Lucifer, Satanás o el Diablo
De MormonWiki
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene una doctrina única concerniente a Satanás. Satanás, también conocido como Lucifer, es un hijo espiritual de Dios, así como todos lo éramos. Él estuvo con nosotros en la existencia premortal, e incluso fue llamado el “Hijo de la Mañana” en Isaías. La doctrina SUD (Santo de los Últimos Días) enseña que él tenía mucha responsabilidad y autoridad. Él tenía gran influencia sobre aquellos que lo rodeaban. Pero en lugar de seguir el Plan de Nuestro Padre Celestial, él empezó a desear más poder y usó su influencia en otros para alejarlos de Dios.
Isaías 14:12 dice:
- “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.”
La caída de Satanás ocurrió cuando él propuso un plan que les quitaría el albedrío a los hombres, que es un principio eterno muy valorado por Dios. Él también fue consumido por su deseo de gloria y poder. Elder ElRay L. Christensen dijo acerca de Satanás:
- Aquello que Satanás procuró, siendo “malo delante de Dios” fue forzar a todos los hombres a hacer la voluntad de Dios. Usando compulsión o fuerza, él ofreció ‘salvar’ cada persona, y por hacerlo él demandó el honor y la gloria que pertenecían a Dios. En contraste a la proposición de Satanás, el plan del Señor permitía progreso individual dándonos el derecho de escoger entre lo bueno y lo malo. (ElRay L. Christiansen, “El Adversario”, New Era, setiembre de 1975, pág. 4).
Cuando el plan de Cristo fue escogido en lugar del suyo, Satanás se enojó y rebeló contra Dios. Él fue tan convincente que un tercio de todos los hijos espirituales del Padre Celestial lo siguieron (véase D. y C. 29:36; Moisés 4:1-4; Abr. 3:27-28).
Lucifer y sus seguidores eventualmente fueron echados de los Cielos y se les negó la oportunidad de llegar a tener cuerpos mortales, lo cual también quiere decir que también perdieron la oportunidad de [[Resurección|resucitar]. Ellos están eternamente cortados de la presencia de Dios. Ahora Satanás y sus seguidores trabajan para frustrar el plan del Padre Celestial y conducir a Sus hijos al pecado y la muerte espiritual. (Véase Apoc. 12:9).
En el Libro de Mormón leemos las siguientes declaraciones:
- Así pues, los hombres son libres según la carne; y les son dadas todas las cosas que para ellos son propias. Y son libres para escoger la libertad y la vida terna, por medio del gran Mediador de todos los hombres, o escoger la cautividad y la muerte, según la cautividad y el poder del diablo; pues él busca que todos los hombres sean miserables como él (2 Ne. 2:27).
- Y nuestros espíritus habrían llegado a ser como él, y nosotros seríamos diablos, ángeles de un diablo, para ser separados de la presencia de nuestro Dios y permanecer con el padre de las mentiras, en la miseria como él; sí, iguales a ese ser que engañó a nuestros primeros padres, quien se transforma casi en ángel de luz, e incita a los hijos de los hombres a combinaciones secretas de asesinato y a toda especie de obras secretas de tinieblas (2 Ne. 9:9).
