Profeta mormón
De MormonWiki
El “profeta mormón” es un profeta de Dios y también es conocido como el presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los Santos de los Últimos Días creen que Dios tiene un interés en hablar con el hombre, y lo hace mediante Sus profetas, ya sean antiguos o modernos. La Biblia contiene un registro de los tratos de Dios con profetas en el pasado así como el Libro de Mormón y La Perla de Gran Precio. Las escrituras mormonas modernas como Doctrina y Convenios, contiene un registro de los tratos de Dios con profetas en tiempos modernos.
A partir de febrero de 2008 el profeta mormón es Thomas S. Monson
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¿Qué es un profeta?
El título "profeta" está estrechamente relacionado con la palabra "profecía". La mayoría de las personas piensan que los profetas son personas selectas elegidas para profetizar. Los profetas profetizan, pero esa es sólo una de sus funciones. En la Biblia, hay un registro de profetas levantados en el antiguo Israel. En ese tiempo los profetas eran llamados por las mismas razones que son llamados hoy - para enseñar los mandamientos de Dios, para instruir a la gente cómo vivir los mandamientos, para llamar a la gente a arrepentirse y mejorar, y para dar testimonio del Mesías, Jesucristo.
El testimonio que den de Cristo es un testimonio personal, nacido de la experiencia personal con el Salvador. Los profetas fueron y son mensajeros, que traen la voluntad de Dios decretada en el Cielo a las personas de la tierra. Los profetas son profesores y expositores de verdades celestiales. Reciben esas verdades a través de una estrecha comunión con el Señor.
Un profeta es un revelador, recibe las revelaciones del Señor. Estas revelaciones tienen que ver con la mayordomía del profeta. Un ejemplo de mayordomía profética puede encontrarse en el ministerio de Juan Bautista. Él fue un revelador, llamado a servir como un precursor del ministerio de Cristo, para guiar a la gente a Él. Él recibió su conocimiento de Cristo, principalmente a través de la revelación. Predicó y sirvió en una pequeña zona de Judea, dentro de los confines de su vocación y administración. Más tarde, al apóstol Pablo se le dio una administración para predicar a los gentiles. Esto hizo, y recibió la revelación de acuerdo con ese reino de servicio. Mucho de lo que enseñan los profetas es de carácter práctico, orientado a la actual condición de las personas a las que sirven. Es por ello que el mundo siempre necesita profetas, y por qué Dios ha elegido enviar profetas a la sociedad moderna. Dice el antiguo profeta Amós: " Porque no hará nada el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas." (Amós 3:7).
Un profeta es elegido por Dios como su representante autorizado. El quinto Artículo de fe dice: " Creemos que el hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos, por aquellos que tienen la autoridad, a fin de que pueda predicar el evangelio y administrar sus ordenanzas." Esta autoridad es lo más importante. Un hombre no puede llamarse a sí mismo al ministerio profético.
A "vidente" ve con ojos espirituales. Porque él ve el significado del mensaje de Dios a la humanidad, si el mensaje proviene de la escritura o de revelación personal, él puede aclarar e interpretar el mensaje para la humanidad. Un vidente puede profetizar; puede ver en el futuro y en el pasado, si Dios quiere. Moisés vio todo sobre la humanidad: " Y aconteció que Moisés miró, y vio el mundo sobre el cual fue creado; y vio Moisés el mundo y sus confines, y todos los hijos de los hombres que son y que fueron creados, de lo cual grandemente se maravilló y se asombró.” (Perla de Gran Precio, Moisés 1:8 [1]). El Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es un profeta, vidente y revelador.
Cuando el Señor llama a un profeta, él elige a un hombre que ya es sabio:
- Los hombres son llamados al oficio profético debido a su humildad y su voluntad de estar en las manos del Señor como arcilla en manos del alfarero. Sin embargo, un hombre llamado al oficio profético es casi sin excepción de alta dotación nativa, a menudo con gran experiencia en la vida, y dotado de sabiduría y buen juicio. Es decir, el profeta, aunque sea un hombre, es un hombre apto "(Elder John A. Widtsoe, Evidencias y Reconciliaciones, p. 257).
Libro de Profetas Mormones
Los mormones aceptan como sagrada escritura al Libro de Mormón. Este registro inspirado recuenta las relaciones de Dios con su pueblo en el hemisferio occidental por unos mil años, desde aproximadamente el año 600 a.C. al año 400 d.C. En el registro se describe la llamada, cargo, y mensaje de muchos profetas, todos siguiendo el modelo bíblico de mensajeros de Dios.
El concepto de registros proféticos que están en un libro que no sea la Biblia es, sin duda, ajeno a muchos cristianos. Los mormones creen que ese concepto es coherente con el cristianismo, sin embargo, debido a que Dios ama a todos sus hijos, y tiene sentido lógico que Él elija mensajeros (profetas) para cuidar a esos hijos también. Es importante que dicha selección presente las mismas características que la selección de los profetas de la Biblia - y los mormones consideran que esta consistencia es evidente en el Libro de Mormón.
El profeta del Antiguo Testamento, Isaías, habló sobre un tiempo futuro en la historia del mundo donde las palabras de los profetas " hablará[n] desde la tierra, y [su] habla saldrá del polvo; y será [su] voz de la tierra como la de un fantasma, y [su] habla susurrará desde el polvo. "(Isaías 29:4).
Los mormones creen que la llegada del Libro de Mormón es parte del cumplimiento de esta profecía de Isaías. Fue escrito en planchas metálicas a fin de que el registro pueda ser enterrado y conservado, y fue traducido por el profeta Joseph Smith en 1829. Aquellos que lo leen con la sincera intención de aprender acerca de Jesucristo encuentran que es verdadero. Ellos aprenden que esos profetas del Libro de Mormón previeron el caos y la confusión de nuestros días, y nos dieron mensajes de esperanza, fe, inspiración sobre cómo acercarse a Jesucristo como individuos y las familias.
Profetas de los últimos días
El primer profeta en los tiempos modernos fue José Smith [2], y su llamado, cargo, y mensaje es consistente con el patrón establecido por los profetas en la Biblia. La particular administración de José Smith fue para restablecer la plenitud del Evangelio para los "Últimos Días", para presidir la "dispensación de la plenitud de los tiempos". Desde la muerte de Joseph Smith en 1844, una serie ininterrumpida de profetas han liderado la Iglesia Mormona:
- Brigham Young (1847-1877)
- John Taylor (1880-1887)
- Wilford Woodruff (1887-1898)
- Lorenzo Snow (1898-1901)
- Joseph F. Smith (1901-1918)
- Heber J. Grant (1918-1945)
- George Albert Smith (1945-1951)
- David O. McKay (1951-1970)
- Joseph Fielding Smith (1970-1972)
- Harold B. Lee (1972-1973)
- Spencer W. Kimball (1973-1985)
- Ezra Taft Benson (1985-1994)
- Howard W. Hunter (1994-1995)
- Gordon B. Hinckley (1995-2008)
- Thomas S. Monson (2008-hasta la actualidad)
Estos profetas se han dedicado a su misión asignada de ayudar a los pueblos del mundo a prepararse para la vida eterna y para la segunda venida de Jesucristo, llevando el mensaje que el Señor ha dejado. El profeta viviente continúa recibiendo revelaciones, selecciona líderes por el espíritu de profecía y sirve como el principal maestro de la Iglesia. Algunos que sostienen que no ha habido profetas desde la muerte los apóstoles de Cristo, también sostienen que hoy en día no hay necesidad de un profeta. Pero, los profetas son la voz de Dios para revelar “nuevos programas, nuevas verdades, nuevas soluciones” que se apliquen a la condición actual de la humanidad (Profetas y Videntes de la Antigüedad, Manual SUD de Institutos - Antiguo Testamento).
- El élder Holland dijo: ”…hay un profeta viviente de nuevo sobre la tierra que habla en el nombre del Señor. ¡Y cuánto necesitamos esa guía! Vivimos días turbulentos y difíciles; vemos guerras por el mundo y dificultades nacionales. Nuestros vecinos afrontan aflicciones personales y pesares familiares. Muchísimas personas pasan por muchas clases diferentes de temor y tribulación”.
- Refiriéndose al profeta y apóstoles que dirigen la Iglesia él dijo: jamás, ni en mi vida personal ni profesional, me he relacionado con ningún grupo que esté más al tanto, que conozca más profundamente los problemas que afrontamos, que estudie de manera más detenida las cosas del pasado, que sea más receptivo a lo nuevo, y que sopese de manera más cuidadosa, seria y devota todo lo demás. No es algo insignificante que la Iglesia declare al mundo la profecía, la videncia y la revelación, pero lo hacemos; es luz pura que brilla en un mundo oscuro (Élder Jeffrey R. Holland, "De Nuevo llegaron los profetas a la tierra," Liahona, noviembre de 2006, págs. 104-107. [3])
El espíritu de la profecía
"El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía" (Apocalipsis 19:10). Todo aquel que reciba a un testimonio de Dios de que Jesús es el Cristo ha sido bendecido con el espíritu de la profecía. El recibe este testimonio independientemente de su estudio, argumentos o pruebas proporcionadas por el hombre. Moisés dijo: “Ojalá todo el pueblo de Dios fuese profeta, y que Dios pusiera su espíritu sobre ellos” (Números 11:29). Moroni (un profeta del Libro de Mormón) dice: " Y por el poder del Espíritu Santo podréis saber que él existe; por lo que quisiera exhortaros a que no neguéis el poder de Dios; porque él obra por poder, de acuerdo con la fe de los hijos de los hombres, lo mismo hoy, y mañana, y para siempre. " [(Moroni 10:7) http://scriptures.lds.org/es/moro/10/7#7]. La invitación de Moroni –de preguntar Dios a si el evangelio es verdadero- es la misma invitación ofrecida por los misioneros mormones en todo el mundo. En el Libro de Mormón, en Mosíah 5 (1-3) [4], dice: “Y también nosotros mismos, por medio de la infinita bondad de Dios y las manifestaciones de su Espíritu, tenemos grandes visiones de aquello que está por venir; y si fuere necesario, podríamos profetizar de todas las cosas.”
Véase también “Citas de los Profetas y Como se Escoge un Profeta”
