Reinos Celestial, Terrestre y Telestial

De MormonWiki

Jesús nos ha enseñado que hay “muchas mansiones” en los cielos:

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. (Juan 14:2)
No se turbe vuestro corazón, porque en la casa de mi Padre muchas moradas hay, y he preparado lugar para vosotros; y donde mi Padre y yo estamos, allí también estaréis vosotros. (Doctrina y Convenios 98:18)

Estas escrituras podrían significar que literalmente hay muchas moradas donde el Padre mismo mora, y que hay muchos niveles de cielo y muchos reinos de gloria.

Contenido

Tres Reinos en los Cielos

El Plan de Salvación según lo enseña La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormonismo) sostiene que el Cielo está dividido en tres reinos separados de gloria (cada uno de los cuales contiene “muchas mansiones”). Los mormones llaman a estos reinos celestiales los “Tres Grados de Gloria”: el Celestial, Terrestre y el Telestial. Estos reinos son donde todos los hombres y mujeres, con la excepción de los Hijos de Perdición, quienes irán a las Tinieblas de Afuera (también vea Infierno, irán después de ser juzgados por Dios y después de resucitar (que sus espíritus se reúnan con sus cuerpos inmortales). La entrada a cada reino depende de la dignidad de una persona y su adherencia a los mandamientos de Dios y a las ordenanzas que Él ha mandado. Ya que Dios es el juez mayor, toda las personas serán juzgadas de manera justa y se les recompensará con el reino donde ellas estarán de lo más felices y cómodas. Doctrina y Convenios describe que los hombres y las mujeres serán enviados “a su propio lugar para gozar de lo que están dispuestos a recibir” (Doctrina y Convenios 88:32). A muchas personas se les enviará a los reinos más bajos “porque no quisieron gozar de lo que pudieron haber recibido” (Doctrina y Convenios 88:32), que habría sido la exaltación en el reino Celestial. Aun así, todos los tres reinos son reinos de gloria y aun el más bajo es más glorioso de lo que los hombres pueden comprender. El conocimiento de estos Tres Grados de Gloria fue dado a los Santos de los Últimos Días por revelación directamente de Dios a través de una visión dada a José Smith el Profeta y a Sidney Rigdon, en Hiram, Ohio, el 16 de febrero de 1832 (Historia de la Iglesia 1:245-252). Al anotar esta visión, el Profeta escribió como prefacio: “A mi regreso de la conferencia de Amherst, reanudé la traducción de las Escrituras. Según las varias revelaciones que se habían recibido, era patente que se habían quitado de la Biblia muchos puntos importantes relacionados con la salvación del hombre, o que se habían perdido antes de que se recopilara. Parecía de por sí evidente, a juzgar por las verdades que quedaban, que si Dios premiaba a cada uno de acuerdo con las obras hechas en la carne, el término ‘cielo’, al referirse a la morada eterna de los santos, tenía que incluir más de un reino. Consiguientemente...mientras traducíamos el Evangelio según San Juan, el hermano Rigdon y yo vimos la siguiente visión”. Esta visión se describe en Doctrina y Convenios, sección 76. [1]

Reino Celestial

Son aquellos cuyos nombres están escritos en el cielo, donde Dios y Cristo son los jueces de todo.
Son hombres justos hechos perfectos mediante Jesús, el mediador del nuevo convenio, que obró esta perfecta expiación derramando su propia sangre.
Éstos son aquellos cuyos cuerpos son celestiales, cuya gloria es la del sol, sí, la gloria de Dios, el más alto de todos, de cuya gloria está escrito que tiene como símbolo el sol del firmamento (Doctrina y Convenios 76:68-70)..
Por consiguiente, todas las cosas son suyas, sea vida o muerte, o cosas presentes o cosas futuras, todas son suyas, y ellos son de Cristo y Cristo es de Dios (Doctrina y Convenios 76:59).

El Reino Celestial es el más alto y el más glorioso de los tres grados de gloria y está representado simbólicamente por el sol. Es el reino donde Dios mismo reina. Se entiende que el Reino Celestial mismo contiene muchos grados de gloria. Cualquiera que herede algún grado de gloria en el Reino Celestial mora en la presencia de Dios.

De acuerdo a revelación del Señor, solamente aquellos que se han casado y sellado en el templo (ya sea en esta vida o en forma vicaria o durante el Milenio) puede obtener la morada más alta del Reino Celestial. De acuerdo con las enseñanzas del Apóstol Pablo “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón” (1 Corintios 11:11). El mormonismo enseña que el matrimonio no sólo está divinamente instituido, sino que es eternamente necesario e importante. Ningún hombre ni ninguna mujer pueden obtener la mayor exaltación por sí solos. El mormonismo también enseña que ya que no todas las personas tienen la oportunidad de contraer matrimonio en esta vida, se les dará la oportunidad durante el reinado milenario de Cristo después de Su Segunda Venida. Adicionalmente, el mormonismo enseña que sólo aquellos que estén en la morada más alta del Reino Celestial permanecerá casado y podrá formar una familia eterna. Estos son aquellos que han realizado convenios eternos de matrimonio sobre la tierra, en lugar de convenios que cesan con la muerte.

La doctrina mormona también enseña que todos los niños que murieron antes de llegar a la edad de responsabilidad (ocho años de edad, cuando los niños son más capaces de juzgar por sí mismos lo que está bien y lo que está mal) serán salvos en el Reino Celestial (Doctrina y Convenios 137:10). Los mormones también creen que todos los hombres y mujeres “que han muerto sin el conocimiento de este evangelio, quienes lo habrían recibido si se les hubiese permitido permanecer, serán herederos del reino celestial de Dios;” así como “todos aquellos que de aquí en adelante mueran sin un conocimiento de él, quienes lo habrían recibido de todo corazón, serán herederos de este reino” (Doctrina y Convenios 137:7-8).

Exceptuando a los niños pequeños, aquellos que esperan probar su dignidad para la vida eterna en cualquiera de las mansiones del Reino Celestial deben cumplir con las siguientes condiciones que se hallan en Doctrina y Convenios 76:50-53:

  • Recibir y ser valientes en un testimonio de Jesucristo
  • Ser bautizado en el nombre de Cristo
  • Recibir el Don del Espiritu Santo
  • Obedecer los mandamientos de Dios
  • Ser lavado y limpiado de todos los pecados
  • Vencer por fe y perseverar hasta el fin
  • Ser sellado por el Espíritu Santo de la Promesa

El apóstol James E. Faust explicó que “hacer que un convenio u ordenanza sea sellada por el Santo Espíritu de la Promesa significa que la totalidad de ese convenio u ordenanzas es válida sobre la tierra así como en el cielo”. (“El Don del Espíritu Santo-Un compás seguro”, Ensign-revista en inglés, mayo de 1989, pág. 31).

La necesidad de hacer convenios y recibir ordenanzas en la carne es la razón por la que los mormones practican el [Bautismo por los Muertos]], el matrimonio eterno, y los convenios selladores por los muertos en sus templos. El evangelio se predica en el Mundo de los Espíritus a las personas fallecidas que aún no hayan resucitado. Si las ordenanzas salvadoras se han realizado por ellas en la tierra de modo vicario, ellas pueden escoger si aceptarlas o no.

Reino Terrestre

Son los que reciben de su gloria, mas no de su plenitud.
Son los que reciben de la presencia del Hijo, mas no de la plenitud del Padre.
Por consiguiente, son cuerpos terrestres y no son cuerpos celestiales, y difieren en gloria como la luna difiere del sol.
Éstos son aquellos que no son valientes en el testimonio de Jesús; así que, no obtienen la corona en el reino de nuestro Dios (Doctrina y Convenios 76:76-79).

El reino Terrestre está simbólicamente representado por la luna. Se le relaciona con la luna porque aunque no irradia tanta luz como el sol (Celestial), da más luz (cuando se visualiza desde la tierra) que las estrellas (Telestial). Aunque que las personas en el Reino Terrestre reciben de la gloria de Dios, ellos no pueden recibir de Su plenitud o morar eternamente en Su presencia.

Las personas heredan el Reino Terrestre por las siguientes razones (ver Doctrina y Convenios 76:72-79):

  • Murieron sin ley.
  • Recibieron un testimonio de Cristo después de esta vida (Véase Mundo de los Espíritus, pero lo habían rechazado sobre la tierra.
  • Ellos fueron personas honorables que se dejaron cegar por la iniquidad del mundo.
  • No fueron valientes en sus testimonios de Jesucristo,

Reino Telestial

Son los que declaran ser unos de uno y otros de otro: unos de Cristo y otros de Juan, unos de Moisés, unos de Elías, unos de Esaías, unos de Isaías, y otros de Enoc;
mas no recibieron el evangelio, ni el testimonio de Jesús, ni a los profetas, ni el convenio sempiterno.
En fin, todos éstos son los que no serán reunidos con los santos para ser arrebatados con la iglesia del Primogénito y recibidos en la nube.
Éstos son los mentirosos y los hechiceros, los adúlteros y los fornicarios, y quienquiera que ama y obra mentira.
Son los que padecen la ira de Dios en la tierra. (Doctrina y Convenios 76:100-104).

En el mormonismo la Gloria del Reino Telestial es comparada a aquella de las estrellas. Las personas a las que se les envía al Reino Telestial serán las últimas en resucitar y no pueden morar donde Dios y Cristo viven. Esta resurrección final tendrá lugar después del Milenio.

De acuerdo a Doctrina y Convenios aquellos que heredarán este reino son aquellos que:

  • Rechazaron el evangelio, el tesimonio de Jesús, los profeas, y el convenio eterno.
  • Fueron mentirosos, adúlteros, asesinos, ladrones y todos aquellos que desobedecieron los mandamientos de Dios.

Progreso entre reinos

Una pregunta común que los miembros hacen es si es posible que alguien finalmente se traslade de una gloria Telestial a Terrestre, o de igual modo, de la gloria Terrestre a la Celestial. Algunos hasta lo comparan a las ruedas de un tren. Usted puede llegar donde alguien delante de usted estaba antes, pero ellos siempre le llevarán ventaja.

Las Autoridades Generales Bruce R. McConkie (en “Seven Deadly Heresies” -Siete Herejías Mortales), Spencer W. Kimball (en “El Milagro del Perdón”), y Joseph Fielding Smith (en “Doctrinas de Salvación”) han declarado que una vez que alguien está dentro de un reino de gloria, esa persona permanece dentro de ese reino por toda la eternidad; nadie puede avanzar fuera de un reino. Sin embargo, muchas autoridades generales especulan que hay avance dentro de reinos.

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