Rey Benjamín

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El Rey Benjamín fue un profeta-rey que gobernó a los Nefitas por muchos años hasta aproximadamente el año 124 a.C. Él fue el hijo del rey Mosíah, quien fue hecho Rey para gobernar al pueblo unido de Nefi y Zarahemla. El Rey Benjamín también tuvo un hijo cuyo nombre era Mosíah, a quien él confirió el reino y quien se convirtió en el último rey de los Nefitas. El Rey Benjamín fue un gran líder militar y personalmente ayudó a defenderse de los Lamanitas en terribles batallas. Mormón nos dice que el Rey Benjamin venció muchas dificultades dentro de su propio reino y que él tuvo que trabajar con su alma entera para establecer la paz en su reinado. Él también guardó muchos registros sagrados y reinó con justicia y misericordia sobre los suyos (Omni 24-30, Palabras de Mormón 12-18). Tenemos registro de que él instruía a sus hijos acerca de las escrituras y el evangelio.

Famoso Sermón

El rey Benjamín fue destacado por su gran sermón final que está registrado en el Libro de Mormón en el Libro de Mosíah capítulos 2 al 6. Este sermón es uno de los fragmentos más leídos y estudiados del Libro de Mormón.

En Mosíah capítulo dos, el Rey Benjamín edifica una torre en el Templo e hizo escribir su sermón para que todos tuvieran sus palabras. El rey Benjamín pide atención a su mensaje y expone sobre el valor de servir a los denás. Él indica que "cuando os halláis al servicio de vuestro prójimo, solo estáis al servicio de vuestro Dios”. El exhorta humildad y gratitud hacia nuestro “Rey Celestial” y nos recuerda nuestra dependencia en Dios en todas las cosas que tenemos. Él nos advierte de contenciones y charlas acerca del estado perdido de los que caen en transgresión. Él lo compara luego, con el feliz estado de los que guardan los mandamientos de Dios.

En Mosíah capitulo tres, el rey Benjamín narra una visita por un ángel de Dios que le dio las buenas nuevas de la venida de Jesucristo. El Rey Benjamín nos habla en hermosa manera acerca de la gran obra de Jesucristo durante su ministro mortal, incluyendo un breve relato de los milagros que Él haría, y su sufrimiento, Muerte y Resurrección por todo el género humano. Él más adelante explica el poder de la expiación, enseñando que Jesucristo expió Su sangre por los pecados de aquellos que han caído por la transgresión de Adán, que han muerto sin saber de la voluntad de Dios concerniente a ellos, o quienes han pecado en la ignorancia”. El enseña también los que niños pequeños son bendecidos y que la sangre de Cristo expió por sus pecados. Él enseña inequívocamente la necesidad de la salvación por medio de Jesucristo y que él es el único medio, diciendo “No hay nombre que sea dado ni otra manera para que la salvación venga a los hijos de los hombres, sino por el nombre de Cristo, el Señor omnipotente”. El Rey Benjamín declara también que "el hombre natural es enemigo de Dios…a menos que él llegue a ser santo por la expiación de Cristo el Señor". El profetiza que “el tiempo vendrá cuando el conocimiento de un Salvador sea esparcido por todas las naciones” y luego nos recuerda del terrible estado de aquellos que rechazan a Jesucristo. Todo el que desee saber la doctrina y sentimientos de los mormones acerca de Jesucristo debe leer Mosíah capitulo tres.

En Mosíah capitulo 4, los que escucharon al Rey Benjamín tuvieron una experiencia de tipo Pentecostal ya que creyeron en sus palabras y recibieron una remisión de sus pecados a través de su Fe en el Señor Jesucristo. El Rey Benjamín entonces exhorta a que sigan ejerciendo la Fe, humildad y a cumplir con los Mandamientos de Dios . El exhorta a que "siempre se regocijen en la voluntad de Dios, se llenen del amor de Dios y que siempre mantengan la remisión de sus pecados” entre otras bendiciones. El Rey Benjamín pasa un tiempo considerable exhortándonos a proveer para las necesidades de los pobres entre nosotros, recordándonos que todos somos mendigos ante Dios, el termina exhortándonos a hacer todas las cosas en “sabiduría y orden”, a ser diligentes y a estar constantemente alerta del pecado.

En Mosíah capítulo cinco, el rey Benjamín se regocija de que su pueblo crea en sus palabras, tenga un cambio de corazón, y no tengan más deseo de hacer el mal, deseen entrar en el Convenio con Dios de ser obedientes a Sus mandamientos. Él les dice “el convenio el cual habéis hecho seréis llamados los hijos de Cristo, sus hijos e hijas… sus corazones han cambiado por medio de la fe en Su nombre, por eso ellos fueron nacidos de Él.” El de nuevo exhorta a su pueblo a ser fiel a Cristo y a sus convenios por el resto de sus vidas y les recuerda la bondad de Dios.

Muchas importantes doctrinas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son claramente indicadas en el discurso del rey Benjamín. Ellas son demasiado numerosas para nombrarlas por completo, pero ellas incluyen: Salvación a través de la expiación de Jesucristo; la salvación por medio de Jesucristo de los que han pecado por ignorancia; la Salvación de niños pequeños por medio de Jesucristo; nuestra necesidad de ser Humildes ante Dios; nuestra necesidad de ayudar al menos afortunado; nuestra necesidad de despojarnos del "hombre natural" y llegar a ser santos por la expiación de Cristo; también acerca de la universalidad eventual del conocimiento de Jesucristo; la recompensa de Dios al fiel y el castigo a los que lo rechazan.


Guardianes de los Registros Nefitas
Precedido por
Amalekí


Vida y escritos
Mosíah 1-6:5


Sucedido  por
Mosíah