Oración Diaria

De MormonWiki

Los mormones enseñan el principio de la oración. Decir que se enseña a orar diariamente, es subestimar la importancia que se le da a la oración. Se les aconseja a través de las escrituras a que oren siempre. Una de las escrituras (3 Nefi 18:18-19) instruye a los santos de la siguiente manera: “…debéis velar y orar siempre, no sea que entréis en tentación; porque Satanás desea zarandearos como a trigo. Por tanto, siempre debéis orar al Padre…” Se enseña a los miembros de la Iglesia a tomar muy en serio ese mandamiento.

El Propósito de la Oración

Hay muchas razones para orar. No existe una razón demasiado importante para superar la necesidad de orar, y no existe una razón demasiado insignificante como para no molestarse con la oración. A continuación se enumeran algunas razones comunes por las cuales se ora.

  • Para descubrir la voluntad de Dios
Desde el tiempo en que Adán y Eva fueron echados del Jardín de Edén y no podían hablar con Dios cara a cara, la oración ha sido el medio de comunicación con Dios para descubrir su voluntad. Sin la oración, no tendríamos escrituras ya que la revelación usualmente viene como respuestas a las oraciones de los profetas.
  • Para obtener bendiciones
La Oración es necesaria para obtener las bendiciones de Dios. El requiere que los hombres pidan lo que sienten que necesitan. Esta dependencia de Dios hace que los hombres sean humildes, atentos y obedientes.
  • Para expresar gratitud
Dios ha dejado claro que el espera gratitud por las bendiciones que el da. Las escrituras contienen muchos ejemplos de personas que han caído en condenación por que no han demostrado su gratitud. La falta de gratitud nos hace pensar que nuestra propia mano nos ha hecho fuertes, y nos olvidamos de Dios. En el Evangelio de Lucas, capítulo 17 versículo 17, se lee de la desilusión de Cristo cuando nueve de los diez leprosos que fueron limpiados por el, siguieron su camino sin agradecerle. Uno de los líderes de la Iglesia Mormona, W. Eugene Hansen expresó la falta de gratitud de esta manera: “Se ha dicho que el pecado de la ingratitud es más grave que el pecado de la venganza. En la venganza se devuelve mal por mal, pero en la ingratitud se devuelve mal por bien.” (Ensign, Nov. 1989, p. 24)

Cuando Orar

  • Antes de Comer
Según David y Daniel, la costumbre judía era de orar antes de cada comida. Esta tradición sigue en muchas iglesias cristianas incluyendo la Iglesia Mormona. En las familias o grupos diferentes de miembros de la Iglesia, un miembro de la familia ofrece la oración y expresa la gratitud del grupo por ella y la bendice.
  • Al levantarse y antes de dormir
Se invita a los miembros de la Iglesia a orar individualmente en la mañana y en la noche. A menudo estas oraciones son suplicas de protección, guía y ayuda para el día o de gratitud, reconocimiento de las bendiciones recibida. Se nos invita a orar por todo asunto que tenga importancia en nuestras vidas. Por ejemplo, podemos orar por nuestra familia, amigos, el gobierno, los líderes de la Iglesia, los misioneros. También podemos pedir perdón, misericordia, guía, paciencia, la presencia del Espíritu Santo.
  • Los miembros de la Iglesia también acostumbran orar en familia, cada mañana y noche.
  • Cada reunión o actividad de la Iglesia comienza y termina con una oración. Esto incluye todas las reuniones dominicales y las clases de seminario o instituto. También incluye todas las actividades de los jóvenes, hasta las actividades deportivas.
  • Aparte de todas estas situaciones donde conviene la oración. Se enseña en la iglesia que cuando no estemos orando vocalmente, es bueno dirigir nuestros corazones y nuestras mentes a Dios constantemente.

Cómo Orar

Cuando oramos en grupo una persona es la voz del grupo y los demás escuchan en silencio. En la Iglesia, el que ofrece la oración se para y los demás permanecen sentados y escuchan. En la oración, no es más importante la posición física que el estado del corazón. Cuando es conveniente podemos demostrar nuestra reverencia a Dios al arrodillarnos para orar. Debemos recordar demostrar respeto, amor y reverencia al dirigirnos a nuestro Padre Celestial.

La Iglesia enseña que Dios responderá nuestras oraciones si 1) la oración es sincera, 2) la persona cree que Dios existe, le ama, y tiene confianza en que Dios dará respuesta a su petición, 3) la persona es justa en sus deseos y 4) le conviene lo que está solicitando. En la Iglesia no se cree la idea en que la repetición diaria de algunas oraciones es suficiente para cumplir los propósitos de la oración. La persona que esté elevando su petición a Dios debe ser honesta con Él. Debe estar tratando de vivir de acuerdo al conocimiento que ya ha recibido de Dios. Debe confiar que recibirá los solicite, si está de acuerdo con la voluntad de Dios. Dios a veces puede contestar con un “no”, o un “ahora no.” El Élder Neal A. Maxwell, un apóstol de la Iglesia, lo enseñó de la siguiente manera: “Al hacer peticiones en las oraciones, he aprendido, vez tras vez, que la bóveda del cielo con todas sus bendiciones se abre con una combinación. La primera clave es tener fe; la segunda es la rectitud personal; la tercera y última clave es cuando lo que pedimos nos conviene, según el criterio de Dios y no el nuestro.”

Ya sea que oremos en grupos o individualmente, los pasos a seguir son los mismos:

  • La oración es dirigida a nuestro Padre Celestial
  • Se expresa gratitud
  • Se pide lo que necesitemos
  • Se hace en el nombre de Jesucristo

La oración es mucho más que simplemente cumplir con los pasos necesarios. Es una comunicación sincera y abierta con nuestro Hacedor. Podemos expresar nuestras más profundas preocupaciones o gratitudes. Podemos compartir nuestras emociones, nuestros logros o pedir ayuda para superar la tentación y la adversidad. Entre más profunda nuestra sinceridad y sumisión a la voluntad de Dios, más fuerte se sentirá la presencia del Espíritu Santo. Cuando la presencia del Espíritu Santo es más fuerte, la persona recibirá guía más clara, más específica y recibirá más consuelo.

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