Moroni
De MormonWiki
Si alguna vez ha visto un templo mormón, es muy probable que haya visto la estatua dorada que adorna la aguja de la mayoría de estos bellos edificios. Esta estatua es conocida como el ángel Moroni. La figura masculina está vestida con una túnica y está tocando una larga y dorada trompeta que sujeta con una mano.
Moroni: Guerrero, Profeta, Historiador
Moroni, como mortal, fue el último autor del Libro de Mormón, enterrando las planchas de metal sobre las cuales se registró, unos 421 años después del nacimiento de Cristo. Él siguió los pasos de su padre, Mormón (cuyo nombre lleva el Libro de Mormón) como guardián de un antiguo registro que detalla la historia y la eventual destrucción de su pueblo, los Nefitas, a manos de sus enemigos, los Lamanitas. Moroni sirvió como general, bajo las órdenes de su padre quien fue el líder del ejército nefita, durante la última campaña militar de su pueblo. Sólo él y un puñado de hombres sobrevivieron. Moroni fue abandonado y describió así su situación: “Mi padre ha sido asesinado en batalla, así como todos mis compatriotas, no tengo amigos ni lugar a dónde ir” (Mormón 8:5)
A pesar de encontrarse solo, Moroni vivió por lo menos unos 36 años más, luego de la destrucción de su pueblo. Durante este tiempo, terminó el registro de su padre describiendo la batalla final e incluyendo algunas cartas que su padre le había escrito. Ya que Moroni se despide de los lectores en muchas ocasiones, se presume que no esperaba que el Señor lo mantuviera vivo por tanto tiempo. Moroni, además, compendió el registro de los Jareditas (una nación que llegó a las Américas en los tiempos de la Torre de Babel y se auto-destruyó antes de que llegara el pueblo de Moroni) en lo que es conocido como el Libro de Éter.
Finalmente, Moroni escribió el segmento conocido como el Libro de Moroni. En él, especifica los detalles sobre la organización de la Iglesia de Cristo. También incluye dos epístolas más de su padre, Mormón, que contenían sermones sobre la fe, la esperanza y la caridad. En el último capítulo del libro, Moroni deja al lector con una exhortación y una promesa:
“He aquí, quisiera exhortaros a que, cuando leáis estas cosas, si Dios juzga prudente que las leáis, recordéis cuán misericordioso ha sido el Señor con los hijos de los hombres, desde la creación de Adán hasta el tiempo en que recibáis estas cosas, y que lo meditéis en vuestros corazones. Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo; y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas." (Moroni 10:3-5)
Moroni: Mensajero Angelical
Apocalipsis 14:6 dice: “Y vi a otro ángel que volaba en medio del cielo y tenia buenas nuevas eternas que declarar como noticias gozosas a los que moran en la tierra, y a toda nación y tribu y lengua y pueblo”.
En la noche del 21 de setiembre de 1823, Moroni, quien ya era un personaje glorificado, visitó al joven José Smith, como un mensajero celestial enviado por Dios. Moroni le dijo a José sobre las planchas que él mismo había enterrado 1,400 años atrás. El ángel Moroni también le recitó algunas escrituras a José. José describe la visita celestial en la sección José Smith-Historia, en la Perla de Gran Precio:
- No sólo tenía su túnica esta blancura singular, sino que toda su persona brillaba más de lo que se puede describir, y su faz era como un vivo relámpago. El cuarto estaba sumamente iluminado, pero no con la brillantez que había en torno de su persona. Cuando lo vi por primera vez, tuve miedo; mas el temor pronto se apartó de mí. Me llamó por mi nombre, y me dijo que era un mensajero enviado de la presencia de Dios, y que se llamaba Moroni; que Dios tenía una obra para mí, y que entre todas las naciones, tribus y lenguas se tomaría mi nombre para bien y para mal, o sea, que se iba a hablar bien o mal de mí entre todo pueblo. (JS-H 1:32-33)
Moroni visitó a José repetidas veces esa noche y a la mañana siguiente, siempre con el mismo mensaje. Por los siguientes cuatro años, Joseph visitó el Cerro Cumorah (el lugar en donde Moroni enterró las planchas de oro) cada año y aprendió más cosas de Moroni. Luego de cuatro años, en 1827, Moroni le confió a José las planchas de oro con esta advertencia:
- Que yo (José) sería responsable de ellas; que si permitía que se extraviaran por algún descuido o negligencia mía, sería desarraigado; pero que si me esforzaba con todo mi empeño por preservarlas hasta que él (el mensajero) viniera por ellas, entonces serían protegidas. (JS-H 1:59)
En el año 1830, Joseph Smith publicó su traducción de las planchas de oro como el Libro de Mormón. Cuando la traducción estuvo completa, Joseph devolvió las planchas a Moroni.
