Servicio
De MormonWiki
El servicio, o el cuidado de los demás, es parte importante en la vida de un Santo de los Últimos Días. Los miembros de la Iglesia Mormona creen que al servir a los demás, se le está sirviendo a Dios, y la persona que sirve está llegando a ser más semejante a Dios. En el Libro de Mormón se lee: “cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, sólo estáis al servicio de vuestro Dios.” Un versículo parecido se encuentra en la Biblia: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40).
Jesucristo es el ejemplo perfecto de humildad y servicio. Aquellos que eligieron seguir a Jesús lo llamaban “Maestro.” Sin embargo, aun que Jesucristo era su líder, Jesús les enseñó que Él también era su siervo. Se ciñó una toalla y les lavó los pies a los apóstoles. Esto era el trabajo de un siervo. El Salvador entonces les dijo que si Él estaba dispuesto a servirles al lavarles los pies, ellos deberían de estar dispuesto a servir el uno al otro (Juan 13:5-17).
Deberíamos de ejemplificar el servicio en todo aspecto de nuestras vidas, pero especialmente en el hogar. Se nos ha dado una familia como un don de Dios, y las familias proveen muchas oportunidades para aprender a servirnos el uno al otro. Los padres tienen la obligación de ser buenos ejemplos a sus hijos y de enseñarles el valor del servicio.
El Presidente Spencer W. Kimball dijo lo siguiente en cuanto a la importancia del servicio:
- Dios si está pendiente de nosotros y nos está protegiendo. Pero, usualmente es por medio de otra persona que el satisface nuestras necesidades. Por lo tanto, es importante que nos sirvamos mutuamente en el Reino de Dios. Las personas de la Iglesia necesitan la fortaleza y el apoyo mutuo, y el liderazgo en una comunidad de creyentes. En Doctrina y Convenios leemos que es muy importante el: “…socorrer a los débiles, levantar las manos caídas y fortalecer las rodillas debilitadas.” (Doctrina y Convenios 81:5). Muy a menudo, nuestros actos de servicio consisten de sencillamente dar ánimos o de dar ayuda común con tareas comunes, pero ¡qué gloriosas consecuencias pueden surgir de actos comunes y de nuestros actos comunes pero intencionales!... Una de las cosas más vitales que podemos hacer es expresar nuestros testimonios por medio del servicio, que a su vez, producirá crecimiento espiritual, más compromiso, y una capacidad más grande de guardar los mandamientos.” [1]
Los beneficios de un clero laico
La Iglesia SUD no cuenta con un clero pagado. Cada posición de liderazgo, desde la mayor hasta la menor, es cumplida por alguien dispuesto a responder al llamamiento del Señor.
- El presidente J. Reuben Clark Jr. dijo: “Cuando servimos al Señor, no interesa dónde sino cómo lo hacemos. En La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días uno debe aceptar el lugar que se le haya llamado a ocupar y no debe ni procurarlo ni rechazarlo” (“A donde me mandes iré”, Liahona, noviembre de 2002, pág. 68). La Iglesia no cuenta con un clero profesional. El llamado para ocupar llamamientos de liderazgo por todo el mundo proviene de las congregaciones; nosotros no contamos con instituciones para capacitar a líderes profesionales.
- Todo lo que se hace en la Iglesia: la dirección, la enseñanza, los llamamientos, las ordenaciones, las oraciones, los cantos, la preparación de la Santa Cena, el asesoramiento y todo lo demás lo hacen los miembros comunes y corrientes, “lo débil del mundo”.
Vemos en las iglesias cristianas las dificultades que tienen para suplir sus necesidades de personal; nosotros no tenemos ese problema. Una vez que se predica el Evangelio y se organiza la Iglesia, se cuenta con un abastecimiento inagotable de fieles hermanos y hermanas que tienen ese testimonio y están dispuestos a responder al llamado a servir. Se entregan a la obra del Señor y viven las normas que se requieren de ellos.[2]
A través del servicio, los miembros de la Iglesia adquieren conocimientos sobre los principios del Evangelio, perfeccionan de vez en cuando sus talentos latentes, aprenden a ser excelentes líderes, aprenden a ser seguidores de apoyo, ganan confianza para hablar en público, aprenden a hermanar a los demás, y reciben la ayuda necesaria para ayudarlos en sus llamamientos. Por lo tanto, es a través de los servicios que los miembros de la Iglesia crecen espiritualmente. Véase también Esfuerzos Humanitarios