Biblia

De MormonWiki

(Redirigido desde Santa Biblia)
Los mormones consideran a la Biblia como la palabra de Dios

La Santa Biblia es uno de los obsequios más grandes que Dios ha dado al hombre. Los mormones creen que es la palabra de Dios y que debe ser estudiada diligentemente por todos los seguidores de Jesucristo. Los mormones de habla hispana utilizan la Versión Reina Valera de La Santa Biblia. Ellos creen que Dios inspiró a los hombres que tradujeron la Biblia al inglés como ahora se presenta en la Versión del Rey Santiago. Otras traducciones y versiones modernas pueden ser informativas para el estudio, pero pueden perder también parte del significado, de la profundidad, y del significado de la Versión Reina-Valera.

La Biblia es muy valiosa, junto con El Libro de Mormón para estudiar las enseñanzas de Jesucristo y las enseñanzas de los profetas y Apóstoles quiénes fueron llamados por Dios a través de la historia del mundo para declarar la palabra de Dios a la genta a su alrededor. La Biblia proporciona un fundamento importante para aprender el plan de Dios para el progreso y la redención disponible a toda humanidad por medio de Jesucristo.

Los mormones creen que La Biblia es esencial para el estudio en grupo e individual. Ellos estudian el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento por un año durante un ciclo de cuatro años en la Escuela Dominical. Muchos de los discursos dados por líderes y miembros de la iglesia citan pasajes de la Biblia. El Libro de Mormón también cita bastantes pasajes de la Biblia, especialmente las palabras de Isaías y Malaquías.

Una sección del Libro de Mormón habla de la visita de Jesucristo resucitado a las personas que estaban viviendo en las Américas. Durante esta visita, el Salvador enseñó a las personas que estudiaran las palabras de Isaías y las palabras de Malaquías del Antiguo Testamento, y les enseñó que en Él (Cristo) se había cumplido la ley de Moisés. Los mormones creen que estudiar la Biblia y el Libro de Mormón son pasos importantes en la preparación para la Segunda Venida de Jesucristo a esta tierra, y en la preparación para el reinado por mil años de Cristo sobre la tierra.

Los mormones creen que Dios no cesó de hablar a sus hijos cuando se compiló la Biblia; también creen que se perdieron los escritos de muchos antiguos profetas. Por ejemplo, la Doctrina y Convenios menciona los escritos de Juan el Bautista, y el Libro de Mormón incluye breves citas de los extensos escritos de José que fuera vendido en Egipto. El Libro de Mormón también menciona los escritos de Zenós y otros que son desconocidos hoy en día. Los Santos de los Últimos Días creen que las Diez Tribus habían tenido profetas y escrituras por muchos cientos de años, y que ellos las traerán consigo cuando regresen milagrosamente. Ellos también creen que mucho de la escritura de los pueblos del Libro de Mormón se ha retenido hasta un tiempo cuando las personas sean lo suficientemente justas para recibirlas. Los Santos de los Últimos Días también creen en una restauración de dones proféticos en estos días. Esta creencia en un profeta moderno y viviente, que habla en representación de Dios mediante revelación inspirada respecto al mundo de hoy y sus problemas, es una enseñanza única entre las denominaciones cristianas. Los líderes mormones estudian la Biblia, pero no confían sólo en ella para guiarlos en enseñar al mundo acerca de Jesucristo y la voluntad del Padre Celestial para la humanidad. Tampoco los mormones tratan de limitar la cantidad de palabra de Dios que puede ser revelada y canonizada para el uso del hombre:

¿No sabéis que hay más de una nación? ¿No sabéis que yo, el Señor vuestro Dios, he creado a todos los hombres, y que me acuerdo de los que viven en las islas del mar; y que gobierno arriba en los cielos y abajo en la tierra; y manifiesto mi palabra a los hijos de los hombres, sí, sobre todas las naciones de la tierra?
¿Por qué murmuráis por tener que recibir más de mi palabra? ¿No sabéis que el testimonio de dos naciones os es un testigo de que yo soy Dios, que me acuerdo tanto de una nación como de otra? Por tanto, hablo las mismas palabras, así a una como a otra nación. Y cuando las dos naciones se junten, el testimonio de las dos se juntará también.
Y hago esto para mostrar a muchos que soy el mismo ayer, hoy y para siempre; y que declaro mis palabras según mi voluntad. Y no supongáis que porque hablé una palabra, no puedo hablar otra; porque aún no está terminada mi obra; ni se acabará hasta el fin del hombre; ni desde entonces para siempre jamás.
Así que no por tener una Biblia debéis suponer que contiene todas mis apalabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más.
Porque mando a todos los hombres, tanto en el este, como en el oeste, y en el norte, así como en el sur y en las islas del mar, que escriban las palabras que yo les hable; porque de los libros que se escriban juzgaré yo al mundo, cada cual según sus obras, conforme a lo que esté escrito.
Porque he aquí, hablaré a los judíos, y lo escribirán; y hablaré también a los nefitas, y éstos lo escribirán; y también hablaré a las otras tribus de la casa de Israel que he conducido lejos, y lo escribirán; y también hablaré a todas las naciones de la tierra, y ellas lo escribirán.
Y acontecerá que los judíos tendrán las palabras de los nefitas, y los nefitas tendrán las palabras de los judíos; y los nefitas y los judíos tendrán las palabras de las tribus perdidas de Israel; y éstas poseerán las palabras de los nefitas y los judíos. (2 Nefi 29:7-13).

Véase también

Herramientas personales
Otros idiomas