señor sí cumple las promesas que él Hace a Sus hijos. El Señor había hecho convenio que los descendientes de Abraham poseerían la tierra de Canaán. Aún cuando los Israelitas no llegaron a poseer toda la tierra según las promesas hechas a Abraham, debido a la desobediencia de éstos, Josué llegó a ser el primer descendiente de Abraham que llegó a gobernar sobre la Tierra de Canaán.
El libro nos ofrece numerosos relatos de cómo los Israelitas cumplieron los convenios del Señor, destruyendo y conquistando a sus enemigos de guerra. Siempre surgen especulaciones de cómo el Señor puede mandarnos a matar a otros y aún a destruir poblaciones enteras de ciudades. Ciertamente no podemos comprender a Dios en todas las cosas, pero sí sabemos por el libro de Josué: que los eventos en él relatados ocurrieron en el tiempo en que las naciones peleaban en nombre de su dios. Casi todas las historias en los libros de Josué y Jueces muestran como los Israelitas ganaron sus batallas de manera milagrosa, llegando ellos a saber, tanto a Israelitas como sus enemigos, que era el mismo Dios quien había ganado la batalla, y no el hombre. Además, el Señor no permitió a Israel enriquecerse al tomar las posesiones de los pueblos que conquistaron, como se menciona en Josué 7. El Señor a menudo recordaba a los Israelitas que la tierra le pertenecía a Él y había sido dada a Su pueblo para que la use.
Podemos ver que la destrucción de los malvados e idólatras es una forma que el Señor utiliza para castigar a Su pueblo. Por lo tanto, cuando se les mandó a los Israelitas a destruir a los Canaanitas; el Señor, basado en las condiciones, solamente estaba haciendo lo que era más beneficioso para todos los involucrados. La maldad de los Canaanitas había llegado a tal punto que ellos estaban dispuestos a matar a los profetas y seguidores de Cristo. Cuando la iniquidad en un sociedad es tan común que los justos no pueden más vivir de acuerdo a los preceptos de Dios, he aquí el Señor en su misericordia destruye dicha sociedad de la faz de la tierra para el bien de futuras generaciones. Tal como sucedió en la época de Noé y el Diluvio.
Una de las cosas más importantes que aprendemos del libro de Josué es la necesidad de cumplir estrictamente con los mandamientos y estatutos del Señor. Nuestras vías no son las Vías de Dios, y debido a nuestro limitado entendimiento, no siempre podemos ver las cosas como Él las ve. El Señor ha advertido a los hombres que si ellos son inicuos, ellos cosecharán destrucción; si son justos, prosperarán.
