Oración

De MormonWiki

La oración es parte significante de la vida de los miembros de la Iglesia Mormona. Spencer W. Kimball, Profeta y Presidente de la Iglesia (1973-1985), escribió en un mensaje enviado a todos los miembros de la Iglesia, “¿Cuándo deberíamos orar? La respuesta: oren siempre.” La oración es la mejor manera de comunicarse con Dios y obtener sabiduría y fortaleza de Él.

En el Diccionario Bíblico preparado por la Iglesia Mormona (en ingles) se explica cómo la oración hace esto posible:

Cuando aprendemos nuestra verdadera relación con Dios (es decir, Dios es nuestro Padre y nosotros Sus hijos), entonces es cuando la oración se convierte algo natural e instintivo de nuestra parte (Mateo 7:7-11). Muchas de las supuestas dificultades en cuanto a la oración, surgen al olvidar esa relación. La Oración es el acto por medio del cual la voluntad del Padre y la del hijo se unen en correspondencia la una con la otra. La finalidad de la oración no es cambiar la voluntad de Dios, sino obtener para nosotros y para otras personas las bendiciones que Dios esté dispuesto a otorgarnos, pero que debemos solicitar a fin de recibirlas. Algunas bendiciones tienen como requisito trabajo y esfuerzo de nuestra parte, antes de que podamos obtenerlas. Oramos al Padre en el nombre de Cristo (Juan 14:13–14; 16:23–24). Podemos realmente orar en el nombre de Cristo cuando nuestros deseos también son los de Él (Juan 15:7; DyC 46:30). Al orar así, pedimos lo que es correcto y hacemos posible que Dios nos lo otorgue (3 Ne. 18:20). Algunas oraciones permanecen sin contestar porque no representan en forma alguna el deseo de Cristo, sino que nacen del egoísmo del hombre (Stg. 4:3; DyC 46:9).

Una oración debe tener cuatro componentes básicos. La oración debe comenzar dirigiéndonos a nuestro Padre Celestial. Después, debemos agradecer al padre por las bendiciones que hemos recibido. Se anima a los miembros a que sean específicos y que recuerden que todo lo que tenemos lo hemos recibido del Padre Celestial. El siguiente paso en la oración es pedir al Padre Celestial las bendiciones que necesitamos. 3 Nefi 18:20 explica que debemos suplicar bendiciones, “y cualquier cosa que pidáis al Padre en mi nombre, si es justa, creyendo que recibiréis, he aquí, os será concedida.” La última parte de la oración es terminar en el nombre de Jesucristo.

Amulek, un profeta del Libro de Mormón enseño que debemos: “imploradle misericordia, porque es poderoso para salvar. Sí, humillaos y persistid en la oración a él. Clamad a él cuando estéis en vuestros campos, sí, por todos vuestros rebaños. Clamad a él en vuestras casas, sí, por todos los de vuestra casa, tanto por la mañana, como al mediodía y al atardecer. Sí, clamad a él contra el poder de vuestros enemigos. Sí, aclamad a él contra el diablo, que es el enemigo de toda rectitud. Clamad a él por las cosechas de vuestros campos, a fin de que prosperéis en ellas. Clamad por los rebaños de vuestros campos para que aumenten. Mas esto no es todo; debéis derramar vuestra alma en vuestros aposentos, en vuestros sitios secretos y en vuestros yermos. Sí, y cuando no estéis clamando al Señor, dejad que rebosen vuestros corazones, entregados continuamente en oración a él por vuestro bienestar, así como por el bienestar de los que os rodean.” (Alma 34:18-27).

Se recuerda a los miembros que pueden recibir verdaderas respuestas del Padre Celestial y que las respuestas a las oraciones vienen de muchas maneras diferentes; por ejemplo, un sentimiento de paz, cuando un pensamiento nos viene a la mente, o tener sentimientos especiales en nuestro corazón. Las respuestas a nuestras oraciones también pueden llegar cuando sucede algún evento en nuestras vidas. Cuando las oraciones se hacen más a menudo y con más sinceridad, es más fácil discernir que están siendo contestadas.

Véase la Guía Para el Estudio de las Escrituras de la Iglesia bajo el tema de: Oración.

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