Santa Cena
De MormonWiki
Los mormones creen que el Salvador desea que todos recuerden Su gran Sacrificio Expiatorio y que guarden Sus mandamientos; creen también que para ayudarlos a lograrlo, Jesucristo ha mandado que se reúnan con frecuencia y participen de la Santa Cena.
Para los mormones, la Santa Cena es una Ordenanza del Santo Sacerdocio que les ayuda a recordar el sacrificio del Salvador. Durante ella, participan de pan y de agua y lo hacen en memoria de Su carne y de Su sangre que Él ofreció como sacrificio por todo el mundo. La doctrina mormona dice que al participar de la Santa Cena, los miembros renuevan los convenios sagrados que han hecho con el Padre Celestial.
El mormonismo enseña que poco antes de Su crucifixión, Jesucristo reunió a los Apóstoles en un aposento alto. Él sabía que muy pronto moriría en la cruz y que esa era la última vez que se reuniría con Sus apóstoles amados antes de su muerte. Él deseaba que lo recordaran siempre para que pudieran fortalecerse y mantenerse fieles.
Con el fin de que lo recordaran, instituyó el sacramento de la Santa Cena. Partió el pan en pedazos y lo bendijo. Luego dijo: “…Tomad, comed; esto es en memoria de mi cuerpo, el cual doy en rescate por vosotros” (Mateo 26:22). Enseguida tomó una copa de vino, la bendijo y se la dio a los apóstoles para que bebieran, y dijo: “[Bebed todos de ella] Porque esto es en memoria de mi sangre… que es derramada por cuantos crean en mi nombre, para remisión de sus pecados” (Mateo 26:24; véase también Mateo 26:26–28; Marcos 14:22–24; Lucas 22:15–20).
Los mormones creen que después de Su Resurrección, Jesús fue al continente americano y enseñó a los Nefitas la misma ordenanza (en El Libro de Mormón 3 Nefi 18:1–11). También los miembros de la Iglesia de Jesucristo SUD creen que después que la Iglesia se Restauró en los últimos días, Jesús nuevamente mandó a Su pueblo que participara de la Santa Cena en memoria de Él.
Las Oraciones de la Santa Cena
Los Mormones se apegan a que las Escrituras explican exactamente cómo se administra la Santa Cena, Los miembros SUD, se reúnen todos los Días de Reposo para adorar y participar de la Santa Cena. El sacramento de la Santa Cena lo administran quienes poseen la autoridad debida del Sacerdocio. Un presbítero o un élder parten el pan en pedazos pequeños, se arrodilla y lo bendice. Un diácono u otro poseedor del sacerdocio reparte entonces el pan de la Santa Cena entre la congregación. Luego, el presbítero o el élder bendice el agua y ésta se reparte también entre los miembros. Jesús dio vino a sus discípulos cuando instituyó la Santa Cena; sin embargo, los Mormones creen que en una revelación de los últimos días, Él Señor dijo que no tiene importancia lo que se coma o se beba durante la Santa Cena, con tal que se haga para recordarlo. En la actualidad, los miembros de la Iglesia SUD beben agua en lugar de vino. Los Mormones también creen que Jesús reveló las palabras exactas que deben decir en las oraciones sacramentales. Para los miembros de la Iglesia Mormona es bien importante escuchar con cuidado y reverencia estas oraciones para tratar de comprender qué promesas hacen y qué se les promete.
| Bendición del Pan | Bendición del Agua (vino puro de uva) |
| Oh Dios, Padre Eterno, en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, te pedimos que bendigas y santifiques este pan para las almas de todos los que participen de él, para que lo coman en memoria del cuerpo de tu Hijo, y testifiquen ante ti, oh Dios, Padre Eterno, que están dispuestos a tomar sobre sí el nombre de tu Hijo, y a recordarle siempre, y a guardar sus mandamientos que él les ha dado, para que siempre puedan tener su Espíritu consigo. Amén. | Oh Dios, Padre Eterno, en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, te pedimos que bendigas y santifiques este vino [agua] para las almas de todos los que lo beban, para que lo hagan en memoria de la sangre de tu Hijo, que por ellos se derramó; para que testifiquen ante ti, oh Dios, Padre Eterno, que siempre se acuerdan de él, para que puedan tener su Espíritu consigo. Amén. |
La ordenanza de la Santa Cena se debe efectuar en forma muy sencilla y reverente.
Se Renuevan Convenios
Cada vez que los mormones participan de la Santa Cena, renuevan los convenios que han hecho con el Señor. La Iglesia Mormona llama “convenio” a un pacto o promesa sagrada entre el Señor y sus hijos. Los convenios que hacen durante la Santa Cena están claramente estipulados en las oraciones sacramentales, y es sumamente importante que los miembros Mormones conozcamos esos convenios y lo que ellos significan.
Los mormones hacen convenio de tomar sobre ellos el nombre de Jesucristo. Por medio de esa promesa demuestran que están dispuestos a identificarse con Él y con Su Iglesia; prometen que no harán nada que traiga vergüenza a ese nombre o que sea digno de reproche. Hacen convenio de recordar a Jesucristo y dejar que sea Él y Su misión quienes influyan en sus pensamientos, sentimientos y acciones.
Cuando los miembros de La Iglesia Mormona se bautizan, creen que toman sobre ellos todas esas obligaciones. De esa forma, cuando participan de la Santa Cena, renuevan los convenios que hicieron cuando se bautizaron. El Mormonismo enseña que Jesús dejó el modelo de la forma en la cual deben participar de la Santa Cena y dijo que cuando siguen ese ejemplo y creen en Su nombre, obtendrán la remisión de sus pecados.
Los mormones creen que El Señor les promete que si guardan sus convenios, tendrán siempre Su Espíritu con ellos. También creen que una persona guiada por el Espíritu tendrá el conocimiento, la fe, el poder y la justicia necesarios para obtener la vida eterna.
La Iglesia Mormona enseña a sus miembros que antes de participar de la Santa Cena deben prepararse espiritualmente. El Señor ha hecho hincapié en que ninguna persona debe participar indignamente de la Santa Cena, lo cual significa que deben arrepentirnos de sus pecados antes de tomarla. Los Mormones creen que “…si alguien ha transgredido, no le permitáis participar sino hasta que se haya reconciliado” (D. y C. 46:4). Las Escrituras también dicen: “…no permitáis que ninguno a sabiendas participe indignamente de mi carne y de mi sangre, cuando las administréis; porque quien come mi carne y bebe mi sangre indignamente, come y bebe condenación para su alma” (en el Libro de Mormón, 3 Nefi 18:28–29). Durante el servicio sacramental, los mormones deben alejar de su mente cualquier pensamiento mundano; deben sentirse dispuestos a orar y ser reverentes; deben pensar en el sacrificio de Jesucristo y estar agradecidos por el. Para ellos también es importante que examinen su vida y busquen la manera de mejorarla y que renueven su determinación de guardar los mandamientos.

