Santos de los Últimos Días

De MormonWiki

La frase Santos de los Últimos Días se usa para referirse a los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La frase a menudo se acorta a SUD o simplemente Santos. El apodo Mormones se utiliza a menudo para referirse a los miembros, y aun que éste no es ningún insulto, los miembros prefieren que se les llame Santos de los Últimos Días.

Los Santos de los Últimos Días son conocidos por su devoción a sus familias, su integridad, y su estilo de vida limpio y sus normas elevadas, y su voluntad de ayudar a los demás. Todas estas cosas son parte de sus vidas por las doctrinas de la Iglesia. Para ser considerado un miembro digno de la Iglesia, una persona debe vivir la Palabra de Sabiduría, que enseña que las personas no deber ingerir alcohol, drogas, café y té. Deben comer comida saludable, hacer ejercicios, y dormirse y levantarse temprano.

Se espera también que los miembros vivan un código estricto de moralidad. Debe haber abstinencia completa, en cuanto a las relaciones sexuales, antes del matrimonio, y solo debe haber relaciones sexuales entre marido y mujer legítimamente casados.

En una declaración oficial de la Iglesia se lee:

La familia es ordenada por Dios... Los hijos tienen el derecho de nacer dentro de los lazos del matrimonio, y de ser criados por un padre y una madre que honran sus promesas matrimoniales con fidelidad completa... Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y mantienen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo y las actividades recreativas edificantes. (La Familia: Una Proclamación al Mundo, 1995).

La Iglesia anima a los Santos de los Últimos Días a criar familias fuertes. Se les pide a las familias de la Iglesia a que aparten un día a la semana con el propósito específico de edificarse espiritualmente entre la familia.

Desde una temprana edad, los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos son animados a mostrar su amor por los demás por medio del servicio. No es extraño escuchar que algún miembro de la Iglesia preste servicio en una casa local de ancianos, ayude a una familia necesitada o se ofrezca como voluntario en su comunidad. La idea de servir también se enseña en el hecho de que se espera que los miembros provean servicio dentro de la Iglesia. Los maestros, obispos, presidencias, los que proveen la música, y aquellos que prestan servicio en la Iglesia de cualquier manera lo hacen por caridad. No se le paga a ninguno por sus servicios.

Se pide a los miembros que donen su propio sostén para ayudar los necesitados. El primer domingo de cada mes se aparta como domingo de ayuno. En ese día se pide a los miembros que no coman por dos comidas. Ellos donan el dinero que hubieran usado en esos alimentos a la Iglesia. Este dinero se utiliza para proveer alimentos a los que no los tienen. A veces, se utilizan los fondos para un grupo específico o una necesidad específica. Por ejemplo en esta historia compartida por el Presidente Gordon B. Hinckley:

Recuerdo un domingo, hace varios años, cuando la Presidencia de la Iglesia pidió a los miembros de la Iglesia que ayunaran por dos comidas, y que donaran el valor equivalente a la comida, o más, para ayudar a la gente hambrienta en áreas de África donde no teníamos miembros, pero que había mucha hambre y sufrimiento. El lunes por la mañana el dinero comenzó a llegar. Había cientos de dólares, después miles de dólares, después cientos de miles de dólares, y por último millones de dólares. Estos fondos consagrados se convirtieron en la manera de salvar a muchos que de otra manera su hubieran muerto de hambre (Gordon B. HInckley, “Mormon” Should Mean “More Good,” Ensign, Nov, 1990, 51).

Siempre se anima a los Santos de los Últimos Días a superarse y perfeccionarse. Otra vez, Presidente Hinckley:

Ruego que Dios nos ayude a ser un poco más bondadosos, a poner de manifiesto más tolerancia, a perdonar más, a estar más dispuestos a caminar la segunda milla, a mostrar más compasión hacia quienes hayan pecado, pero que hayan mostrado los frutos del arrepentimiento, a hacer a un lado viejas querellas y dejar de alimentarlas.(Gordon B. Hinckley El Perdón, Liahona, Nov. 2005).

Ser un Santo de los Últimos Días significa muchas cosas. Es un compromiso que requiere el corazón, la mente y la fuerza de una persona todos los días de la semana. El ser un Santo de los Últimos Días significa servicio, amor, sacrificio, el vivir una norma de vida elevada, y encima de todo, seguir a Cristo. Los Santos de los Últimos Días de todas las edades y caminos de la vida, hablan más de cien idiomas diferentes y viven en seis continentes diferentes.

Para obetenr mayor información

Visite uno de los sitios web oficiales de la Iglesia:

O visite uno de estos sitios web administrados por miembros de la Iglesia:

Herramientas personales
Otros idiomas