Mitt Romney
De MormonWiki
Mitt Romney tiene una formación personal, educativa y profesional impresionante.
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Primera etapa de su vida
Nació en 1947 en Detroit, Michigan, asistió a un colegio de varones y luego a Stanford antes servir como Misionero Mormón para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Francia. Después de su misión asistió a la Universidad Brigham Young donde fue escogido el estudiante que pronuncia el discurso de despedida en la ceremonia de graduación en la clase de 1971. Luego recibió su MBA de la universidad de Harvard. También recibió su JD(certificado de leyes) de la escuela de derecho de Harvard.
En 1969, mientras asistía a la Universidad de Brigham Young, Mitt Romney se casó con Ann, a quien conoció en la escuela secundaria. Todavía siguen felizmente casados. Tienen cinco hijos y diez nietos, y más en camino.
Carrera Profesional
Después de terminar de terminar sus estudios, Mitt Romney fue "co fundador y socio de Bain Capital, una impresa privada de inversiones en Boston; el candidato Republicano de Massachusetts de 1994 para el Senado de Estados Unidos. De 1999 a 2002 el CEO del Comité Organizador de Lago Salado encargado de planear las Olimpiadas de Invierno de 2202, encargándose después del escandalo de soborno. También fue miembro de la junta de consejos de la tienda Staples"
Vida Política
En noviembre 2002, Mitt Romney fue elegido gobernador Republicano de Massachusetts. Mitt Romney se lanzó bajo una plataforma de reforma, ya que el presupuesto del estado estaba en una situación muy crítica. "Los que apoyaban a Romney observaron su historial de negocios, especialmente su éxito con las Olimpiadas del 2002, y lo consideraron como una persona capaz de traer una nueva era de eficiencia a la políticas de Massachusetts". Sus oponentes discuten que su falta de experiencia previa de gobierno lo hace desigual a la tarea pero los votantes no estaban de acuerdo.
Mitt Romney laboró para reducir gastos por medio de consolidaciones del gobierno y reforma y no subió los impuestos. Mediante sus esfuerzos y ayuda para una economia reviviente, él convirtió el déficit de $3 billones de dólares a un superávit de $700 millones para el 2004.
Los oponentes de Mitt Romney declaran que él apoya más los negocios grandes que al hombre común y ha estado más interesado en viajar para promover su carrera política que en ser gobernador del estado.
Mitt Romney es un candidato posible para las elecciones presidenciales del 2008. Si es elegido será el primer Presidente Mormón. Mirando a la posible candidatura Presidencial se le ha oido con frecuencia, "describir los desafios de la seguridad nacional, de la economía, y de la cultura".
El obstáculo más grande de Mitt Romney, como su ventaja más grande, es ser miembro de la Iglesia Mormona. A causa de las creencias conservadoras de la Iglesia Mormona él atrae a los cristianos conservadores de la nación. Por la misma razón muchos Cristianos no votarían por Mitt Romney por ser mormón, la religión mormona es considerada por muchos de estar fuera de la Cristianidad básica.
Muchos líderes evangélicos sienten que pueden apoyar a Mitt Romney como candidato presidencial a pesar de las diferencias religiosas, y dependiendo de quién más se ha lanzado y que representa cada candidato. "La atracción de los evangélicos a Romney podría aflojar si un evangélico competente o un católico con opiniones similares a las de Romney estuviera en la carrera presidencial; por otra parte la votación de Romney con evangelistas subiría si él estuviera enfrentándose contra candidatos con más opiniones sociales liberales, sin importar que religión llevan. ¿Verá los Estados Unidos su primer Presidente Mormón en Mitt Romney? Solo el tiempo dirá.
Discurso de despedida
7 de febrero de 2008.
Discurso de Mitt Romney al Conservative Political Action Committee (CPAC – Comité Conservador de Acción Política). Quiero empezar diciendo gracias. Es grandioso estar con ustedes otra vez y espero reunirme con ustedes muchas veces más en el futuro.
El año pasado, CPAC (por sus siglas en inglés) me dio la despedida que necesitaba. En las encuestas estaba con cifras de un dígito y me enfrentaba a nombres republicanos conocidos por todos.
Hoy por hoy, más de 4 millones de personas me han dado su voto para presidente, menos que los 4.7 millones que el Senador McCain tiene, sin embargo es una gran afirmación. Once estados me han dado su aprobación, comparado con los trece de él. Por supuesto, el tamaño importa, a él le está yendo mejor con su número de delegados. A todos ustedes, gracias por preocuparse lo suficiente por el futuro de los Estados Unidos de América, como para hacerse notar, defender y decir lo que piensan sobre los principios conservadores.
Como les dije el año pasado, principios conservadores son necesarios ahora más que nunca. Enfrentamos a una nueva generación de desafíos, desafíos que amenazan nuestra prosperidad, nuestra seguridad y nuestro futuro.
Estoy convencido que a menos que los Estados Unidos de América cambie su curso, nos convertiremos en la Francia del siglo 21, aún una gran nación, pero ya no el líder del mundo, ya no la superpotencia. Y para mí, eso es inconcebible.
Le preguntaron a Shimon Peres, en una visita a Boston, qué pensaba sobre la guerra en Iraq. Primero, dijo él, debo poner algo en su contexto. Estados Unidos de América es único en la historia del mundo. En la historia del mundo, donde ha habido conflicto, la nación que gana toma territorio de la nación que pierde.
Una nación en la historia, y esto durante el siglo pasado, yace bajo cientos de miles de vidas y no tomó ningún territorio. Ninguna tierra de Alemania, ninguna tierra de Japón, ninguna tierra de Corea. Los Estados Unidos de América es único en el sacrificio que ha hecho por la libertad, para sí misma y para las personas amantes de la libertad alrededor del mundo. El mejor aliado pacífico que he conocido, y que conoceré, ¡Es un Estados Unidos de América fuerte! Y es porque nos hemos levantado para la ocasión, como siempre lo hemos hecho antes, al enfrentar los desafíos por adelantado. Tal vez lo más fundamental de esto es el ataque a la cultura de los Estados Unidos de América. A través de los años, mis negocios me han llevado a muchos países. Me han impresionado las enormes diferencias en las riquezas y bienestar de las personas de diferentes naciones.
He leído un número de explicaciones de académicos sobre las disparidades. El más convincente que encontré fue el escrito por David Landes, un catedrático emérito de Harvard University (Universidad de Harvard). Supongo que él es un liberal – me imagino que eso es redundante. Su trabajo expone la ida y venida de grandes civilizaciones a través de la historia. Luego de cientos de páginas de análisis, él concluye con esto: Si aprendemos alguna cosa de la historia del desarrollo económico, es que la cultura hace toda la diferencia. La cultura hace toda la diferencia.
¿Qué hay en la cultura estadounidense que nos ha llevado a llegar a ser la nación más poderosa en la historia del mundo? Creemos en el trabajo duro y la educación. Amamos la oportunidad: casi todos somos inmigrantes o descendientes de inmigrantes quienes vinieron aquí por una oportunidad – la oportunidad está en nuestro ADN. Los estadounidenses aman a Dios, y aquellos que no tienen fe, típicamente creen en algo más grande que ellos mismos – una vida dirigida por propósitos. Y nosotros sacrificamos todos lo que tenemos, aún nuestras vidas, por nuestras familias, nuestras libertades y nuestro país. ¡Los valores y creencias de los estadounidenses libres son la fuente de la fuerza de nuestra nación y siempre lo serán!
La amenaza a nuestra cultura viene desde adentro. Los programas de asistencia social de 1960 crearon una cultura de pobreza. Algunos piensan que ganamos la batalla cuando reformamos el programa, pero los liberales no se han dado por vencidos. En cada cambio, ellos tratan de sustituir la generosidad del gobierno por la responsabilidad individual. Ellos luchan por quitar los requisitos de trabajo del programa de asistencia social, incluir a más personas en Medicaid, y de eliminar en absoluto el pago de impuesto a más y más personas. La dependencia es la muerte para la iniciativa, toma de riesgos y la oportunidad. ¡La dependencia es una cultura – droga mortal- que tenemos que combatir como el veneno que es! El ataque a la fe y religión no es menos implacable. Y la tolerancia a la pornografía – aún la celebración de ésta – y la promiscuidad sexual, combinados con los torcidos incentivos de los programas de asistencia del gobierno han llevado a tristes realidades: 68% de los niños afroamericanos nacen fuera de matrimonio, 45% de los niños hispanos y el 25% de los niños blancos. Cuánto más difícil es para estos niños tener éxito en la escuela y en la vida. Una nación edificada en los principios de los padres fundadores no puede más soportar cuando sus niños son criados sin padres en el hogar.
El desarrollo de un niño se aumenta al tener una madre y un padre. Tal familia es lo ideal para el futuro del niño y para la fortaleza de una nación. Me pregunto como es eso que jueces no electos, como algunos de mi estado de Massachusetts, son tan ignorantes de esta realidad, tan inconscientes al milenio de la historia registrada. ¡Es tiempo para el pueblo de Estados Unidos de América fortalezca el matrimonio a través de una enmienda constitucional, para que los jueces liberales no puedan continuar el ataque a éste!
Europa está enfrentando un desastre demográfico. Esto es el resultado inevitable de fe debilitada en el Creador, familias fracasadas, falta de respeto a la santidad de la vida humana y la desgastada moralidad. Algunos razonan que la cultura es meramente un accesorio a la vitalidad estadounidense; sabemos que esta es la fuente de nuestra fortaleza. Y no somos disuadidos por las risitas y miradas intencionales cuando defendemos los valores familiares, y la moralidad, y la cultura. Siempre nos sentiremos honrados de basarnos en un principio y por defender un principio. El ataque a nuestra cultura no es nuestro único desafío. Enfrentamos competencia económica diferente de cualquier cosa que conocimos antes.
China y Asia están emergiendo de siglos de pobreza. Sus ciudadanos son abundantes, innovadores, y ambiciosos. Si no cambiamos el curso, Asia o China nos pasará de largo como la superpotencia económica, así como pasamos a Inglaterra y Francia durante el siglo pasado. La prosperidad y la seguridad de nuestros hijos y nietos dependen de nosotros. Nuestra prosperidad y seguridad también dependen en finalmente actuar para llegar a ser seguros en energía. Los países productores de petróleo como Rusia y Venezuela, Arabia Saudita e Irán están sacando con sifón de nuestra economía más de $400 billones por año – que es casi lo que gastamos anualmente para la defensa.
Para nosotros es tiempo pasado invertir en tecnología de energía, energía nuclear, carbón limpio, carbón líquido, fuentes renovables y eficiencia de energía. Estados Unidos de América nunca debería ser rehén de los Putin, Chavez y Ahmadinejad. Y nuestra economía también está agobiada por la inexorable escalada del gasto gubernamental. No se enfoquen sólo en el cerdo – aunque es verdaderamente irritante y vergonzoso. Miren los beneficios.
Constituyen el 60% del gasto federal ahora. Al final del segundo período presidencial del siguiente presidente, llegarán a un 70%. Cualquier plan conservador para el futuro tiene que incluir reforma de beneficios que resuelvan el problema, no sólo lo reconozca.
La mayoría de políticos no parecen entender la conexión entre nuestra habilidad para competir y nuestra riqueza nacional, y la riqueza de nuestras familias. Ellos actúan como si el dinero sólo ocurre – y sólo está allí. Pero cada dólar representa un bien o un servicio en el sector privado. Oprima al sector privado y oprime el bienestar de los estadounidenses.
Esto es exactamente lo que ocurre con los impuestos elevados, sobre-regulación, ganancias por agravios, mandatos, y un gobierno sobrealimentado y con sobre-gatos. Ve usted que ahora que los trabajadores del gobierno ganan más dinero que las personas que trabajan en el sector privado. ¿Puede imagina lo que pasa con una economía donde las mejores oportunidades son para burócratas?
Ya es hora para reducir impuestos, incluyendo impuestos corporativos, de llevar una podadora a las regulaciones gubernamentales, para reformar los beneficios, y de poner un alto al creciente voraz apetito de los sindicatos en nuestro gobierno!
Finalmente, consideremos el desafío más grande que enfrenta Estados Unidos de América – y que lo enfrenta todo el mundo civilizado: la amenaza de una violenta y radical Jihad.
En una rama del mundo del Islam, hay una convicción que todos los gobiernos deberían ser destruidos y reemplazado por un califato religioso. Estos jihadistas combatirán cualquier forma de democracia – para ellos, la democracia es una blasfemia, porque dice que los ciudadanos, no Dios, le dan forma a la ley. Ellos encuentran la idea de la igualdad humana ofensiva. Ellos odian todo lo que creemos sobre la libertad así como nosotros odiamos todo lo que ellos creen sobre la radical Jihad.
Para combatir esta amenaza, hemos enviado los soldados más valerosos y valientes en el mundo. Pero la cantidad fue mermada en los años de Clinton cuando las tropas fueron reducidas a 500,000, cuando 80 barcos fueron retirados de la Marina, y cuando nuestra inteligencia humana fue drásticamente rebajada a 25%.
Se nos dijo que obtendríamos un dividendo de paz. Tuvimos el dividendo, pero no tuvimos la paz. Frente a la maldad de la radial Jihad y dada las inevitables ambiciones militares de China, debemos actuar al reconstruir nuestra fuerza militar. Elevar el gasto militar a un 4% de nuestro PIB, comprar el armamento más moderno, reorganizar nuestras fuerzas combatientes para las demandas asimétricas a que nos enfrentamos, y darles a los veteranos el cuidado que se merecen!
Pronto, el rostro del liberalismo en Estados Unidos de América tendrá un nuevo nombre. Puede ser Barack o Hillary, el resultado sería el mismo si ellos ganaran la presidencia. Los oponentes de la cultura estadounidense oprimirían el acelerador, tramando nuevas justificaciones para que los jueces se aparten de la constitución.
Neófitos económicos depositarán cargas cada vez más pesadas en los patrones y familias, retrasando nuestra economía y abriendo camino para que la competencia extranjera erosione aún más nuestra ventaja.
Aunque enfrentamos una batalla cuesta arriba, se que muchos en este salón apoyan completamente mi campaña. Estarán conmigo todo el camino a la convención. Sigamos luchando, tal como hizo Ronald Reagan en 1976. Pero hay una diferencia importante desde 1976: somos una nación en guerra.
Barack y Hillary han hecho claras sus intenciones respecto a Iraq y la guerra contra el terror. Ellos se retirarían y se declararían vencidos. Y las consecuencias de eso serían devastadoras. Esto significaría ataques a Estados Unidos de América, lanzados desde refugios seguros harán que Afganistán bajo el Talibán parezca juego de niños. Sobre esto, no tengo duda.
No estoy de acuerdo con el senador McCain en un número de asuntos, como saben. Pero estoy de acuerdo con él en hacer lo que sea necesario para ser exitosos en Iraq, en encontrar y ejecutar a Osama Bin Laden, y en eliminar Al Qaeda y al terror. Si lucho en mi campaña hasta llegar a la convención, impediría el lanzamiento de una campaña nacional y haría más probable que la Senadora Clinton o el Senador Obama gane. Y en ese tiempo de guerra, simplemente no puedo dejar que mi campaña ayude a la rendición al terror.
Esto no es una decisión fácil para mí. Odio perder. Mi familia, mis amigos y nuestros colaboradores… muchos de ustedes aquí en este salón…han dado mucho para llevarme a donde pueda tener una oportunidad para llegar a ser presidente. Si esto fuera sólo por mí, seguiría adelante. Pero entré en esta carrera porque amo a Estados Unidos de América, y porque amo a Estados Unidos de América siento que ahora debo ceder el paso, por nuestro partido y por nuestro país. Continuaré defendiendo principios conservadores; lucharé con ustedes por todas las cosas en que creemos. Y una de esas cosas es que no podemos permitir que el próximo presidente de Estados Unidos se retire frente al extremismo malvado!! Es la tarea común de cada generación – y la carga de la libertad – preservar este país, expandir sus libertades y renovar su espíritu para que su noble pasado sea el prologo para su glorioso futuro.
Para esta tarea… aceptando esta carga… estamos todos dedicados, y firmemente creo por la providencia del Todopoderoso, que tendremos éxitos más allá de nuestra más ferviente esperanza. Estados Unidos debe permanecer, como siempre ha sido, la esperanza de la tierra.
Gracias, y Dios bendiga a Estados Unidos.

